Las víctimas eran miembros de bandas rivales dedicadas al narcomenudeo, o personas acusadas de espiar para las autoridades. También había cárceles clandestinas.
Elementos de la policía colombiana durante el operativo en el 'Bronx'Imagen: picture alliance/dpa/STR
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Agentes de la Fiscalía General de Colombia descubrieron en pleno centro de Bogotá al menos tres casas en las cuales bandas dedicadas al narcotráfico realizaban torturas y asesinatos, informó hoy un portavoz de esa institución.
Según el director del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, Julián Quintana, las "casas de tortura" se encuentran en un sector de la capital que fue intervenido el pasado fin de semana por cerca de 2.500 militares y policías (DW informó).
La intervención en ese sector donde deambulan indigentes y se venden drogas fue ordenada de forma conjunta por el presidente Juan Manuel Santos y el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa.
Quintana dijo que diversos indicios analizados por fiscales permiten concluir que varias personas fueron torturadas y asesinadas en esas casas en los últimos años. Las víctimas eran rivales de bandas dedicada al micro tráfico en el centro de la ciudad.
Durante el registro militar y policial fue rescatado un hombre que se encontraba secuestrado en el sector del Bronx, en pleno centro de Bogotá y no muy lejos del palacio presidencial y la sede de la Alcaldía del Distrito Capital.
El joven relató que ingresó al sector para comprar drogas, pero que fue acusado de ser un "espía", por lo que durante varios días fue sometido a torturas.
"Por fuentes de investigación, al ingresar al sector encontramos que las casas estaban acondicionadas con calabozos para retener a quienes consideraban infiltrados en el sector, y torturaban con perros de jauría hasta destrozar por completo a quienes traicionaban las reglas del sector", dijo Quintana.
Asimismo, el funcionario dijo que las autoridades encontraron recipientes con ácido, que al parecer se usaba para desaparecer por completo los cuerpos de las víctimas.
En el registro fueron encontrados unos 140 menores de edad que eran víctimas de explotación sexual.
Largos túneles, trabajo a destajo: en la ciudad de Segovia, en el norte de Colombia, se extrae oro desde hace más de 150 años. Cada puesto de trabajo está ligado, directa o indirectamente, al noble metal.
Imagen: DW/N. Martin
La ciudad del oro
De los cerca de 50.000 habitantes de Segovia, unos 12.000 trabajan directamente en las minas. Otros se ocupan de lavar el oro y algunos comercian con él. El precio del oro determina el pulso de la ciudad, según cuentan sus habitantes. Si baja durante mucho tiempo, el ánimo también está por los suelos. Y vuelve a mejorar cuando sube.
Imagen: DW/N. Martin
Hasta la última partícula
Los buscadores de oro de Segovia extraen hasta las últimas partículas del agua. Río arriba, el grupo canadiense "Grand Colombia Gold" posee una gran mina. La compañía vuelca el agua restante de la producción de oro en los ríos.
Imagen: DW/N. Martin
Trabajo incesante
El lodo se diluye con agua hasta que las mínimas partículas de oro se hacen visibles. Para eso es necesario mucha constancia y también suerte. Los buscadores se reparten los canales de lavado y trabajan, día y noche, en turnos de doce horas por día.
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"Una bendición de Dios"
Jesús Loiza es copropietario de una mina y está convencido de que "todo aquí en Segovia depende del oro". Su trabajo ha dado frutos: vive en casa propia y posee una tienda pequeña. "Gracias al oro, mis hijos pueden aspirar a un futuro mejor".
Imagen: DW/N. Martin
Ciudad de túneles
Para extraer el oro, Jesús Loiza y sus trabajadores muchas veces tienen que excavar durante meses en las profundidades. Actualmente trabajan a 500 metros bajo tierra. Desde hace más de 150 años se extrae oro en Segovia, por lo cual un laberinto de túneles se extiende por debajo de la ciudad.
Imagen: DW/N. Martin
Minas ilegales dificultad los controles
En la entrada a la mina de Jesús Loiza, la figura de un santo transmite confianza a los trabajadores. Hasta ahora no ha habido muertes por derrumbes, asegura Loiza, a pesar de que éstos se producen a menudo por las condiciones precarias de seguridad. La exploración ilegal del oro hace difícil los controles de seguridad.
Imagen: DW/N. Martin
Trabajo pesado
Cuando los mineros hallan una veta de oro pueden llegar a ganar hasta 500 dólares por semana, lo que equivale a un salario mensual promedio en Colombia. Para ganar esa suma, los mineros deben bajar y subir seis veces por día durante media hora a la mina cargando una mochila de 50 kilogramos sobre sus espaldas.
Imagen: DW/N. Martin
El oro ilegal atrae a criminales
Los altos márgenes de ganancia del oro también atraen a grupos armados a la ciudad de Segovia, desde guerrilleros hasta simples bandas criminales, que extorsionan a los mineros. "Aquí todos les pagan altas sumas de dinero ", dijo una fuente anónima. Grupos de guerrillas y paramilitares se han tomado parte de la extracción y comercio ilegal de oro.
Imagen: DW/N. Martin
Lavado y centrifugado
Para extraer el oro de la piedra se lava y tritura el metal en recipientes de acero en centrales de lavado. En Segovia hay cerca de 80. Luego se aplican sustancias químicas para continuar el proceso.
Imagen: DW/N. Martin
Mercurio y cianuro
El polvo de oro molido se vuelca en un recipiente que contiene mercurio (foto) y cianuro. Allí, esas sustancias forman una amalgama con el oro formando pequeñas bolas. Para separar más tarde el oro de las sustancias químicas se calientan o "refogan" las bolas de material a 360 grados. De ese modo solo queda el oro, y el resto se evapora.
Imagen: DW/N. Martin
Buscando alternativas
Hilardo es dueño de una central de lavado de oro y sabe que su trabajo daña al medioambiente. Por eso busca métodos alternativos. "Quiero que mis hijos puedan seguir viviendo en Segovia", dice. La region es, según estudios, una de las más afectadas por el mercurio en todo el mundo. El agua corriente está envenenada, así como los peces de los ríos.
Imagen: DW/N. Martin
Peligro para el hombre y la naturaleza
La fiebre del oro se extiende por toda Colombia, hasta la Amazonía. En 20 de las 32 provincias del país se excava, se dinamita y se procesa el noble metal, lo cual es una grave amenaza para los seres humanos, así como para las plantas y los animales. Colombia posee el diez por ciento de todas las especies animales y vegetales del planeta.