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Ex Colonia Dignidad: alerta por intervención en sitio histórico y anuncio de nuevos peritajes

05.12.2020

Nuevas acusaciones en la ex Colonia Dignidad: junto con denuncias de trabajos en terrenos protegidos por la Ley de Monumentos, se anuncian nuevas investigaciones en la búsqueda de restos de detenidos desaparecidos.

Fotos y videos enviados desde el interior de la ex Colonia Dignidad, el asentamiento alemán fundado por Paul Schäfer en el sur de Chile, alertaron esta semana sobre trabajos en zonas que están protegidas como monumento nacional.

En las imágenes se aprecian una máquina retroexcavadora, árboles en el suelo, restos de ladrillos y un terreno despejado. En medio de la tierra, una tapa metálica sobre una caseta subterránea. Todo esto en un sector que es parte de las 185 hectáreas protegidas por ley, lo que impide realizar trabajos de remoción de tierra y otras alteraciones sin permiso de la autoridad competente.

Casi 60 años después de que Schäfer junto a unos 300 seguidores se instalara en este sector rural de la precordillera, unos 400 kilómetros al sur de Santiago, y a una década de que el líder de la secta muriera en prisión, la comunidad sigue envuelta en una serie de polémicas.

Además de las disputas en torno al millonario patrimonio, los niños abusados siguen esperando el pago de las indemnizaciones decretadas por la justicia, aún no se levanta un sitio de memoria y continúa la búsqueda de restos de prisioneros de la dictadura militar, con la cual la colonia colaboró, entre otros aspectos, prestando sus instalaciones como lugar de detención y tortura.

En medio del terreno, Hempel encontró una de las casetas de vigilancia subterránea, donde aún existen cables del cerco perimetral que tenía sensores de movimiento. Es parte de la infraestructura que podría preservarse dentro del sitio de memoria que los gobiernos de Chile y Alemania se comprometieron a levantar.

La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de la Región del Maule denuncia un "intento de destrucción de evidencia” y llama a las autoridades judiciales y del Consejo de Monumentos Nacionales a fiscalizar e impedir que se altere este sitio protegido.

Consultada por DW, la abogada de la agrupación, Mariella Santana, indica que "estos movimientos de tierra podrían poner en riesgo las zonas que están siendo periciadas. Recibimos imágenes que son explícitas, hay una retroexcavadora removiendo terreno y hay trozos de cemento. No estamos hablando de un desmalezamiento”.

La abogada denunció la situación ante el ministro en visita Mario Carroza, de la Corte de Apelaciones de Santiago, quien investiga los casos de detenidos desaparecidos en la colonia. Santana indica que el juez instruyó a la Policía de Investigaciones (PDI) para indagar lo ocurrido y tomar medidas para resguardar el lugar.

"Es muy importante proteger la zona que está siendo periciada. Contar con custodia, vigilancia y cierre. La casa administración, la casa de visita o domicilio de Schäfer, las fosas donde fueron enterrados prisioneros políticos, los archivos, el aeródromo y el acceso al recinto son terrenos protegidos por la Ley de Monumentos Nacionales. No se puede intervenir esa zona sin un decreto de la autoridad administrativa correspondiente”, subraya.

Vestigios del sistema de vigilancia

En paralelo, el excolono Winfried Hempel, abogado de un grupo de víctimas, concurrió hasta el lugar. En su opinión, en la zona se observan movimiento de tierra con maquinaria, la formación de un camino y tala de árboles nativos, que son especies protegidas.

"Hay ladrillos el suelo y movimiento de tierra en un lugar donde hay una caseta de vigilancia subterránea. Al interior todavía está el antiguo cableado eléctrico del perímetro que contaba con sensores de movimiento para evitar las fugas. Están los cables hacia el aeródromo, la entrada y otros lugares. También hay un teléfono que servía para comunicarse con otros puestos de vigilancia”, dice a DW.

Se trata de nuevos hallazgos que dan cuenta del pasado de esta comunidad. Ambos abogados denuncian que, tras el primer llamado a Carabineros para que concurriera al lugar para detener las obras de lo que califican como "delito flagrante”, la administración de la villa no habría autorizado el ingreso de los uniformados.

En el lugar había también teléfonos para comunicarse entre las casetas de vigilancia.

Administración niega acusaciones

Thomas Schnellenkamp, uno de los administradores de Villa Baviera, rechaza las acusaciones. Califica de "calumnia y falsedad que se haya tratado de eliminar pruebas” y no descarta acciones legales. "Los trabajos realizados no corresponden a movimiento de tierra, sino a limpieza de matorrales. Fueron realizados por particulares en una parcela dada en usufructo. Es una iniciativa particular”, dice a DW. Asimismo, asegura que no se le negó el ingreso a la policía y que se prestó declaración ante Carabineros y la PDI.

