Francia debe reconocer la filiación de niños por subrogación
3 de julio de 2026
El Tribunal Supremo de Francia dictaminó este viernes (03.07.2026) que el país debe admitir la filiación de niños nacidos por gestación subrogada reconocida por instancias judiciales extranjeras, sin importar que este tipo de gestación esté prohibida en territorio galo. Esto, en respuesta al caso de una pareja de hombres franceses residentes en Canadá, donde tuvieron tres hijos mediante gestación subrogada (o "vientres de alquiler").
Para el máximo órgano judicial francés, en esos casos debe prevalecer el interés del menor. "Teniendo en cuenta el interés superior del menor, la prohibición francesa de la gestación subrogada no permite, por sí sola, denegar" ese reconocimiento, afirma en un comunicado la más alta jurisdicción francesa. Tras ser declarados padres legales por la justicia canadiense, los progenitores pidieron efectos equivalentes en Francia.
El asunto llegó al Tribunal Supremo francés, que se reunió en Asamblea Plenaria, su formación más solemne, para pronunciarse al respecto. En su comunicado, la corte recuerda que la prohibición de la gestación subrogada forma parte del orden público francés, en cuanto protege la dignidad de la persona humana.
Sin embargo, ese mismo orden público integra también las exigencias del Convenio Europeo de Derechos Humanos, en particular el interés superior del menor y el derecho al respeto de la vida privada. En ese marco, el Tribunal Supremo afirmó que la prohibición de la gestación subrogada no puede ser el único fundamento para denegar la ejecución de una decisión extranjera que establece una filiación.
Garantías suficientes
El Tribunal Supremo agregó que la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos exige que la filiación de los niños nacidos mediante gestación subrogada en el extranjero sea reconocida de manera efectiva y en un plazo razonable. En Francia, empero, debe comprobarse que la decisión extranjera ofrece garantías suficientes, en especial el consentimiento libre e informado de la gestante y la ausencia de fraude.
En consecuencia, se ordenó la ejecución en Francia de las decisiones canadienses y precisó que la filiación debe reconocerse tal como fue establecida en Canadá, y no como una adopción, como se había planteado al ser tramitado el caso en instancias judiciales francesas precedentes.
Al término de la vista en mayo del asunto, uno de los padres, Laurent Papaix, explicó que sólo querían que sus hijos, "criados en una cultura francesa", tuvieran "un acta de nacimiento francesa" para evitar problemas administrativos. En concreto, la pareja mencionaba dificultades para obtener pasaportes para sus hijos. La abogada de la pareja, Alice Meier-Bourdeau, sostuvo que no se trataba de "poner en cuestión" la prohibición de la gestación subrogada, sino de reconocer un "derecho fundamental" de los niños nacidos mediante este proceso de procreación.
Los asuntos relacionados con la gestación subrogada se plantean con frecuencia ante los tribunales franceses, ya que, según un informe parlamentario, cada año entre 200 y 500 parejas recurren a este proceso en el extranjero para ser padres.
DZC (EFE, AFP)