En pleno rostro
20 de diciembre de 2006
El periódico francés La Croix, cercano a la Iglesia católica, evalúa así la situación: "Sin duda alguna, el tribunal pretendió dejar a Moamar Kadhafi la tarea de encontrar una solución honorable a través de la vía de un indulto. Pero el transcurso de un proceso contra cinco enfermeras búlgaras y un médico palestino se realizó a través de torturas a los acusados y la violación de derechos a un debido proceso, lo cual constituye un golpe contra los esfuerztos de Libia por volver a ganarse la confianza de la comunidad internacional. En efecto, será difícil confiar en su alteza Kadhafi, el hombre que durante tanto tiempo se ha mostrado como un enemigo declarado de las democracias occidentales."
Golpe en pleno rostro
Desde Zúrich, el Neue Zürcher Zeitung hace las siguientes consideraciones: "La pena de muerte decretada este martes no sólo debe ser tomada como un fracaso, sino como un golpe en pleno rostro de la Unión Europea. Este bloque apoya desde el año pasado al sistema de salud libio mediante un programa de acción que pretende frenar la epidemia de SIDA. La sentencia contra las búlgaras y el palestino demuestra que a Kadhafi y a sus colaboradores cercanos les cuesta trabajo asumir responsabilidades y reconocer errores y negligencias. Con 'chivos expiatorios' y tácticas dilatorias, sin embargo, no lograrán satisfacer a una ciudadanía que ha despertado y madurado."
No hay esperanza
El Times de Londres da por perdida cualquier esperanza respecto a la democratización de Libia: "Occidente había apostado a que, con la eliminación de sus armas de destrucción masiva, Libia se encontraría en camino de normalizar sus relaciones y vivir un auge en las inversiones y el intercambio cultural. Todas esas expectativas se han derrumbado. La burocracia y el cómodo almohadón de la riqueza petrolera han aniquilado la mayoría de los esfuerzos por alcanzar una reforma política y económica. La frustración de Occidente es proporcional a las desmesuradas esperanzas -y la ulterior desilusión- en Libia. Este caso demuestra que la rehabilitación del país gobernado por Kadhafi no ocurrirá de manera rápida, ni libre de amargura."
"Misión cumplida"
En Alemania, el General Anzeiger, editado en Bonn, dice sobre este tema: "Misión cumplida: el líder libio Kadhafi pedía una condena severa a las cinco enfermeras búlgaras. Sus motivos son claros: luego de pagar indemnizaciones millonarias a las víctimas de los atentados a un Jumbo en Lockerbie y de la discoteca La Belle de Berlín, necesitaba una prenda política para ejercer presión en el proceso de acercamiento entre Libia y Occidente. La decisión de los jueces se doblegó a los dictados políticos del líder revolucionario. El peculiar proceso judicial documenta cuán lejano está, éste y su país de la democracia y el estado democrático de derecho."