Las versiones son contradictorias y dan cuenta de que persiste una serie de conflictos en el asentamiento alemán. También, de que la Comisión Mixta Chile-Alemania no ha cumplido con su tarea de establecer un sitio de memoria. Si bien el recinto está protegido por ley y desde hace más de un año una comisión de expertos de ambos países presentó un concepto para levantar allí un memorial y un centro de documentación, los estados no han avanzado en planes concretos para llevar a cabo esta propuesta.

Mientras tanto, la falta de resolución sobre el levantamiento del sitio de memoria y el uso de estos terrenos, deja un vacío que da espacio para el surgimiento de disputas, ventas de parcelas, proyectos de construcción y el deterioro de los vestigios históricos allí presentes. Winfried Hempel relata que en los últimos años ha observado intervenciones como la construcción de una piscina y la instalación de una cervecería, lo que en su opinión es una alteración a la zona protegida.

Peritajes con apoyo alemán

Se estima que al interior de Colonia Dignidad desaparecieron alrededor de cien prisioneros políticos de la dictadura militar, con la cual colaboró el enclave alemán. El gobierno de Alemania ha comprometido ayuda financiera para apoyar los peritajes en la búsqueda de restos humanos.

Colonia Dignidad, hoy Villa Baviera, fue fundada en 1961 por un grupo de 300 alemanes que emigraron siguiendo al líder Paul Schäfer. En el lugar se cometieron por décadas crímenes como abuso sexual de menores, trabajo esclavo, medicación forzada, tráfico de armas y asesinato y desaparición de opositores de la dictadura.

"No hemos cesado de denunciar y declarar abiertamente nuestro rechazo a la poca diligencia y voluntad política de la subsecretaría de Derechos Humanos y del mismo ministro de Justicia de Chile, que es el último responsable en la demora en los peritajes”, dice Santana en referencia a Hernán Larraín, quien fuera un reconocido defensor de Colonia Dignidad.

"Finalmente, en octubre pasado las muestras fueron enviadas a la Universidad de Berna, en Suiza, para ser analizadas y determinar si hay ADN en sedimentos de tierra”, señala la abogada. Un primer paso es analizar muestras de la llamada zona de quema para determinar si hay presencia de acelerantes como napalm, petróleo o fósforo. Estos son usados para fuegos de altas temperaturas, con el objetivo de incinerar restos humanos. De ser hallados estos elementos, se confirmaría la versión de testigos de que no fue un área de quema forestal y se insistiría en la búsqueda de restos que pudieran contener ADN.

Una segunda diligencia, que debiera iniciarse dentro de poco, es "un peritaje por sistema de geomagnetismo que realiza la empresa alemana Easter Atlas, sobrevolando con drones la zona para identificar disrupciones de terreno que digan relación con la forma de fosas”.

Según testimonios judiciales, cuando en 1978 fueron exhumados los restos humanos de las fosas, para luego ser incinerados y hechos desaparecer, al menos una fosa no fue hallada. "Si es así, estaríamos en presencia del único lugar en Chile hoy con restos de detenidos desaparecidos”, dice Santana. Junto con la expectativa ante estos peritajes, la abogada muestra preocupación ante la llegada de un nuevo juez que se haga cargo de las indagatorias. El ministro Carroza fue propuesto por el presidente Piñera para integrar la Corte Suprema y su llegada al máximo tribunal del país es inminente. (dz)

Colonia Dignidad: crónica de una secta
El líder, Paul Schäfer

Todo comenzó en Siegburg con la Misión Social Privada, una obra benéfica surgida en la Alemania de post guerra. Su líder espiritual, Paul Schäfer (1921-2010), atrajo a cientos de seguidores. Huyendo de acusaciones de pedofilia, abandonó Alemania en 1961. Lo acompañaron más de 200 personas, entre ellas varios niños cuyos padres fueron engañados para autorizar el viaje.

Colonia Dignidad: crónica de una secta
Una colonia alemana en el sur de Chile

El grupo viajó a Chile, donde compró un terreno cerca de Parral, unos 300 km al sur de Santiago, y fundó la Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad. Así nacía Colonia Dignidad, una comunidad dedicada a labores agrícolas, que construyó casas, una escuela, un hospital y también cercos y un férreo sistema de vigilancia para impedir el contacto con el exterior.

Colonia Dignidad: crónica de una secta
Vida de secta

Pronto se sumaron nuevos seguidores llegados de Alemania, atraídos por el sueño de una tierra próspera donde comenzar una nueva vida. La colonia llegó a tener unos 300 miembros. Allí las familias eran separadas: hombres, mujeres y niños vivían en casas diferentes. Se trataba de un sistema altamente jerárquico y dominador, en que cualquier disidencia era castigada.

Colonia Dignidad: crónica de una secta
Riqueza construida con trabajo esclavo

La vida estaba dedicada al trabajo, sin derecho a sueldo, descanso ni vacaciones. Los colonos sufrían castigos físicos y sicológicos, y quienes se rebelaban eran drogados para que se mantuvieran sumisos. Con las ganancias, Schäfer y sus cercanos compraron más propiedades, maquinaria y sofisticados sistemas de seguridad. El patrimonio incluía 16 mil hectáreas y cuentas en el extranjero.

