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Irán en guerra mientras la represión del régimen recrudece

6 de mayo de 2026

En tanto la atención internacional se centra en la escalada militar entre Irán y Estados Unidos, el régimen de Teherán intensifica la presión sobre su propia población.

Protestas en Colonia, Alemania, contra las ejecuciones en Irán, con sogas de ahorcamiento colgadas de mástiles de madera.
Protestas en Colonia, Alemania, contra las ejecuciones en Irán. (Archivo).Imagen: Christoph Hardt/Future Image/IMAGO

"Seguimos con gran preocupación la situación de los derechos humanos en Irán”, dijo Mahmood Amiry-Moghaddam a Deutsche Welle. El neurocientífico noruego-iraní es el director de la organización de derechos humanos Iran Human Rights. "Las ejecuciones diarias de presos políticos, manifestantes y personas acusadas de espionaje son muy alarmantes”, añadió.

Desde el estallido de la guerra , a finales de febrero, Irán ha estado cada vez más en el punto de mira internacional. La atención se centra principalmente en los acontecimientos geopolíticos, sobre todo, en el bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales mundiales más importantes para el petróleo, y su consiguiente impacto en el suministro energético mundial.

Sin embargo, lo que ocurre simultáneamente en el país pasa en gran medida desapercibido.

"En una situación en la que la comunidad internacional presta poca atención a las violaciones de los derechos humanos en Irán. La república islámica está aprovechando esta situación para ejecutar prisioneros al menor costo político posible”, afirmó Mahmood Amiry-Moghaddam.

El número de ejecuciones en 2026 fue el más alto en décadas. Según Iran Human Rights, al menos 1.639 personas fueron ejecutadas, la cifra más alta en 35 años. Y la situación ha empeorado. A la sombra de la guerra, ahora reina un clima de miedo.

Miles de ciudadanos arrestados

Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, alrededor de 4.000 ciudadanos iraníes han sido arrestados desde el inicio de la guerra bajo el pretexto de "motivos de seguridad", y al menos 21 personas han sido ejecutadas.

"Ni siquiera me atrevo a imaginar el impacto que las sucesivas ejecuciones de los últimos días han tenido en el ambiente de los pabellones políticos de las cárceles", escribió Zia Nabavi en su cuenta de X. Este activista estudiantil por los derechos civiles es muy conocido en Irán y fue encarcelado varias veces en los últimos años.

El acceso a internet en Irán se ha restringido severamente desde finales de febrero. El régimen está intensificando la represión contra las conexiones VPN y las terminales satelitales, que permiten a los usuarios eludir la censura estatal. Esta situación dificulta considerablemente la comunicación, tanto dentro como fuera del país.

"Gracias a nuestra colaboración con colegas en Irán, con quienes solo pudimos contactar con gran dificultad, supimos que se ha acelerado la tramitación de los casos judiciales contra presos políticos y, al mismo tiempo, se ha vuelto menos transparente”, declaró a DW el abogado de derechos humanos Saeid Dehghan. "Esto permite que se dicten y ejecuten sentencias de muerte con mayor rapidez”, criticó.

Dehghan, quien reside actualmente en Canadá, es el fundador de la Red de Abogados YekKalameh ("Una Palabra”) y trabaja con abogados iraníes de derechos humanos para documentar violaciones de los derechos civiles.

Varios abogados independientes, que defienden causas políticas, también han sido arrestados o citados a declarar. El sistema de seguridad los intimida sistemáticamente y silencia a disidentes y manifestantes. "Un ejemplo de ello es Narges Mohammadi, quien padece una afección cardíaca”, apuntó. La Nobel de la Paz iraní se encuentra actualmente en estado crítico.

Dehghan afirma que otros presos políticos enfermos, que al parecer están siendo tratados como rehenes, también deberían tener derecho a la libertad condicional o a la liberación obligatoria por ley, de conformidad con las leyes de la República Islámica de Irán.

La premio Nobel de la Paz de 2023, Narges Mohammadi, está en estado crítico tras sufrir un infarto cardíaco en la cárcel.Imagen: Yuji Yoshikata/AP Photo/picture alliance

"Prioridad para los derechos humanos en Irán"

Dehghan y otros activistas de derechos humanos advierten sobre la repetición de un patrón ya conocido en la república islámica, un patrón que se observó en la década de 1980: poco antes del fin de la guerra entre Irán e Irak, miles de presos políticos fueron ejecutados.

Cientos de manifestantes arrestados durante las protestas nacionales de enero enfrentan cargos que podrían acarrearles la pena de muerte. "Es crucial que la comunidad internacional otorgue una prioridad significativamente mayor a la situación de los derechos humanos en Irán y de la población, y que aborde estos temas en las negociaciones políticas con la república islámica", afirmó Mahmood Amiry-Moghaddam.

"El cambio fundamental, en última instancia, lo logrará el propio pueblo de Irán", concluyó.

(rmr/cp)

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