¿Inestabilidad en Afganistán?
7 de julio de 2002
En la mezquita Eidga, en la capital, se realizó una breve y multitudinaria ceremonia religiosa en la que estuvieron presentes el presidente Hamid Karzai y miembros del gobierno de tgransición. También asistió el ex-rey Zahir Sha. Posteriormente los restos mortales de Qadir, fueron enviados a Jalalabad, al este de Afganistán, donde será enterrado. Cientos de afganos, entre ellos numerosos mujahidínes recibieron en el aeropuerto al cortejo fúnebre con los restos mortales del Vicepresidente afgano.
El asesinato del Vicepresidente y Ministro de Obras Públicas, ocurrido ayer cuando se dirigía a su oficina, ha provocado un gran despliegue de fuerzas de seguridad tanto en Jalalabad como en las principales carreteras que van desde Kabul al este del país. Se teme que la muerte de Qadir, uno de los pastunes más influyentes de Afganistán después del propio presidente Hamid Karzai, amenace la estabilidad de la zona y de todo el país. Qadir era una figura que jugaba un papel importante en una nación dividida por la rivalidad regional.
Una condena unánime
Mientras tanto, la comunidad internacional, con Estados Unidos a la cabeza, han expresado su condena y consternación ante el asesinato, el segundo desde la llegada al país de un Gobierno de transición el pasado diciembre. Así, el presidente George W. Bush ha mostrado su firmeza y compromiso con la estabilidad en Afganistán.
"Estamos más decididos que nunca a llevar la estabilidad alpaís", dijo Bush evitando especulaciones sobre si el móvil del atentado tuvo algún trasfondo terrorista."Podría ser eso, podrían ser los barones de la droga o viejos rivales No lo sé", dijo Bush de Kennebunkport, Maine, donde pasó el fin de semana.
Por su parte, el Gobierno alemán se declaró "consternado" por el asesinato. El Ministro alemán del Exterior, Joschka Fischer, pidió en un comunicado que se aclare el origen y la motivación del crimen lo antes posible. El Ministro del Exterior británico, Jack Straw, llamó por teléfono a su homólogo afgano, Abudlá Abdulá, para expresarle su pésame y hablar de las implicaciones del asesinato.
Francia expresó también su repudio por el "cobarde" asesinato en un momento en que el país empieza la construcción de "nuevas instituciones." China se sumó a la condena unánime de la comunidad internacional y manifestó su esperanza por que el proceso de paz en Afganistán no sufra un retroceso.