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Cuando Disney firmó en 1987 un contrato con el gobierno francés para la construcción de Disneyland París, el consorcio puso una condición adicional. La planificación urbanística de la zona colindante quedaba también en manos de Disney. Y lo que edificaron fue una suerte de colonia modelo. Las puertas en tonos pastel recuerdan a una casa de muñecas Barbie. Todo está limpio y pulcro, pero es también totalmente estéril. Val d'Europe tiene miles de habitantes, en su mayoría jóvenes familias. Pero las calles están muertas como las de una ciudad fantasma.
