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Eurovisión 2026: la política choca con popular espectáculo

Silke Wünsch
10 de mayo de 2026

La controversia en torno a la participación de Israel y boicots de una magnitud sin precedentes ya pesan sobre el Festival de la Canción de Eurovisión, incluso antes de que dé comienzo en Viena.

Eurovisión regresa a Viena por primera vez desde 2015.
Eurovisión regresa a Viena por primera vez desde 2015.Imagen: Max Herbst/APA-Images/picture alliance

El Festival de la Canción de Eurovisión de 2026 en Viena ni siquiera ha comenzado, pero lleva meses en el centro de acalorados debates. La cuestión no reside tanto en los espectáculos pop en sí mismos, sino en las tensiones políticas que resultan cada vez más difíciles de ignorar, a pesar de la histórica postura apolítica del certamen.

La última vez que la capital austríaca acogió el evento fue en 2015. Este año, y con motivo de su 70 aniversario, el concurso regresa entre el 12 y el 16 de mayo a una ciudad que es sinónimo de cultura y diversidad. Las expectativas son altas, pues la competencia aspira a unir a las personas y transmitir un mensaje de apertura. El lema es "Unidos por la música: en el corazón de Europa".

Pero esto es precisamente lo que se está convirtiendo en un desafío cada vez más arduo con el paso de los años, a medida que se intensifican también las crisis políticas en algunos de los países participantes.

Israel, blanco de protestas

Al igual que en años anteriores, Israel vuelve a ser el centro de una considerable atención. En medio del conflicto en curso en la Franja de Gaza, activistas y algunos miembros de la comunidad creativa exigen una vez más que el país sea excluido o boicoteado.

Más recientemente, más de 1.100 artistas firmaron una carta abierta con un mensaje claro: no habrá Festival de Eurovisión mientras Israel participe. Entre los partidarios de la iniciativa "No a la música para el genocidio" se encuentran estrellas internacionales como Peter Gabriel, Massive Attack, Roger Waters, Macklemore y Brian Eno.

En 2025, la israelí Yuval Raphael quedó en segundo lugar.Imagen: Jens Büttner/picture alliance/dpa

Por otro lado, una carta abierta de la iniciativa proisraelí Comunidad Creativa por la Paz fue firmada también por cerca de 1.100 miembros de la industria del entretenimiento, entre ellos Helen Mirren, Amy Schumer y Gene Simmons. "Estamos conmocionados y decepcionados de que algunos miembros de la industria del entretenimiento pidan la exclusión de Israel de la competencia debido a su respuesta ante la mayor masacre de judíos desde el Holocausto", indica el texto.

La policía de Viena prevé protestas disruptivas e intentos de bloquear el evento, especialmente durante la jornada final, y dijo que se autorizó una manifestación para el 16 de mayo, con una asistencia prevista de unas 3.000 personas pertenecientes a grupos propalestinos.

Sin embargo, a Israel no se le impedirá participar, una decisión que se alinea con la postura histórica de la Unión Europea de Radiodifusión (UER): el certamen es una asociación de radiodifusoras, no de gobiernos. Como resultado, Israel sigue formando parte del festival.

Esta situación provocó una enérgica reacción en algunos países: Irlanda, Países Bajos, Eslovenia, Islandia y España, todos veteranos de Eurovisión, están boicoteando el certamen. Esto nunca había sucedido antes.

Asimismo, algunos países no emitirán el festival por televisión. El mayor evento musical del mundo, que en su última edición atrajo a cerca de 170 millones de espectadores en todo el planeta, tendrá este año una audiencia menor.

Leleka compite por Ucrania.Imagen: Paul Bergen/ANP/picture alliance

Críticas a la participación de Rumania

Además de las cuestiones geopolíticas, la canción presentada por Rumania también ha suscitado debate. Un profesor de derecho citado en el diario británico The Guardian asegura que el tema de Alexandra Capitanescu, Choke Me, demuestra "una alarmante indiferencia hacia la salud y el bienestar de las mujeres jóvenes". Una de las frases que canta dice: "Todo lo que necesito es tu amor, quiero que me asfixie". Tras las acusaciones de que la pieza glorifica la violencia contra las mujeres, la cantante explicó en Reddit que Choke Me es una metáfora de la presión y los miedos internos que uno se impone a sí mismo.

El revuelo en torno a la canción se ha calmado un poco ahora. No obstanta, estas reacciones sirven como recordatorio de lo delicada que se ha vuelto la situación. Lo que en otro tiempo podría haberse desestimado como una actuación extravagante, ahora es objeto de un minucioso escrutinio e interpretación.

La conexión alemana de Ucrania

La cantante ucraniana Viktoria Leleka compite con una canción escrita en Berlín, con la esperanza de ganarse los corazones de los seguidores de Eurovisión mediante una fusión de etno-pop y teatro musical. En una entrevista con la cadena alemana ARD, habló sobre su profundo amor por Alemania y su idioma, así como de la importancia que tiene para ella dar voz a su patria y su diversa cultura en medio de la agresión rusa contra su país.

Ucrania es uno de los países más exitosos en el certamen y casi siempre se encuentra entre los finalistas. La Kalush Orchestra ganó el concurso de 2022 con el tema Stefania.

En medio de las tensiones políticas, la propuesta de Leleka, Ridnym, es observada con especial interés. La canción describe una transformación interior, la manera de afrontar el miedo y la capacidad de hallar esperanza incluso en las situaciones más desesperadas.

(rr/dzc)

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