Informante anónimo en contra de Mzoudi
22 de enero de 2004
El proceso que se lleva a cabo en Hamburgo en contra de uno de los supuestos colaboradores del atentado del 11 de septiembre, Abdelghani Mzoudi, ha escrito hoy otra de sus insólitas páginas. A punto de ser absuelto por falta de pruebas -y porque la declaración de un detenido en Estados Unidos lo libró de todo culpa-, la declaración de un informante "anónimo" pone pesos nuevos en la balanza. En juego están 15 años de cárcel para Mzoudi; o en su defecto, en caso de ser liberado, su deportación a Marruecos y posible entrega a la justicia norteamericana.
El informante anónimo
Aunque su credibilidad no está probada, el testigo anónimo que fue interrogado por agentes de la BKA (Oficina Federal de lo Criminal) dice haber sido miembro del Servicio Secreto iraní, y conocer de nombre a todos los de la "célula de Hamburgo". Irán habría participado en la planificación de los ataques del 11-S. Su información, añade el informante, proviene de un miembro de las altas esferas del servicio secreto iraní, según el cual Mzoudi debía haber sido eliminado después de su liberación, puesto que se cree que trabaja para los servicios secretos occidentales o que se presta a ser espiado por ellos. El inculpado -marroquí de 31 años- habría sido el responsable de la logística, encargado del diseño y envío de información de enlace entre los miembros de la célula terrorista con sede en Hamburgo.
Las declaraciones del "anónimo" le viene muy bien al rompecabezas de indicios que ha venido armando la fiscalía, la cual cree haber detectado la mano de Mzoudi en las acciones de la célula activa en Alemania. El hecho que más inculpa a Mzoudi es el haber participado en un campo de entrenamiento de Al-Qaida en Afganistan. Lamentablemente, no hay más pruebas.
En caso de duda...
La falta de evidencia llevó a la justicia alemana a poner a libetad a Mzoudi, cuando en el resumen de la declaración de Ramzi Binalshibh –un allegado a Bin Laden capturado en Afganistán en 2002 y prisionero de Estados Unidos- se nombró como miembros de la célula de Hamburgo sólo a los pilotos muertos. Habiéndosele negado todo acceso a la declaración original, no se diga a los reos en manos de Estados Unidos, la justicia alemana actuó siguiendo la máxima: en caso de duda, a favor del acusado.
Que lo hagan otros
Los planes de Mzoudi –quedarse a estudiar en Hamburgo después de su excarcelación- no concuerdan con los de las autoridades locales. En caso de que no pudiese probársele nada, la deportación está a la lista, pues su visa se venció durante su estancia en la cárcel. El viaje en primera clase de Air France está reservado, con destino a Casa Blanca. Allí nada impide que la CIA se haga cargo del caso, que no sería el primero. Hayder Zammar, sirio con pasaporte alemán, era allegado a la célula de Hamburgo. Se presumía que era el hombre de contacto entre Bin Laden en Afganistán y sus miembros en Alemania. Sin mayor prueba. En noviembre de 2001, las autoridades alemanes le permitieron la salida del país, y le pasaron la voz a la CIA, que lo capturó sin más trámites.
En caso de que se acreditase su fiabilidad, la aparición de este nuevo testigo podría cambiarlo todo. Si bien no se sabe a ciencia cierta mucho acerca del informante, bajo el seudónimo de Zakeri dio entrevistas a la prensa norteamericana. Los servicios secretos lo catalogaron de un "contador de cuentos"... que podría alterar completamente el final del de Mzoudi.