¿España, adónde vamos?
30 de septiembre de 2010
THE GUARDIAN, Londres: “Quienes quitan importancia a estos paros contra los planes de ahorro de los Gobiernos europeos deberían tener en cuenta los costos que se generan si se ignoran. Una Unión Europea guiada por y para sus elites está condenada a sufrir el mismo shock populista que ya experimentó cuando el intento de reformar su Constitución. La democracia no es una experiencia que tenga lugar sólo cada cinco años. A la hora de anunciar dolorosas medidas, los Gobiernos deben escuchar qué dicen los votantes . Y también debe ser tenido en cuenta el argumento macroecónomico de adónde nos pueden llevar esos planes de ahorro”.
Discreto éxito
EL PAÍS, Madrid: “La huelga general del 29 de septiembre se ha cerrado con un discreto éxito para los sindicatos, decidido prácticamente en el momento en que el Ministerio de Fomento selló unos servicios mínimos para el transporte generosos con los intereses sindicales, y muy poco coste político para el Gobierno, que no recibió ayer de la ciudadanía un mensaje abierta y masivamente contrario a su política económica. Tal como muestran los indicadores económicos más fiables, como el consumo de energía eléctrica, el seguimiento del conflicto se aproxima más a los moderados porcentajes que ofrece el Gobierno que a ese 70% que reclaman los sindicatos. Si la medida del triunfo es la pretensión de UGT y CC OO de "parar el país", lo cierto es que ayer no lo consiguieron. Ni siquiera pueden reclamar el capital popular para exigir la eliminación de la reforma laboral y la rectificación de las decisiones económicas de los últimos meses”.
Abriendo los ojos
FRANKFURTER ALLGEMEINE ZEITUNG, Fráncfort del Meno: “El comisario de Asuntos Económicos y Monetario, Olli Rehn, propuso endurecer las reglas del Pacto de Estabilidad, para terminar con lo que se ha venido practicando corrientemente: los ministros de Hacienda han cerrado hasta ahora ambos ojos ante países con altos déficits por temor a verse sentados ellos mismos algún día en el banquillo de los acusados. Pero la propuesta de Rehn es delicada, porque va contra el principal derecho político del Parlamento, la soberanía sobre el presupuesto nacional, y tendencialmente la elimina. La vehemente resistencia, particularmente de Francia –detrás de la cual se ocultan también otros países– demuestra que ese ataque frontal no se verá coronado rápidamente por el éxito”.
Pérdida de competencias
SÜDDEUTSCHE ZEITUNG, Múnich: “Si bien los jefes de Gobierno de la Unión Europea han declarado públicamente que quieren poner orden en los presupuestos nacionales, no menos cierto es que fundaron un grupo de trabajo y encargaron a la Comisión Europea endurecer las reglas. Hasta ahí, todo bien. No obstante, ahora que la Comisión presenta propuestas concretas, los Gobiernos se estremecen. Parece que se han dado cuenta qué significa implementar esas ideas: en última instancia, los Gobiernos deberían traspasar importantes competencias a las autoridades europeas”.
Autor: Pablo Kummetz / dpa
Editor: José Ospina Valencia