"It’s the economy, Dummkopf"
4 de septiembre de 2002
El diario financiero británico "Financial Times", que en su edición impresa titula su comentario editorial "Es la economía, cabeza de chorlito", afirma que "en cierta forma, el debate electoral en Alemania ha girado en torno a la economía. Desafortunadamente la discusión se ha quedado en la superficie, porque ninguno de los contendientes está dispuesto a aceptar que los problemas de Alemania son muy profundos. Es un hecho que Alemania no puede mantener un crecimiento económico decoroso, las últimas cifras muestran que el crecimiento del PIB alcanzó tan solo un 0,3% durante el segundo trimestre del año, lo cual fue recibido con decepción. Un error –afirma el diario- se trata de un promedio deprimente, pues desde 1996, Alemania ha registrado un crecimiento trimestral de sólo un 0,4%. La respuesta política al estancamiento económico ha sido lamentable. Ambos candidatos ofrecen su variante de corporativismo y sugieren que si tan sólo tuvieran mayor capacidad de decisión en la economía, ésta tendría un mejor comportamiento. Tal vez sea esto lo que el electorado quiera escuchar, ya que la mayoría de los alemanes tienen un alto nivel de bienestar, pero su complacencia no durará mucho".
Peligro de una crisis fiscal
El matutino advierte que "si la economía continúa estancada, Alemania acabará enfrentando una profunda crisis fiscal. Durante la primera mitad del año, el déficit presupuestal registró un crecimiento del 3,5% respecto al PIB. Independientemente de los límites que marca el pacto de estabilidad europeo, no es posible mantener semejante crecimiento del endeudamiento.
El próximo gobierno alemán tendrá un reducido margen de maniobra. No será posible recortar tasas de interés y una devaluación será imposible. Una reducción nominal de salarios para impulsar la competitividad muy probablemente provocaría deflación y una mayor contracción de la economía. La política monetaria es controlada por el Banco Central Europeo, por lo que en este rubro tampoco hay posibilidades de maniobra".
Reformar el mercado laboral
Si gana Gerhard Schröder, muy probablemente le sería más difícil resolver los problemas económicos que al candidato conservador Edmund Stoiber, ya que el actual jefe de gobierno tiene menos credibilidad, dado los resultados obtenidos durante sus primeros cuatro años de gobierno. Pero quien quiera que gane, podría hacer dos cosas rápidamente: primero, negociar un relajamiento temporal del pacto fiscal europeo, ya que adicionales medidas de austeridad serían desastrosas, y segundo, implementar las propuestas de la comisión Hartz para flexibilizar el mercado laboral. No porque sean una cura milagrosa sino porque mostrarían que es posible emprender reformas en Alemania", concluye el comentario editorial del rotativo británico.