Colonia Dignidad: crónica de una secta
Abuso sexual

Para los chilenos, la colonia representaba el ideal del alemán esforzado y trabajador. Al interior de la secta, en tanto, Schäfer instauró un macabro sistema para dominar las voluntades y abusar sexualmente de niños. Cuando los alemanes crecieron, comenzó a invitar al internado o actividades de fin de semana a niños chilenos de familias pobres de la zona, de quienes continuó abusando.

Colonia Dignidad: crónica de una secta
Prisión infranqueable

Escapar de Colonia Dignidad era casi imposible. Implicaba superar altas rejas, el río, los perros y férreos sistemas de vigilancia. Además, los colonos habían entregado sus pasaportes, no sabían español ni conocían la zona. Quienes lograban llegar a la embajada alemana en Santiago, eran devueltos a la colonia. Algunos se retractaban bajo engaños o amenazas, o se les atribuían problemas mentales.

Colonia Dignidad: crónica de una secta
Wolfgang Kneese, el primer fugado

El primero en lograr huir de la secta, después de tres intentos que le valieron torturas y persecución judicial, fue el joven Wolfgang Kneese. En 1967 regresó a Alemania, donde denunció los crímenes que se cometían en la colonia. En 2008 recibió la Cruz Federal al Mérito (Bundesverdienstkreuz) por su infatigable búsqueda de justicia y respeto a los derechos humanos de las víctimas de la secta.

Colonia Dignidad: crónica de una secta
Fachada idílica

A pesar de las tempranas denuncias y del revuelo en la prensa, las autoridades de Chile y Alemania no reaccionaron. La colonia proyectaba una idílica imagen con su hospital benéfico, el coro y el restaurant externo en la localidad de Bulnes, con cecinas y pastelería alemana. Al interior, los crímenes continuaron y se agregaron nuevos, como la fabricación y el tráfico de armas.

Colonia Dignidad: crónica de una secta
Adopciones irregulares

Con engaños como darlos por muertos ante sus padres, unos 20 niños chilenos fueron adoptados en forma irregular. Recibieron nombres alemanes, aprendieron el idioma de los colonos y debieron trabajar como esclavos. A la izquierda, Rafael Labrín, quien creció como Dieter Scholz. Junto a él otras víctimas: la ex colona Astrid Tymm y Johan Cisternas, quien de niño asistía a actividades en la colonia.

Colonia Dignidad: crónica de una secta
El fin de Schäfer

Con la vuelta a la democracia, en 1991 el presidente Aylwin le quitó la personalidad jurídica a Colonia Dignidad, la que comenzó a llamarse Villa Baviera. Vinieron denuncias de abuso sexual de chilenos contra Schäfer y se destaparon los crímenes. Varios jerarcas fueron condenados; Schäfer huyó en 1997 y se escondió en Argentina. Fue detenido en 2005, condenado en Chile y murió en prisión en 2010.

Colonia Dignidad: crónica de una secta
El médico de la colonia

Mano derecha de Schäfer, el Dr. Hartmut Hopp era el ministro de relaciones exteriores de la colonia. Un privilegiado que fue enviado a estudiar a Estados Unidos y dirigía el hospital. Condenado como cómplice de abuso de menores, huyó a Alemania y vive libremente en Krefeld. La justicia alemana rechazó ejecutar la condena chilena y cerró investigaciones propias por no encontrar prueba de delito.

Colonia Dignidad: crónica de una secta
Culpas, castigos y compensaciones

Junto con reconocer su responsabilidad moral, Alemania ha ofrecido un fondo de ayuda de hasta 10 mil euros para cada ex colono afectado, lo que las víctimas consideran insuficiente. En Chile, donde sí ha habido condenas a victimarios, un grupo de afectados anunció una demanda contra el Estado en la que exige cada uno un millón de dólares de reparación.

Colonia Dignidad: crónica de una secta
El futuro y la memoria

Después de la partida de Schäfer comenzó un proceso de apertura. Unos 200 miembros abandonaron el enclave; algunos se quedaron en Chile y muchos regresaron a Alemania. Junto con justicia y reparación, los afectados exigen que Villa Baviera deje de ser un centro turístico, con hotel y restorán, y se convierta en sitio de memoria, donde se conozca la verdad y se honre a las víctimas.

Colonia Dignidad: crónica de una secta
Colaboración con la dictadura

Colonia Dignidad cooperó con la DINA, la policía secreta de la dictadura de Augusto Pinochet, de varias formas. Según consta en expedientes judiciales, aquí fueron detenidos, torturados y asesinados prisioneros políticos. Se calcula que los cuerpos de unas 100 personas habrían sido enterrados en fosas, luego exhumados y hechos desaparecer definitivamente. Los familiares continúan la búsqueda.

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Victoria Dannemann