Irán: Tormenta en un vaso de agua
23 de junio de 2004
El diario español La Razón opina: “No hay que olvidar que el suceso se ha producido en un momento en el que la comunidad internacional mantiene una fuerte presión sobre Teherán y su industria nuclear, de la que se sospecha y con fundamento, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que pueda trabajar en la fabricación de una bomba nuclear. El hecho de que unos militares en maniobras invadan aguas ajenas no es extraño, y en nuestra propia costa andaluza tenemos ejemplos bien recientes de esta particular y reincidente «falta de orientación» de los marinos de la Royal Navy llegados de Gibraltar. [...] Es de esperar que los marinos sean liberados en breve, y que los iraníes consideren suficiente castigo la humillación de la captura, pues lo que menos conviene a la convulsión que se vive en esta zona del mundo es un nuevo foco de tensión como el que se abriría entre Irán y un Reino Unido que, sin duda, tendría el apoyo del gigante de Washington.”
Reconciliante
El periódico británico The Guardian escribe: “Tanto Irán como el Reino Unido tendrían mucho que perder si la situación se agrava. Teherán ha salido ganando con el derrocamiento de su antiguo enemigo Saddam Hussein [..] A su vez, la ‘Vieja Europa’ necesita un éxito diplomático par demostrar ante Washington que los conflictos en el Oriente Medio se pueden manejar también de otra manera. No será fácil encontrar una solución en la que ambas partes guarden su cara. Se podría considerar una disculpa sumisa por parte de Gran Bretaña – pero sería en interés de ambas partes.”
Maniobras infantiles
El diario alemán Handelsblatt anota: “La reacción de Irán es exagerada. Los marineros llevaban ametralladoras en sus lanchas, pero de eso no se puede deducir el intento de una acción agresiva. Por consecuencia, el motivo de los iraníes tiene que ser otro. Recientemente y a base de una solicitud de Gran Bretaña y otros países, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) criticó la falta de cooperación de Teherán en el control de sus ambiciones nucleares. ¿Serán ahora los ocho marineros los que tengan que aguantar las consecuencias de ello? Una manera rara e infantil de vengarse. Los iraníes deberían considerar una cosa: a diferencia de los Estados Unidos, el gobierno británico será crítico, pero siempre estará dispuesto a un dialogo constructivo.”
Mano dura
El diario británico The Daily Telegraph exige: “Si esta crisis no se resuelve mañana, el primer ministro debería insistir en la inmediata liberación de los rehenes y explicar ante el parlamento cómo se imagina resolver el asunto. Debería congelar la política de acercamiento y ver que Francia y Alemania también lo hagan. Pero sobre todo debería olvidar su orgullo y pedir a George W. Bush ayuda diplomática y militar.”