Estudio científico: la terapia lumínica mejora la visión
Fabian Schmidt
2 de julio de 2020
Para conservar la vista, nada mejor que tres minutos al día mirando un halo de luz roja. Eso revela un nuevo estudio científico publicado por investigadores británicos.
Imagen: UCL
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Al igual que lavarse los dientes, mirar durante tres minutos el halo de luz roja que emana una lámpara podría convertirse en el próximo ritual nocturno. Según el equipo de investigación dirigido por el neurocientífico Glen Jeffery, profesor del Instituto de Oftalmología del University College de Londres, quien lleve a cabo esta rutina todos los días durante tres minutos, tal vez logre frenar la pérdida de visión provocada por el envejecimiento. Los resultados de la investigación, que ya ha pasado la revisión por pares, fueron publicados el 29 de junio de 2020 en la revista especializada The Journals of Gerontology.
Experimento con humanos durante dos semanas
En el estudio participaron 24 personas con edades comprendidas entre los 28 y los 72 años, ninguna de ellas tenía patologías oculares. Al principio, los investigadores observaron la sensibilidad de los fotorreceptores de la retina. Hay dos tipos de células fotosensibles: conos, responsables de la percepción del color, y bastones, que se ocupan de la visión periférica y en la oscuridad.
Para medir el rendimiento de las células-bastón, se administró a los participantes un medicamento para dilatar sus pupilas, con el fin de observar cómo reaccionaban en la oscuridad ante débiles señales lumínicas. Para comprobar el funcionamiento de las células-cono, los participantes debieron reconocer letras de colores presentadas ante ellos con muy bajo contraste y progresivamente difuminadas. Después, los científicos entregaron a cada una de estas personas una pequeña lámpara de bolsillo LED, con la tarea de mirar todos los días durante las siguientes dos semanas, a lo largo de tres minutos al día, el halo de luz roja profunda. Una vez pasado ese tiempo, se repitieron las pruebas de fotosensibilidad de las células-cono y bastón.
Útil para personas a partir de los 40 años
El experimento puso de manifiesto que solo las personas de más de 40 años se beneficiaron del tratamiento con luz roja. El rendimiento de sus células-cono mejoró en más de un quinto. En los participantes más jóvenes no se observó ningún cambio. La mejoría más notable se produjo en el reconocimiento del color azul, es decir, el abanico cromático en el que típicamente la visión pierde fuerza. También mejoró significativamente el rendimiento de las células-cono.
La fabricación de las lámparas tampoco es muy costosa, los investigadores calcularon el equivalente a 13 euros por pieza. Precisamente por ese motivo, es necesario advertir en este punto que la retina es un órgano altamente sensible. La luz LED y, especialmente, la luz láser pueden dañarlo de forma permanente. Además, hay que tener en cuenta que el estudio publicado es el resultado de una investigación básica y todavía no se sabe si un tratamiento con luz roja puede producir daño a largo plazo, por lo que, por favor, no improvisen sus propias lámparas caseras de luz roja.
Comprobado también en animales
Cuando nos vamos haciendo mayores, especialmente a partir de los 40, "la sensibilidad de la retina y la percepción de los colores se debilitan gradualmente", dice el científico Jeffery. Esto ocurre, sobre todo, porque las mitocondrias de las células pierden capacidad de funcionamiento. Las mitocondrias están consideradas como las centrales eléctricas de las células, ya que abastecen de energía en forma de adenosín trifosfato (ATP, por sus siglas en inglés). Si las mitocondrias pierden eficacia, las células no pueden cumplir su función adecuadamente.
Las células fotorreceptoras de la retina tienen una muy alta concentración de mitocondrias. Al mismo tiempo, son células que tienen una necesidad muy alta de energía. Por ese motivo, el proceso de envejecimiento se refleja en nuestra vista antes que en otros órganos. La producción de ATP disminuye a lo largo de la vida en un 70 por ciento, con lo que el funcionamiento de los fotorreceptores es progresivamente peor.
Los científicos ya han comprobado en estudios anteriores que la función de los fotorreceptores mejora drásticamente en abejorros, moscas de la fruta y ratones con el tratamiento de luz roja con longitudes de onda entre 650 y 1.000 nanómetros. Jeffery compara la terapia lumínica con la recarga de una batería: "Es posible mejorar de manera significativa la vista de personas mayores con tratamientos de luz apropiados para recargar el sistema energético de las células de la retina", asegura el científico.
(ms/vt)
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Han pasado 30 años desde que el telescopio espacial Hubble comenzó a proporcionarnos imágenes de rincones distantes del universo. Aquí algunas fotos destacadas.
Imagen: NASA/ESA/TScI
Un tapiz del nacimiento de estrellas ardientes
Este es uno de los ejemplos más fotogénicos de las muchas agrupaciones estelares que el telescopio espacial Hubble ha observado durante sus 30 años de vida. El retrato presenta la nebulosa gigante NGC 2014 y su vecina NGC 2020, las cuales forman parte de una vasta región de estrellas en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de la Vía Láctea a unos 163.000 años luz de distancia.
