Francia: Mélenchon desafía a Macron con un "pulso social"
23 de septiembre de 2017
Imagen: Picture-Alliance/dpa/S. Kunigkeit
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El líder de la izquierda radical francesa, Jean-Luc Mélenchon, amenazó este sábado (23.09.2017) al presidente, Emmanuel Macron, en una manifestación con decenas de miles de personas, con echarle un "pulso social" mediante una sucesión de acciones de protesta contra la reforma laboral y el resto de sus políticas.
"La batalla no ha terminado. Empieza", subrayó Mélenchon en un discurso al término del desfile en el que, según su propio relato, participaron 150.000 personas (la policía rebajó la cifra a 30.000) contra lo que llamó "el golpe de Estado social de Emmanuel Macron", que fue la diana de todos sus ataques.
Denunció "el método de la brutalidad" utilizado para la reforma laboral, es decir, la adopción por decreto ley que ha permitido su entrada en vigor inmediata en espera de la tramitación parlamentaria, que está prevista después del 20 de noviembre. Advirtió de que cuando empiece esa tramitación en el Parlamento se preparará "una acción fuerte" en la que dijo que deben participar los sindicatos y sugirió la idea de una nueva manifestación en la avenida de los Campos Elíseos con "un millón de personas".
De aquí a entonces, convocó a sus seguidores a que el próximo sábado participen en caceroladas por todo el país, y a que se impliquen en otras movilizaciones que ya se han anunciado, como la huelga a partir del lunes de algunas centrales de camioneros que han prometido bloquear depósitos de carburante.
El líder de Francia Insumisa quiso con esta marcha marcar un punto suplementario en su objetivo de aparecer como el líder de la oposición gracias a esta convocatoria propia, de carácter más político que las de los sindicatos. Mélenchon se ensañó con Macron por unas polémicas declaraciones hace una decena de días en las que había calificado de "vagos" a los que se oponían a sus reformas y le replicó que "nunca antes nadie había tratado así al pueblo francés".
También aludió a otras en las que el presidente decía que la democracia no es la calle: "siempre es la calle la que eleva las aspiraciones del pueblo francés cuando no puede hacerse escuchar de otra manera". En su tono grandilocuente, Mélenchon advirtió de que lo que hay detrás de las reformas del presidente es "la batalla de Francia. Los liberales quieren atacar la sanidad, la vivienda, la educación" o "el derecho a la jubilación". Por eso "hay que precipitar toda la fuerza de nuestro pueblo en la batalla y en las calles", argumentó. (EFE)
Es hora de que el nuevo presidente haga las maletas para mudarse al Palacio del Elíseo. DW echa un vistado a la lujosa residencia en la que vivirán Emmanuel Macron y su esposa Brigitte.
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Residencia presidencial
El Palacio del Elíseo, situado en el distrito octavo de París, es una de las muchas joyas arquitectónicas de la capital francesa. Las puertas del 55 Rue du Faubourg Saint-Honoré protegen el palacio presidencial del ajetreo y el bullicio de las calles de París, a pesar de estar situado en el corazón de la ciudad.
En el interior, el gran edificio también cumple con todos los estándares esperados de un palacio presidencial. El ostentoso comedor es convenientemente lujoso, desde sus lámparas de araña hasta sus cortinas de brocado. Acentuado todo con acabados en oro alrededor de sus bordes. Dignatarios de todo el mundo han cenado aquí, saboreando lo mejor de la cocina francesa.
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Cocina francesa
De hecho, el palacio presidencial es famoso por su alta cocina. Se rumorea que la canciller alemana Angela Merkel envió a su chef personal allí para aprender una lección o dos de los franceses. Ser chef en el Palacio del Elíseo, sin embargo, es un trabajo duro: se estima que el equipo de cocina produce 95.000 comidas al año, que van desde simples bocadillos a cenas de Estado.
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Un trozo de pastel
Uno de los muchos manjares preparados el Palacio del Elíseo es la "Galette des Rois", que significa "torta del rey". La tradición es que en el Día de los Reyes Magos cada año se haga una gran torta con una pequeña estatuilla dentro. Y se corona al niño que lo encuentra. Si el presidente es al que le toca en su trozo, se le puede considerar rey de Francia, aunque sea sólo por un día.
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Cubiertos de oro
Un antiguo cocinero del Elíseo dijo una vez a los periodistas que los cubiertos y la vajilla utilizados en la casa presidencial son tan valiosos que se mantienen bajo llave dentro de una cámara. Sin embargo, a quienes se concede una visita con el presidente, consiguen llevarse a menudo, aparentemente, algún recuerdo. Por lo general, una cucharilla.
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La propiedad viene con jardín
Todavía no sabemos si los Macrons son aficionados a la jardinería, pero sitio para plantar tendrán, si quieren. Los jardines son más bien un parque, con un montón de rincones para un huerto de verduras o un jardín de rosas. Cuentan que, por ejemplo, la ex primera dama estadounidense Michelle Obama, disfrutó mucho con la jardinería en la Casa Blanca.
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Más de una habitación para cada día
Con 369 habitaciones y salas en total, es poco probable que haya una escasez de espacio en el Palacio del Elíseo. Después de todo, las cámaras personales del presidente sólo forman el ala este del edificio, dejando mucho espacio con el que jugar. Podría, sin embargo, no encontrar todo a su gusto el presidente. Para eso hay un equipo dedicado a que todo esté a su máxima satisfacción.
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Adiós al pasado
Antes de que Macron pueda trasladarse al Palacio del Elíseo, su predecesor, François Hollande, tendrá que desalojar los aposentos presidenciales. Decir adiós a tan espectaculares vistas puede ser difícil, pero tal vez el presidente saliente encuentre consuelo pensando que muchos han ido y venido antes que él. Y un día, también será el turno de Macron de decir "au revoir" al Palacio del Elíseo.
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El corazón de la República Francesa
El palacio ha sido el hogar de los jefes de Estado franceses desde 1873. La mayoría de los presidentes han elegido residir en sus lujosos aposentos. Durante los próximos cinco años, Emmanuel Macron se sumarala a la lista (quién sabe si por más tiempo). Le deseamos a Macron ya la primera dama lo mejor en su nuevo hogar. ¡Vive la France!