La maniobra automática de aterrizaje había comenzado a 121 kilómetros de la superficie de Marte con una rápida disminución en la velocidad, hasta entonces de 21.000 kilómetros por hora.
El centro de control de la misión en Darmstadt (Alemania) confirmó el aterrizaje, con un retardo de unos 10 minutos. La sonda debería haber entrado en la órbita de Marte a una velocidad de seis kilómetros por segundo a las 14:45 GMT, pero la confirmación se retrasó varias horas. La sonda frenó su caída gracias al despliegue de un paracaídas.
Después de usar brevemente sus motores, el módulo de 600 kilogramos hizo un aterrizaje “en caída libre” a la superficie marciana.
Viaje de ida a Marte dura 7 meses
El módulo "Schiaparelli" y el satélite en el que viajó, "Trace Gas Orbiters" (TGO), partieron hace siete meses de la base espacial de Baikonur, en Kazajstán, y forman parte de la misión ExoMars, que intentará buscar indicios de vida en Marte.
El satélite TGO alcanzará a finales de 2017 la órbita deseada para poder emprender su investigación a unos 400 kilómetros sobre Marte. La segunda parte de la misión, que planea el aterrizaje de un "rover" en el planeta vecino, está prevista para 2020. El futuro de esa segunda fase dependía del éxito del aterrizaje de "Schiaparelli" y de la entrada en órbita de TGO.
Un año en Marte dura 687 días terrestres
El módulo de pruebas "Schiaparelli" de ExoMars, la misión conjunta de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la rusa Roscosmos, aterrizó este 19 de octubre de 2016 en Marte. A continuación, algunos datos del Planeta Rojo:
Diámetro: 6.794 kilómetros (cerca de la mitad del de la Tierra)
Gravedad: unos 3,7 m/s² (cerca de un tercio que la de la Tierra)
Duración del día en Marte: 24 horas y 37 minutos
Duración del año en Marte: 669 días marcianos o 687 días terrestres
Temperatura media: -55 grados Celsius (entre -133 y 27 grados Celsius)
Composición de la atmósfera: entre otros, 95 por ciento de dióxido de carbono (la Tierra tiene un 0,04%) y 0,13 por ciento de oxígeno (la Tierra tiene cerca de un 21%)
Distancia a la Tierra: entre 56 millones y más de 400 millones de kilómetros (debido a las distintas velocidades de sus órbitas en torno al Sol)
Distancia media al Sol: 228 millones de kilómetros (cerca de 1,5 veces la distancia entre la Tierra y el Sol).
JOV (dpa, n-tv)
El objetivo de este proyecto es analizar Marte en busca de indicios de vida. La primera fase estudiará la mejor manera de aterrizar en el planeta de cara a una segunda misión.
Imagen: ESAMás de una década de trabajo da forma a este cohete Ruso Proton-M donde van anclados el Trace Gas Orbiter (TGO) y el módulo de aterrizaje Schiaparelli (EDM). El proyecto ExoMars de la Agencia Espacial Europea tiene colaboración con la Agencia Espacial Federal Rusa. El lanzamiento se llevó a cabo en Kazajistán.
Imagen: ESAHoras después del lanzamiento, el orbitador (negro) y el módulo de aterrizaje (dorado) emergerán de la coraza del cohete. Tras el desprendimiento de algunas partes, el artefacto proseguirá su viaje hacia Marte. Su duración será de siete meses debido a la óptima alineación entre la Tierra y el planeta rojo.
Imagen: ESADespués de más de medio año juntos en el espacio exterior, el orbitador y el módulo de aterrizaje se separarán tres días antes de llegar a su destino. Será a finales de octubre. Desde ahí en adelante tendrán que ir cada uno por su cuenta.
Imagen: ESAUna vez que el módulo de aterrizaje se desprenda, viajará a más de 20.000 kilómetros por hora. Su destino será el Meridiani Planum, una planicie rica en un mineral llamado hematita.
Imagen: ESALa atmósfera marciana absorberá al Schiaparelli (nombre propio del módulo de aterrizaje) permitiéndole usar el paracaídas que aquí se muestra. Gracias a este modelo de paracaídas su velocidad descenderá hasta los 200 kilómetros por hora. Será entonces, a apenas 1.5 kilómetros de distancia de la superficie, cuando el Schiaparelli se desligue de la cuerda y active sus propulsores para aterrizar.
Imagen: ESAUna vez en tierra, el Schiaparelli recolectará datos sobre la atmósfera en un periodo de cuatro días. Gracias a esto, las agencias europea y rusa conseguirán información vital para próximos aterrizajes. Después de esos cuatro días, la batería del Schiaparelli se agotará y quedará olvidado en Marte.
Imagen: ESAMientras, a unos 400 kilómetros de altura, el orbitador seguirá dando vueltas al planeta. Una vez estabilizado, usando los motores que vemos, tomará la órbita de manera constante y procederá con su estudio. Será el puente de comunicación entre el Schiaparelli y el equipo terrestre.
Imagen: ESAEl principal objetivo del orbitador será rastrear en busca de gases producidos en el planeta. Lo hará durante unos años y en especial buscara metano. Ya hubo indicios de la presencia de este gas y de confirmarlo, podría certificarse la posible existencia de vida en el planeta (microorganismos, claro).
Imagen: ESALa próxima fase del programa espacial (2018) enviará a Marte un robot no tripulado, llamado rover, para proceder con un detallado estudio del suelo. Su aterrizaje está previsto en el llamado Oxia Planum, el cual es rico en magnesio y hierro. Los científicos creen que estas fuentes minerales tienen que ver con la presencia de agua.
Imagen: ESAEste será el taladro que utilizará el rover de ExoMars para perforar la superficie marciana. Con esta maravilla alcanzará hasta dos metros de profundidad. Gracias a su potencia y a un sensor de moléculas, podrán tomarse muestras del subsuelo. Eso está previsto para el 2020 aproximadamente, pero si se consiguiera sería un hito en la historia. ¿Habrá vida en Marte?
Imagen: ESA