Ellos deciden, ellas usan
21 de marzo de 2007
La industria automotriz comenzó a desarrollar la tecnología para bolsas de aire en 1967. Más de 250 autos terminaron siendo chatarra, y se llevaron a cabo 2.500 pruebas de impacto antes de que tales recursos de seguridad pudieran ser implementados como parte integral de los vehículos.
Pecado original
Sin embargo, después de todos estos años los accesorios aún presentan un defecto. Según la investigadora Martina Schraudner, "las primeras bolsas de aire representaban un riesgo de muerte para mujeres y niños, pues salían impulsados con demasiada fuerza".
Ella forma parte de la Sociedad Fraunhofer para la promoción de la investigación aplicada, con sede en Múnich. Sostiene que el pecado original de las bolsas de aire y de muchos aditamentos más, es que no toman en cuenta las necesidades específicas de todos los posibles usuarios.
Dominio masculino
Una de las razones de esto, dice es que "las áreas de investigación y desarrollo de las empresas están dominadas por hombres, que son quienes toman las decisiones". Las estadísticas no la desmienten. De acuerdo con un estudio realizado recientemente en Alemania, 88 por ciento del personal empleado en áreas de desarrollo de productos pertenece al género masculino.
Hay más ejemplos, además de las bolsas de aire. Por ejemplo, los primeros sistemas para el reconocimiento automático de voz no respondían cuando hablaban algunas usuarias. Más tarde se detectó que se había pasado por alto la diferencia entre las frecuencias de voz entre hombres y mujeres.
También existen robots capaces de abrir puertas, regar plantas y levantar cosas del suelo. Pero las máquinas no pueden ayudar a que sus dueños se sienten o se paren, desplazamientos que son de gran importancia para las posibles clientas de mayor edad.
Ellas, presentes
Más allá de la perspectiva de género, lo cierto es que las mujeres formarán parte cada vez más importante de la base de clientes, sobre todo en ciertas áreas. La empresa Shell afirma que dentro de 20 años, 50 por ciento de todos los compradores de autos serán mujeres. Actualmente, esta proporción se ubica en 30 por ciento.
Esto, sin duda, impactará a la industria. "Las mujeres adoptan criterios mucho más prácticos cuando se habla de comprar un automóvil", dice Silke Kauer, gerente de producto de los modelo E-Klasse, fabricados por Daimler Chrysler.
Posibles alternativas
La falta de productos que tomen en cuenta necesidades específicas de la mujer obedece, aparentemente, a otro factor adicional. Sólo once por ciento de quienes comienzan a estudiar alguna carrera relacionada con la ingeniería son mujeres.
Lucienne Blessing, especialista de la Universidad Técnica de Berlín, intuye que la explicación para esto va más allá de los papeles que la sociedad adjudica a los géneros masculino y femenino. Por ello pretende investigar si las mujeres también utilizan diferentes criterios a la hora de desarrollar los productos.
Esto supone formar equipos de trabajo exclusivamente con mujeres. Así, los resultados podrían revolucionar no sólo la oferta de artículos, sino también la organización de las empresas.