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Hasta hace poco, París estaba sumida en el ruido del tráfico. Apenas había zonas peatonales. Los parques eran unos jardines bien cuidados donde el césped no podía pisarse. Entretanto los domingos, la autovía a orillas del río Sena está cerrada para los vehículos, para que ciclistas y patinadores puedan circular libremente. Esta medida se debe a la creciente influencia de los Verdes en el Ayuntamiento. Uno de los barrios parisinos es incluso dirigido por un alcalde verde. En los últimos años, muchos capitalinos dieron su voto al partido ecologista para que la naturaleza vuelva a su ciudad. Entre ellos también hay ciudadanos que votan a partidos totalmente distintos cuando se trata de elecciones parlamentarias.
