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La accidentada relación de Tony Blair con el Medio Oriente

6 de octubre de 2025

Según el nuevo plan de paz de Estados Unidos para Gaza, el enclave palestino debería ser dirigido por una "Junta de Paz" en la que podría jugar un importante papel el ex primer ministro británico.

Tony Blair habla y gesticula durante una conferencia.
El ex primer ministro británico Tony Blair.Imagen: Patrick T. Fallon/AFP/Getty Images

La conflictiva relación entre Gran Bretaña y los palestinos se extiende en el tiempo. En 1922, la Liga de las Naciones (entidad que precedió a las Naciones Unidas) le otorgó a Londres un mandato sobre Palestina, tras el fin del Imperio Otomano.

Sin embargo, el entonces ministro de Exteriores británico, Arthur Balfour, también había prometido a los líderes sionistas de su país que se podría establecer una "patria judía" dentro de Palestina. Su carta sobre el tema llegó a ser conocida como la Declaración Balfour.

Como resultado de ese documento, aumentó la migración judía a Palestina. Y si bien la Declaración Balfour decía expresamente que nada debía perjudicar los derechos de la población árabe local, tanto los habitantes palestinos como los líderes regionales a quienes se les había prometido la independencia se sintieron traicionados por los británicos.

Esto marcó el inicio de los problemas históricos y actuales entre Israel y los palestinos. Y si bien Londres devolvió el mandato a Naciones Unidas en 1947, y luego la ONU propuso una solución de dos Estados, estos problemas jamás se resolvieron.

La "Junta de Paz"

Obviamente, todo eso ocurrió mucho antes de la era de Tony Blair. Pero ahora parece que el ex primer ministro británico, de 72 años, podría asumir otro tipo de mandato en la región. Así al menos lo indica el plan de paz presentado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El mandatario estadounidense quiere poner término al conflicto con un plan que estipula que, una vez negociado un alto al fuego, Gaza deberá quedar bajo un Gobierno tecnocrático, supervisado por una "Junta de Paz". Trump presidiría esa junta, pero también Blair podría tener un papel destacado. Esta última idea ha recibido críticas.

El trabajo de reconstrucción de Gaza tomará años.Imagen: Hassan Jedi/Anadolu Agency/IMAGO

"Creo que es mejor que se quede en su país y deje que los palestinos se gobiernen solos", dijo a CNN Mustafa Barghouti, de la Iniciativa Nacional Palestina. Francesca Albanese, la relatora especial de la ONU para Gaza y Cisjordania, fue incluso más despectiva en sus redes sociales.

Fin a los problemas irlandeses

El papel que jugó Blair en la invasión estadounidense de Irak en 2003 marcó su carrera. Antes de que comenzara la guerra, era uno de los políticos más populares de Reino Unido. Elegido en 1997, se convirtió en el primer ministro laborista con más años en el cargo. Parte de su popularidad inicial se debió al hecho de que, en 1998, ayudó a negociar el Acuerdo de Viernes Santo (o Acuerdo de Belfast), que puso fin a años de violencia sectaria en Irlanda del Norte.

Pero tras el ataque contra las Torres Gemelas en 2001, Blair fue uno de los aliados más incondicionales de Estados Unidos en la "guerra contra el terrorismo" impulsada por George Bush. Y cuando, en 2003, comenzó la guerra en Irak, Blair secundó al estadounidense asegurando que el dictador iraquí Saddam Hussein tenía armas de destrucción masiva. Trece años más tarde, una investigación oficial emitió un veredicto desfavorable para Blair, pues determinó que los informes de inteligencia sobre las supuestas armas debieron ser cuestionados y la invasión no debió seguir su curso.

Blair y Benjamin Netanyahu en 1998.Imagen: AP

Ocho años como enviado para el Medio Oriente

Pese a todo, Blair se mantuvo activo. Al día siguiente de su dimisión como primer ministro en 2007, fue nombrado enviado para el Medio Oriente por el llamado "Cuarteto", que trabajaba en resolver el conflicto palestino-israelí y que estaba formado por Naciones Unidas, Estados Unidos, la Unión Europea y Rusia.

Pero, también en este escenario, Blair fue objeto de duras críticas, sobre todo por sus propios intereses comerciales privados en la región. Ocupó el cargo durante ocho años y consiguió pocos avances. "No hizo nada por la causa palestina, pero fue usado por Israel para justificar sus políticas de ocupación y asentamientos", dijo entonces el exnegociador palestino Mohammad Shtayyeh. "Nos alegra que se vaya. Debería haber dimitido hace mucho tiempo".

Blair no se retiró y fundó un centro de estudios, el Instituto Tony Blair para el Cambio Global, en 2016. Según el diario The Guardian, empleados de ese instituto participaron en la elaboración de un plan de reconstrucción para Gaza "que incluía la creación de una 'Riviera Trump'", informó el periódico británico en julio.

Pero lo que podría verse como una accidentada relación con el Medio Oriente no hizo que Blair se lo pensara dos veces a la hora de asumir un posible nuevo rol en esta "Junta de Paz". En un comunicado, donde no comentó si él mismo asumiría algún papel en este proyecto, como dicen diversos medios, Blair calificó el plan de Trump como "audaz e inteligente" y "la mejor oportunidad para poner fin a dos años de guerra, miseria y sufrimiento".

(dzc/rml)

 

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