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CatástrofesFilipinas

Filipinas bajo una nueva amenaza: el supertifón Fung-wong

9 de noviembre de 2025

Las autoridades advirtieron que el radio del tifón es tan grande que cubre la mayor parte del país, azotado por el devastador Kalmaegi hace unos días.

Un residente camina entre casas dañadas tras el paso del tifón Kalmaegi en Talisay, en la provincia de Cebú, el 5 de noviembre de 2025. (Foto de
Filipinas no se recupera todavía de la devastación causada por el tifón Kalmaegi, cuando debe prepararse para enfrentar una nueva catástrofe. (Archivo: 05.11.2025)Imagen: Jam Sta Rosa/AFP/Getty Images

Filipinas alertó el sábado (08.11.2025) sobre la inminente llegada del tifón Fung-wong, que alcanzó la categoría de supertifón antes de tocar tierra el domingo en la costa oriental del país, devastada por el paso de Kalmaegi que dejó casi 200 muertos.

Según la agencia meteorológica nacional (PAGASA), el tifón conocido localmente como Uwan avanza por el mar de Filipinas con vientos sostenidos de hasta 140 kilómetros por hora y rachas que podrían intensificarse hasta los 185 km/h al aproximarse al litoral.

Las autoridades temen que ocurran marejadas ciclónicas potencialmente mortales y vientos destructivos que podrían arrasar con viviendas y arrancar árboles.

La agencia PAGASA advirtió que el radio del tifón es tan amplio que cubre la mayor parte del país y se esperan lluvias intensas en las regiones orientales de Bicol y Samar, en el este de Filipinas frente al Pacífico, así como en el norte y centro de Luzón, lo que eleva el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra.

Se instó a los habitantes de zonas costeras y bajas a evacuar de inmediato y suspender toda actividad marítima, ante la posibilidad de marejadas de hasta cinco metros. Numerosos gobiernos locales suspendieron las clases del lunes y la aerolínea nacional canceló varios vuelos como medida preventiva.

Una estela de destrucción

La llegada de Fung-wong se produce cuando el país aún no se recupera del devastador paso del tifón Kalmaegi, que esta semana causó más de 200 muertos y más de un centenar de personas desaparecidas, según la Oficina Nacional de Defensa Civil. El presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., mantiene vigente el estado de emergencia nacional y pidió a la población extremar las precauciones.

En Vietnam, donde Kalmaegi tocó tierra el viernes, las autoridades confirmaron al menos cinco fallecidos y tres desaparecidos, además de 2.800 viviendas afectadas y más de 1,3 millones de hogares sin electricidad.

El sudeste asiático afronta una temporada de tormentas excepcionalmente activa: con Kalmaegi y Fung-wong, ya son 27 tifones los registrados este año. Expertos atribuyen esta intensidad al calentamiento del océano, que alimenta sistemas más extensos y destructivos.

gs (efe, afp)

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