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Fútbol, política y desarrollo

12 de julio de 2010

La prensa europea se dedica a analizar el panorama en Sudáfrica, una vez que ha terminado el Mundial 2010. La infraestructura construida para el campeonato debe servir como base para un desarrollo sustentable.

Fan Stimmung in Johannesburg am Soccer City Stadion
Imagen nocturna del estadio Soccer City, en Johannesburgo.Imagen: Anna Kuhn-Osius

El Sächsische Zeitung, de Dresde: "Naturalmente, Sudáfrica sacará provecho de las autopistas y aeropuertos que fueron construidos para el campeonato mundial. Pero nada de ello va de la mano con un crecimiento sustentable. En Porth Elisabeth, donde el equipo alemán jugó su último partido, la tasa de desempleo es de 38 por ciento. Pobreza, criminalidad y el virus VIH son las grandes preocupaciones que sobreviven al torneo de fútbol. Sin embargo, la Copa del Mundo transmite esperanza, porque los ciudadanos se han demostrado a sí mismos que sí pueden alcanzar logros. Este orgullo y confianza deben ser aprovechados por los políticos para proseguir el desarrollo del continente, con ayuda de Occidente. Si es así, el Mundial de Sudáfrica no habrá acabado con el silbatazo final.”

También en Alemania, el Stuttgarter Zeitung: “Sudáfrica y los sudafricanos protagonizaron un mundial muy animado, con impresionantes estadios y una buena organización. Se garantizó la seguridad de los deportistas y los visitantes. Sudáfrica demostró así al mundo entero que su designación fue justificada. Ésta no era vista con buenos ojos por numerosos críticos. Si dichos temores se hubieran materializado, entonces Joseph Blatter habría sufrido su peor derrota profesional, puesto que él, como ningún otro, apoyó la candidatura sudafricana. El jefe de la FIFA incurrió en un riesgo al decidir la sede, y al final salió ganando.”

En Suecia, el Dagens Nyheter: “La Copa del Mundo ha terminado. Contrario a las profecías más sombrías, la competencia resultó todo un éxito de relaciones públicas para Sudáfrica y para todo el continente. Cierto es que los equipos africanos no causaron gran impresión. Pero el evento transcurrió de manera tersa, sin incidentes. ¡Bien hecho! La imagen de África es la de un continente sumido en la guerra. El caos y la pobreza no es lo único que se ve en el horizonte. Es posible lograr un desarrollo económico sustentable en África. Pero una condición importante es que éste vaya ligado a la democracia y la economía de mercado. La Copa del Mundo demostró cuán lejos se puede llegar cuando se tiene la voluntad necesaria.”

En Austria, Der Standard: “El presidente de la FIFA, Blatter, llevó el mundial a África como contraprestación a los votos africanos necesarios para su reelección. En Sudáfrica, el suizo primero fue celebrado como un mesías y, luego, criticado por los altos costos del torneo. Blatter, de 74 años, aspira a un cuarto mandato de cuatro años en 2011. Quizá ahora su mirada se incline a Sudamérica y a Asia. Después de todo, la próxima Copa del Mundo se celebrará en Brasil en 2014, mientras que Qatar quiere el mundial de 2022. Como de costumbre, la FIFA no asumirá ningún costo sino sólo pondrá “las bases”, como dice Blatter. En Sudáfrica se lograron ganancias por 3.000 millones de euros. Es el típico juego de azar, en el que la banca siempre gana.”

Editora: Mirra Banchón

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