Imagen: NASA/ESA/TScI
Mejor que "La guerra de las galaxias"
Justo cuando una nueva entrega de "La guerra de las galaxias" se estrenó en los cines en 2015, el Hubble tomó esta foto de un sable de luz cósmico. La estructura celeste se encuentra a unos 1.300 años luz de distancia. Y eso es exactamente lo que es: el nacimiento de un sistema estelar, que incluye algo de polvo interestelar.
Imagen: NASA/ESA/Hubble
Ojos en el espacio
Desde 1990, el rey de todos los telescopios espaciales ha estado orbitando la Tierra a una velocidad de más de 27.000 km/h y una altitud de mas de 550.000 km. El Hubble mide 11 metros de largo y pesa 11 toneladas, lo que lo hace comparable en peso y tamaño a un autobús escolar.
Imagen: NASA/Getty Images
Alcanzando burbujas cósmicas
El Hubble nos ha ayudado a entender el nacimiento de estrellas y planetas, calcular la edad aproximada del universo y examinar la naturaleza de la materia oscura. Aquí vemos una gigantesca bola de gas creada por una explosión supernova.
Imagen: AP
Ser místico
La nebulosa de Carina es uno de los cúmulos abiertos de estrellas más importantes de nuestra galaxia. Sin embargo, los colores de esta impresionante foto no solo son hermosos: también revelan mucho sobre la composición química de los gases.
Imagen: picture-alliance/dpa/Eso/Ho
Colores fugaces
Los gases emiten todo tipo de colores diferentes. El rojo, por ejemplo, es un signo de la presencia de azufre. El verde, por su parte, revela hidrógeno. Y el azul es oxígeno.
Las primeras imágenes que el Hubble envió fueron una catástrofe porque su espejo principal había sido diseñado con la forma incorrecta. En 1993, el transbordador espacial Endeavour llevó expertos al Hubble para solucionar el problema y le dieron un par de anteojos. Esa fue solo una de las cinco actualizaciones que el telescopio recibió a lo largo de los años, la última en 2009.
Imagen: picture-alliance/dpa/Nasa
"Jardín de infantes" estrellado
El Hubble tomó esta increíble foto en diciembre de 2009. Los puntos azules son estrellas muy jóvenes, de unos pocos millones de años. Este jardín de infantes de estrellas se encuentra en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia cercana y un satélite de nuestra Vía Láctea.
Imagen: picture-alliance/dpa/Nasa
¿Una mariposa?
¿Qué tal esta imagen desde el espacio? Nadie sabe realmente qué tenía exactamente Hubble ante su lente aquí, pero eso no significa que el registro sea menos sorprendente. Esta gráfica es solo una de las más de 30.000 que Hubble ha capturado para las eras por venir.
Imagen: NASA/ESA/ Hubble Heritage Team
Sombrero "cercano"
Esta fotografía es, como la mayoría de las imágenes del Hubble, una composición de muchas tomas individuales. La galaxia Sombrero es una galaxia espiral sin barra en la constelación de Virgo y se encuentra a solo 28 millones de años luz de la Tierra.
Imagen: NASA/ESA/ Hubble Heritage Team
El Hubble original
El telescopio lleva el nombre del astrónomo estadounidense Edwin Powell Hubble (1889-1953), quien fue la primera persona en observar que el universo se estaba expandiendo y con ello allanó el camino para nuestra comprensión cosmológica actual del 'big bang' como iniciador del universo.
Imagen: picture-alliance/dpa
Los "Pilares de la Creación"
Estas estructuras en forma de columna se encuentran en la nebulosa del Águila, a unos 7.000 años luz de distancia de la Tierra. Fueron documentadas por el Hubble y han recibido reconocimiento mundial bajo el nombre de "Pilares de la Creación".
Imagen: NASA, ESA/Hubble and the Hubble Heritage Team
Sucesor del Hubble en la línea de salida
El Hubble todavía sigue haciendo su trabajo. Sin embargo, debido a su órbita, que se hunde constantemente, podría ser que el telescopio vuelva a entrar en la atmósfera de la Tierra en 2024 y se queme. Pero su sucesor ya está listo: el James Webb está programado para ser lanzado en 2021 y su lugar de trabajo estará a aproximadamente un millón y medio de kilómetros de la Tierra.
Imagen: picture-alliance/dpa/Nasa/Chris Gunn
Carita feliz espacial
A los 30 años y contando, todos podemos estar felices de que el Hubble continúe proporcionándonos imágenes fascinantes desde el espacio. Esta, por cierto, es otra de las creaciones del Hubble, ¡una sonrisa espacial! ¿La explicación fácil? Fue hecha por luz que se doblaba.