Latinoamérica es una de las regiones más emprendedoras del mundo: casi el 70 % de sus jóvenes ve viable iniciar un negocio y muchos tienen menos miedo al fracaso que sus pares europeos. Pero la realidad es dura: entre el 80 y el 90 % de los emprendimientos no supera la fase inicial. A pesar del potencial de la región - creatividad, innovación frugal y sectores dinámicos como el fintech - el entorno económico sigue siendo inestable, el acceso a financiamiento es limitado y la educación técnica aún es insuficiente. A esto se suma la "trampa” de las redes sociales, donde proliferan promesas de éxito fácil y "cursos milagro”. Los expertos coinciden: América Latina necesita mejor educación, más apoyo institucional y ecosistemas sólidos. Y los jóvenes latinos, más herramientas que motivación. Emprender no es imposible, pero sí requiere preparación, comunidad y paciencia.
