Sebastián Marroquín afirma que la serie no fue creada para glorificar la actividad criminal de su padre, Pablo Escobar Gaviria.
El narcotraficante Pablo Escobar Gaviria escoltado por uno de sus sicarios en 1983.Imagen: AP/picture alliance
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Creció entre sicarios que lo protegían en el violento entorno propiciado por su padre, el narcotraficante Pablo Escobar. Su hijo, Sebastián Marroquín, muestra ahora en una serie sobre su propia infancia que "sí es posible cambiar" y tomar otro camino distinto al del crimen.
"Dear killer nannies: criado por sicarios", que se estrenará el 1 de abril en Disney+, cuenta la infancia de Juan Pablo Escobar, hijo del temido narcotraficante colombiano, un niño solitario que vive en un mundo de lujo en Medellín, rodeado de los mercenarios contratados por su padre para protegerlo.
En los tres primeros episodios, proyectados esta semana en el festival Series Mania de Lille (Francia), se ve a Juampi, de siete años, vivir entre estas personas armadas y, al mismo tiempo, descubrir que su padre no es quien creía.
"No es una historia que fue creada para glorificar la actividad criminal de mi padre, en absoluto, sino para invitar a otros a que vean que sí es posible cambiar y que sí es posible tomar un camino distinto muy a pesar de aquel que te dejan trazado tus padres", explica Sebastián Marroquín, cuyo nombre de nacimiento es Juan Pablo Escobar, en una entrevista con AFP por videoconferencia, al margen de Series Mania.
"Es una historia de redención", resume quien tuvo que cambiar de identidad, como el resto de la familia Escobar, tras la muerte de su padre en 1993 abatido por las fuerzas de seguridad colombianas.
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"Situaciones traumáticas"
Marroquín ha criticado en varias ocasiones el impacto de series como "Narcos" o "El patrón del mal" de Netflix por la imagen un tanto romántica de su padre y la influencia en los jóvenes, algunos de los cuales todavía quieren ser como él.
"Aprendí que hay que enfrentar nuestras propias historias, que no se trata de negarlas, sino que hay que utilizarlas para bien, para dejar un mensaje claro, inequívoco a la juventud", asevera este hombre de 49 años.
Sebastián Marroquín ha criticado el éxito de series como "Narcos" y otras que glorifican la vida de narcotraficantes.Imagen: Agencia EFE/imago
"La historia de mi padre es una historia para no repetir y nadie mejor que él para mostrarnos el camino que no debemos de recorrer", zanja sobre su progenitor, que fue uno de los capos narcotraficantes más poderosos de Colombia.
Marroquín, cocreador de la serie junto a Sebastián Ortega y Pablo Farina, insiste en que es la historia de "ese niño que fue creciendo y que fue atravesando un montón de situaciones violentas y etapas de su vida que fueron muy traumáticas y que podrían ser muy traumáticas para cualquier otra persona, sobre todo para un niño".
Los diez rostros más famosos del narcotráfico: muertos, tras las rejas o aún libres
Algunos son celebridades pese a sus delitos. Su fama, sus fortunas, el miedo y la perversa admiración que despiertan los ha hecho parte de la historia real y ficticia. Algunos han sido condenados, otros solo sindicados.
Imagen: Jair Cabrera Torres
Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, "el Chapo"
Este jefe del Cártel de Sinaloa protagonizó espectaculares capturas y fugas. Desde su fuga en 2001, se convirtió en el 2º hombre más buscado por el FBI y la Interpol, después de Osama Bin Laden. Forbes calculó su fortuna en 11 mil millones de dólares. Guzmán admitió haber asesinado entre 2.000 y 3.000 personas. Fue juzgado en EE. UU. y condenado en 2019 a cadena perpetua sin libertad condicional.
Imagen: picture-alliance/dpa/M. Guzman
Pablo Escobar, "el patrón del mal"
Con una gran fortuna, cientos de enemigos y varios postores solicitando su cabeza, el reinventor del comercio mundial de la cocaína es recordado por sembrar el terror. Su presunta ayuda a los pobres fue una estrategia para utilizarlos como emisarios, informantes y sicarios. Su vida ha inspirado libros y películas. El "Patrón del mal" terminó abatido el 2 de diciembre de 1993 en Medellín.
Imagen: RAUL ARBOLEDA/AFP/GettyImages
Gonzalo Rodríguez Gacha, "el mexicano"
Fue un narcotraficante colombiano, cofundador del Cartel de Medellín los 80. Apoyó la creación de grupos de autodefensa y orquestó el “exterminio” de la Unión Patriótica, un partido formado por exguerrilleros que pactaron la paz. Rodríguez Gacha murió el 14 de diciembre de 1989, en una operación militar que incluyó una persecución por tierra y aire cerca de Coveñas, junto al Tapón del Darién.
