Cómo desmontar los clichés occidentales sobre la Amazonía
20 de marzo de 2026
La exposición, "Amazonía. Mundos Indígenas", curada conjuntamente por el antropólogo Leandro Varison y el artista y activista indígena brasileño Denilson Baniwa, ofrece una perspectiva reveladora sobre una región cultural moldeada por densas redes de intercambio, complejidad social y relaciones que trascienden los mundos humanos.
"A menudo se muestra a los pueblos indígenas como seres ajenos a la historia: siempre iguales, inmutables. Pero la cultura está viva, evoluciona y cambia constantemente", explicó Varison a DW. Por ello, en lugar de seguir una cronología museística convencional, los curadores han agrupado las piezas para reflejar la comprensión indígena de la historia, desde su propia perspectiva.
Cabe aclarar que "Amazonía" se refiere a una región cultural e histórica más amplia que abarca a Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y la Guayana Francesa, generalmente asociada con la cuenca amazónica y utilizada en numerosos contextos académicos e indígenas latinoamericanos. Es, además, una de las zonas con mayor diversidad lingüística del mundo.
Antes de las invasiones europeas, que comenzaron en el siglo XVI, los estudiosos estiman que existían más de 1.000 lenguas en la región. Hoy en día, se siguen hablando más de 300 lenguas indígenas, además de lenguas de señas, silbo o percusión. Los curadores buscan profundizar la comprensión de la Amazonía como un mundo cultural vivo y no estático o aislado.
Un cambio de perspectiva
Varias obras de arte cuestionan la forma en que los pueblos indígenas han sido representados o borrados en los relatos europeos.
Una de estas obras incisivas es "Carta ao Velho Mundo" ("Carta al Viejo Mundo", 2018-2019) del fallecido artista y activista macuxi Jaider Esbell, quien se topó con el primer tomo de la "Galeria Delta da Pintura Universal", una enciclopedia de 1972 que presentaba el arte occidental como si fuera universal, en una librería de segunda mano.
A lo largo de sus casi 400 páginas de obras maestras europeas, dibujó, pintó y escribió directamente sobre las reproducciones, insertando cosmologías indígenas, mensajes de urgencia ambiental y notas directas al "viejo mundo". El resultado es un gesto descolonizador, que desafía la pretensión del libro de mostrar una historia del arte "universal" y expone cómo las ideas coloniales moldearon su visión del mundo.
La obra de Denilson Baniwa "Cacadores de Ficcoes Coloniais" o "Cazadores de Ficciones Coloniales" (2021), utiliza fotografías antropológicas antiguas para clasificar o mostrar como exóticos a los pueblos indígenas, incorporando figuras de la cultura pop global, como la máquina del tiempo DeLorean del filme "Regreso al Futuro", King Kong e incluso Godzilla.
Al insertar estos iconos en algunas de las primeras imágenes etnográficas del Amazonas, crea escenas impactantes, cuestionando irónicamente cómo dichas fotografías, colecciones y conocimientos antropológicos han moldeado los estereotipos sobre los pueblos indígenas.
Estas obras también reflejan otro cliché con el que Leandro Varison se cruza frecuentemente. "Uno de los estereotipos más arraigados es que los pueblos indígenas 'pertenecen al pasado' o 'no cambian'", afirma. Sin embargo, insiste en que el uso que hacen hoy de los teléfonos móviles o las redes sociales no significa que hayan "perdido su cultura", sino que se están adaptando, según sus propios términos. "Si nosotros, los occidentales, tenemos derecho a cambiar, ¿por qué no deberían hacerlo ellos?".
¿Quién "descubrió" a quién?
También surge la cuestión del "descubrimiento", y de quién descubrió a quién.
Las investigaciones han demostrado que se estima que varios millones de personas habitaban la Amazonía antes de la colonización, cultivando huertos forestales y desarrollando prácticas de mejora del suelo.
Estudios arqueológicos y ecológicos han demostrado que muchas especies arbóreas fueron cultivadas por comunidades indígenas miles de años antes de la llegada de los europeos.
Estos hallazgos desmienten así la antigua narrativa de una naturaleza virgen y apuntan a historias profundas y continuas de presencia humana y gestión de bosques.
Una concepción diferente del tiempo
La exposición también aborda cómo muchas comunidades indígenas entienden el tiempo y la historia: no como un pasado lejano, sino como algo activo en el presente, transmitido a través de relaciones continuas con los ancestros, los lugares y el mundo vivo en general.
Asimismo, se hace hincapié en las relaciones con espíritus, entidades no humanas y los numerosos seres que pueblan los mundos indígenas. Las personas blancas son, en sí mismas, una incorporación relativamente reciente a esta categoría, definidas no por sus rasgos físicos, sino por su diferente manera de ver el mundo, según las notas de la exposición.
Varison también abarca el tema de las actuales comunidades aisladas: "Los pueblos aislados no pertenecen al pasado. Son personas modernas, que viven en el mismo mundo que nosotros; simplemente han tomado decisiones diferentes".
La exposición "Amazonía. Mundos Indígenas” estará abierta al público hasta el 9 de agosto de 2026 en la Bundeskunsthalle, en Bonn.
(rmr/rml)