Estrategia vital (2)
27 de julio de 2012“Estrategia vital”, segunda parte. Así se titula este capítulo de la serie “Músicas de guerra y paz”: grandes obras de la música clásica que DW les ofrece en versiones excepcionales. La estrategia vital del título se formula una pregunta concreta: cómo ser compositor bajo la alargada sombra de Beethoven en la Viena del primer tercio del siglo XIX.
La figura del genio de Bonn supuso para muchos compositores un obstáculo a la hora de abordar sus propias obras. Ese fue el caso de Franz Schubert. A pesar de vivir en la misma ciudad durante años, Schubert admiró a Beethoven desde la distancia, sin llegar a conocerlo nunca.
Schubert: un talento excepcional
Franz Schubert es uno de esos compositores que parecen venir al mundo con un talento excepcional para la música. Así lo pensó uno de sus primeros profesores, quien afirmó que él no tenía nada que enseñar al joven. Instalado en Viena, nunca se casó y se rodeó de un brillante círculo de artistas e intelectuales a quienes invitaba a sus veladas musicales para dar a conocer sus nuevas obras: las schubertiadas.
Schubert vivió una vida corta –murió a los 31 años de edad- pero intensa y marcada por la enfermedad en sus últimos años. Dejó un catálogo de obras muy extenso si tenemos en cuenta lo breve de su existencia. Volcó sus mejores esfuerzos en los lieder o canciones, la música de cámara y su obra para piano, pero cuenta también con un notable ciclo sinfónico, en el que palpita el espíritu de sus predecesores en Viena: Haydn y Mozart, así como el de su admirado coetáneo Beethoven.
La trucha
Si hay una obra célebre de Schubert es su Quinteto con piano "La trucha", catalogado por Deutsch con el número 667. El título “La trucha” proviene de un lied homónimo del propio compositor, que es reutilizado en el cuarto movimiento del Quinteto en forma de tema con variaciones. En el programa de hoy, suenan los dos últimos movimientos de este Quinteto, que van indicados como Scherzo y Andantino-Allegretto.
Tras la versión tradicional de "La trucha", suenan las reflexiones sonoras que varios compositores actuales realizaron sobre el conocido tema: la imaginativa versión de Lars Anders Tomter, a la viola y Erik Sollid, a la fídula tradicional de Noruega, la particular visión del motivo por parte de Matthew Whittall al piano, y el blues de "La trucha", de Benjamin Schmied y Stian Carstensen.
Autora: María Santacecilia
Editor:
Franz Schubert (1797-1828)-30'43''
Sinfonía nº 4 en Do menor (Trágica)
Orquesta del Festival de Moritzburg
Anu Tali (dir)
Interpretada el 5 de agosto de 2011 en el teatro Rey Alberto de Bad Elster
Grabado por Deutschland Radio Kultur de Berlín
Derechos de emisión: una emisión hasta el 15 de enero de 2013
Franz Schubert -11'23''
Quinteto con piano en La myor, D. 667, mov 3 y 4
Jan Vogler, violonchelo
Antti Siirala, piano
Benjamin Schmid, violín
Lars Anders Tomter, viola
Janne Saksala, contrabajo
Sony Music 88697892622
Lars Anders Tomter/Erik Sollid -5'39''
Fjellorreten
Lars Anders Tomter, viola
Erik Sollid, fídula tradicional de Noruega
Sony Music 88697892622
Matthew Whittall -1'58''
Hors d'oeuvre
Antti Siirala (pi)
Sony Music 88697892622
Benjamin Schmied/Stian Carstensen-6'41''
Forelle Blue
Benjamin Schmied, violin
Stian Carstensen, acordeón
Sony Music 88697892622