Imagen: Getty Images/AFP
Gilberto Rodríguez Orejuela, "el ajedrecista"
Antes de utilizar el terror para conseguir un objetivo, él prefería negociar y comprar. Gracias a su colaboración, Pablo Escobar pudo ser ubicado. Capturado en 1995, pagó una condena de 7 años. De nuevo en la cárcel, estudió Filosofía e Historia y se graduó con una tesis sobre la violencia. Rodríguez Orejuela sigue pagando su segunda condena.
Imagen: picture-alliance/dpa/EPA/SIJIN
Manuel Antonio Noriega Moreno, el general "cara de piña"
Fue un dictador militar entre 1983 y 1989, cuando fue derrocado por el mismo Estados Unidos durante la invasión a Panamá. Noriega colaboró con la CIA y fue fuente de inteligencia, así como un intermediario de armas ilícitas y dinero destinado a la contrainsurgencia apoyada por Washington. Aunque era también traficante de cocaína, fue encubierto años por EE.UU. Pagó cárcel hasta su muerte en 2017.
Imagen: picture-alliance/dpa/Bentley
Amado Carrillo Fuentes, "el Señor de los Cielos"
Este sinaloense asumió los negocios, tras la muerte de su socio Pablo Escobar. Apodado el “Señor de los Cielos”, por su flota de 12 aviones Boeing 727. Lavó más de 200 millones de dólares del Cartel de Medellín para financiar su empresa: el Cartel de Juárez. Huyó de la DEA por Argentina, Chile y Cuba, pero su carrera terminó en México. Carrillo murió probablemente durante una cirugía plástica.
Imagen: picture-alliance/dpa/AFP
Nemesio Oseguera-Cervantes, “el Mencho”
Presunto cabecilla de Los Cuinis, aliados del Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). Los Cuinis controlan mercados asiáticos y europeos de cocaína y metanfetaminas. Según InSightCrime, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) relaciona a dos medios con el narcotráfico y Los Cuinis: el periódico Unomasuno y el Diario Amanecer. "El Mencho" es uno de los más buscados por la DEA.
Imagen: DEA
Ismael Zambada García, “el Mayo”
Fue socio del "Chapo", líder del Cartel de Sinaloa. Una corte de NY levantó 20 cargos contra ambos, por asesinato, conspiración para cometer homicidio e intento de homicidio de informantes, miembros de carteles rivales y agentes mexicanos. “El Mayo” habría propuesto una "pax mafiosa": reducir los crímenes para no llamar mucho la atención del gobierno de Peña Nieto. Zambada sigue libre.
Imagen: DEA
Yazenky Antonio Lamas, el "piloto del Cartel de los Soles"
Lamas era el piloto personal de la primera dama de Venezuela, Cilia Flores. Lamas fue extraditado por Bogotá el 24 de junio de 2017 a EE.UU. por su presunto rol en la coordinación de más de 100 narcovuelos de Venezuela a Centroamérica y el Caribe. Lamas "conseguía códigos que permitían a aviones cargados de cocaína del presunto “Cartel de los Soles” hacerse pasar por vuelos comerciales".
Amigo de Chávez desde que era dirigente estudiantil, El Aissami es hoy ministro de Poder Popular de Petróleo de Nicolás Maduro. El Aissami habría recibido sobornos de narcotraficantes. Desde 2017 figura en la lista de buscados por la DEA, así como el empresario Samark José López Bello, su “testaferro”, con 13 empresas en EE.UU., Panamá, Reino Unido, Venezuela e Islas Vírgenes.
Imagen: picture-alliance/dpa/M. Gutierrez
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La serie, que cuenta con ocho episodios, muestra "la soledad y la incertidumbre" del niño, dice Ortega en declaraciones a AFP. "Hay una catarata de emociones que van y que vienen entre el amor, la diversión y la violencia, donde muchas veces solamente están divididas por fracciones de segundo".
Los primeros capítulos muestran algunos momentos cruciales en la vida del joven Juampi, como cuando ya adolescente reacciona impulsivamente tras conocer la muerte de su padre.
"Yo hoy soy un hombre de paz, soy un arquitecto, un diseñador industrial, un escritor, una persona que a través del ejemplo ha demostrado que se puede cambiar, que se puede elegir un camino diferente", reitera Marroquín, que ha escrito varios libros sobre su padre y también da conferencias sobre las terribles consecuencias del narcotráfico.