En regiones del sur de Chile se han registrado temperaturas "sin precedentes" de 41 grados Celsius.
Militares vigilaban el lunes algunas zonas completamente arrasadas por las llamas. (Imagen de archivo 18.01.2026)Imagen: Jose Luis Saavedra/REUTERS
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Los bomberos en Chile luchan para controlar los incendios forestales que se cobraron 20 vidas luego de arrasar con poblados enteros y que este lunes (19.01.2026) se expandían a otra región del sur del país.
En Ñuble y Biobío, unos 500 km al sur de Santiago, bomberos combaten por tercer día incendios que han consumido cerca de 35.000 hectáreas y destruyeron o dañaron un millar de casas.
"Hemos logrado controlar o acotar parte de los incendios; hay algunos que siguen muy activos y están en combate intenso", dijo el presidente Gabriel Boric la tarde del lunes, al hacer un balance desde la región del Ñuble.
El mandatario advirtió, no obstante, que se registran "nuevos focos en la región de la Araucanía y eso implica necesariamente dividir fuerzas".
La Araucanía es vecina a Biobío, la zona hasta ahora más afectada por las llamas, que arrasaron casi por entero localidades como Lirquén o Penco.
En un último reporte, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, informó de un nuevo fallecido en Biobío, con lo que el número de víctimas se elevó a 20.
La mayoría de las víctimas murieron alcanzadas por las llamas en Lirquén y Penco, donde la madrugada del domingo el incendió avanzó rápidamente.
"Fue horrible. Traté de mojar lo más que pude la casa, pero vi que las llamas venían hacia mi sector. Agarré a mi hijo, mi hermano sacó a mi perro, y huimos", contó Yagora Vásquez a la AFP en Lirquén, pequeño poblado portuario convertido en uno de los epicentros de la tragedia.
Militares vigilaban el lunes algunas zonas completamente arrasadas por las llamas, en un paisaje de destrucción desolador, con calles repletas de autos derretidos, cerros de latas y casas reducidas a escombros.
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"Una ola de fuego"
En Lirquén, donde ya no eran visibles las llamas, los vecinos no dudan en comparar los incendios con lo que pasó en febrero de 2010, cuando un tsunami arrasó con la zona y dejó más de 500 víctimas en todo el país.
"Esto es mucho peor, mucho más devastador. En el terremoto se salió el mar, hubo destrozos, pero comparado con esto no es nada", lamenta Marelí Torres, de 53 años.
Después del tsunami, Torres y su familia abandonaron su casa en la costa "para evitar todo lo que era mar, porque siempre decían que iba a venir otro tsunami más fuerte".
Pero 16 años después, la vivienda en la que vivía sobre un cerro fue arrasada por "una ola de fuego, no de agua".
Temperaturas sin precedentes
En la zona se registraron en esta jornada temperaturas de unos 25 grados Celsius, inferiores a las del sábado y domingo.
En Lirquén, los caminos de acceso estaban repletos de vecinos que volvieron a las que fueron sus casas para limpiar los escombros.
El jubilado Raúl Muñoz, de 67 años, recogía los escombros de lo que era su hogar. Tiene esperanza en que volverá a levantarse, aunque cree que tras esta tragedia su "población no va a volver a ser lo que era".
Hace dos años, varios focos se desataron simultáneamente en los alrededores de la ciudad de Viña del Mar, 110 km al noroeste de Santiago, con un saldo de 138 muertos.
El aumento de las temperaturas y las condiciones de megasequía que golpean hace más de una década al centro y sur de Chile "han facilitado la propagación del fuego", según el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia.
En regiones del sur chileno se han registrado temperaturas "sin precedentes" de 41 grados Celsius.
Este lunes, el presidente Boric se reunió en el palacio presidencial de La Moneda, en Santiago, con el mandatario electo José Antonio Kast, quien asume el gobierno el próximo 11 de marzo.
Boric dijo que habló con Kast sobre las labores de control de fuego y la reconstrucción que le tocará enfrentar al futuro gobierno.
mg (afp, La Tercera)
Imágenes de los trágicos incendios forestales en el sur de Chile
Graves incendios forestales en el sur de Chile han dejado al menos 19 muertos, más de 50.000 personas evacuadas, más de 500.000 damnificados y cuantiosos daños materiales en zonas rurales y urbanas.
