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Guardería de maridos

29 de septiembre de 2003

Ingenio es lo que hay que tener para prosperar en los negocios. De él hace gala un bar hamburgués, al inaugurar un "Männergarten", (jardín de hombres) que vendría a ser como un Kindergarten para novios o maridos.

¿Será que ella quiso obligarlo a acompañarla para ir de compras?Imagen: BilderBox

El jardín infantil o Kindergarten fue en su día un invento genial, que revolucionó la vida en el plano educacional, familiar y social. A partir de entonces, las madres pudieron depositar allí a sus retoños por algunas horas al día, para dedicarse a sus múltiples quehaceres, profesionales o domésticos, con la tranquilidad de saber que los pequeños quedaban en buenas manos. Un principio similar es el que inspiró a los organizadores del primer Männergarten en un bar del puerto de Hamburgo.

Aporte al comercio

No se vaya a pensar mal. Aunque el establecimiento sea un bar, el "jardín masculino" no tiene mayores inclinaciones bohemis. Se trata, simplemente, de ofrecer a las abnegadas mujeres hamburguesas (o, por qué no, a las turistas) la posibilidad de dejar a sus parejas en custodia cualificada, para disponer de tiempo libre los sábados de las 12 a las 18 horas. Un horario ideal para salir de compras, sin tener que arrastrar por las tiendas a una media naranja cada vez más agria y quejumbrosa.

Ellos no parecen disfrutar de las rebajas.Imagen: AP

No hay ninguna ley genética que lo confirme pero, por lo visto, los hombres no son tan proclives a las expediciones en busca de ofertas y gangas. En consecuencia, se convierten en un lastre para las potenciales compradoras sabatinas, perjudicando de paso los índices de ventas del comercio minorista. Desde este punto de vista, el "jardín de hombres" no sólo es un servicio para las esposas, sino un efectivo aporte a la reactivación de la economía nacional.

Buen humor garantizado

El establecimiento en cuestión, el Noxbar, intenta atraer a la clientela prometiendo que los hombres no se aburrirán. Por la módica suma de 10 euros, los huéspedes reciben incluso un almuerzo y dos vasos de cerveza. También están a su disposición diversos juegos, como corresponde a un "jardín", claro que en este caso se trata de naipes y otros pasatiempos ad hoc.

A las 18 horas suenan las campanas para las señoras, que deben pasar a recoger a sus parejas. Quienes idearon esta novedosa guardería aseguran que los encontrarán de tan buen humor que probablemente ni se fijen en cuántas bolsas de compra traen o en cuánto gastaron. De ser así, quien sabe.... quizá el ejemplo haga escuela y se transforme en una institución tan indispensable como el Kindergarten.

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