En los enfermos de esclerosis múltiple el propio sistema inmunológico ataca los nervios del cerebro y de la médula espinal. Esto puede causar parálisis, problemas de vista, de motricidad o trastornos del habla. Hasta la actualidad no se ha hallado el método que cure la EM, pero sí hay medicamentos capaces de retrasar el desarrollo de la enfermedad.