Imagen: Carlos Acuna/Aton Chile/IMAGO
Viviendas en llamas
Un hombre pasa frente a una casa en llamas en la ciudad de Concepción, capital de la provincia del mismo nombre, en la región de Biobío, a unos 500 km al sur de Santiago de Chile. En un primer momento, se cifró el número de muertos en 18; entretanto se habla de al menos 19 personas fallecidas. La infraestructura de viviendas sufrió severos daños, en especial en las zonas de Penco y Lirquén.
Imagen: Juan Gonzalez/REUTERS
Llamas fuera de control
Ante los incendios forestales, el presidente chileno, Gabriel Boric, decretó el domingo (18.01.2026) el estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío, en el sur del país. Hasta entonces, se habían quemado 24.000 hectáreas y barrios enteros fueron devorados por las llamas. Según cifras oficiales, habría más de 500.000 damnificados.
Imagen: Javier Torres/AP Photo/picture alliance
Alerta roja y evacuación
Los brigadistas combatían el domingo 19 incendios a lo largo de Chile, 12 de ellos en las dos regiones del sur. Algunas de las zonas más afectadas fueron los sectores Puente 1, Puente 2 y Puente 3, en la comuna de Concepción. El hospital de Lirquén tuvo que ser desalojado. Varias rutas colapsaron.
Imagen: Carlos Acuna/Aton Chile/IMAGO
Bomberos de Chile en plena tarea
La gente intentaba apagar los incendios, pero fue imposible debido a la magnitud de los focos y al peligro que estos representan. Los bomberos de Chile acudieron al rescate. El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, dijo al canal chileno T13 en la madrugada que también varios bomberos habían quedado atrapados entre las llamas. "En lo emocional, estoy destruido", señaló, y pidió ayuda al Gobierno chileno.
Imagen: Javier Torres/AP Photo/dpa/picture alliance
Desesperación e impotencia
El fuego de los incendios forestales en la comuna de Concepción, en el sur de Chile, deja una estela de destrucción y muerte. Las llamas desataron una alerta roja y obligaron a evacuar a más 50.000 de personas a refugios temporales en las regiones de Ñuble y Biobío.
Imagen: Juan Gonzalez/REUTERS
Muerte y destrucción
Un miembro de Carabineros delante de bolsas que contienen cadáveres de víctimas fallecidas en los incendios en la región de Biobío. Las llamas se iniciaron en la tarde del sábado, con altas temperaturas debido al verano austral. Los fuertes vientos contribuyeron a que las llamas se dispersaran destruyendo varias poblaciones.
Imagen: Juan Gonzalez/REUTERS
Los animales también son víctimas del fuego
Muchos animales domésticos y de cría perecieron en medio de las llamas. Este perro pudo salvarse, y tanto él como su dueño se alegran de seguir juntos. De fondo, casas incendiadas en Lirquén, uno de los lugares más afectados.
Imagen: Javier Torres/AP Photo/picture alliance
Dolor ante la pérdidas
También las pérdidas materiales afectan en gran manera a los habitantes de las regiones asoladas por los incendios forestales. Esta mujer reacciona consternada frente a los restos carbonizados de casas y vehículos destruidos.
Imagen: Raul Bravo/AFP/Getty Images
Helicópteros contra las llamas
Un helicóptero combate un incendio forestal en Penco, en la región del Biobío, donde múltiples incendios forestales provocaron evacuaciones de emergencia. Los incendios afectaron fuertemente a Chile en los últimos años, en especial en el centro y sur del país. En febrero de 2024, varios incendios cerca de Viña del Mar, 110 km al noroeste de Santiago, provocaron 138 muertes.
Imagen: Jose Luis Saavedra/REUTERS
Un "cuadro complejo"
"Todos los recursos están disponibles" para agilizar la respuesta estatal ante este tipo de catástrofes a gran escala, señaló el presidente chileno, Gabriel Boric, al declarar el estado de catástrofe. "Estamos enfrentando un cuadro complejo", reconoció el ministro de Seguridad de Chile, Luis Cordero. En la imagen, una vista aérea de zonas quemadas en Concepción.
Imagen: Raul Bravo/AFP/Getty Images
Pendientes de alertas por incendios
El ministro de Seguridad chileno advirtió que las personas que vivan cerca de los incendios deben seguir pendientes de las alertas de evacuación del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE), así como de otras instrucciones de los organismos que gestionan la situación. Las temperaturas seguían este lunes en 30 grados y se esperan días de más calor.