La cuenta regresiva
5 de febrero de 2003
The Times, de Londres, comenta: "La cuenta regresiva diplomática ya se ha iniciado. Nada se decidirá hasta el 14 de febrero, la fecha prevista para el próximo informe de los inspectores de armas de la ONU. Pero, en el caso de que Bagdad no cambie drásticamente su actitud, se planteará la cuestión de hacer cumplir la resolución de la ONU -con o sin el consentimiento del Consejo de Seguridad. Estados Unidos no admitirá nuevas dilaciones. Y está bien que así sea. Esta es un test de la determinación del Consejo de Seguridad, que tendrá repercusiones mucho más allá de Irak".
Las incógnitas de la guerra
El rotativo italiano Corriere della Sera, de Milán, subraya igualmente que la crisis se encamina hacia su clímax: "Si no se produce un vuelco repentino que evite el conflicto, como una partida de Saddam al exilio, todo será cuestión de semanas. De acuerdo con los planes de Washington, será una guerra relámpago, rápida y arrolladora, dado que la opinión pública rechaza sobre todo los enfrentamientos bélicos prolongados. Pero...¿ será en realidad una guerra relámpago? La guerra casa por casa en Bagdad no es la única incógnita relativa a las perspectivas del conflicto. Uno de los escenarios más temidos abre la pregunta de qué hacer con multitudes de niños armados con Kalashnikows. También surgen diversas suposiciones sobre la nueva ola de terrorismo internacional que seguirá a la guerra".
El próximo informe de Blix
El matutino El País, de Madrid, centra su atención en la reunión que sostuvieron el primer ministro británico y el presidente francés: "De la reunión en Le Touquet entre Jacques Chirac y Tony Blair no cabía esperar un cambio francés respecto a Irak. La reciente carta abierta firmada por ocho dirigentes europeos ha oficializado el cisma abierto en la política exterior de la UE a propósito de los planes bélicos del presidente Bush, y ningún momento menos propicio para un giro que las vísperas de la presentación ante el Consejo de Seguridad de las pruebas que Washington dice tener sobre las armas de destrucción masiva en poder de Sadam Husein. El primer ministro británico no ha convencido al presidente francés de la conveniencia de una acción militar inmediata contra Bagdad, pese a que Blair se ha traído de su reciente entrevista con Bush el bosquejo de una nueva resolución de la ONU. Chirac insiste en que la guerra es la peor solución posible y en que hay que dar más tiempo a los inspectores. Y ha evitado anticipar si, llegado el caso, su país utilizaría el derecho de veto. En este sentido, junto a la declaración hoy de Powell ante el Consejo, cobra especial relevancia la fecha del 14 de febrero, cuando Hans Blix debe presentar un nuevo informe en Nueva York.
Atomización de intereses
El periódico alemán Süddeutsche Zeitung, de Munich analiza las posiciones europeas ante la crisis iraquí: "Francia no interpondrá su veto y se considera como acuerdo tácito que Chirac no se mantendrá al margen de una guerra, aunque sólo sea debido a el deseo francés de participar en la reconstrucción en una fase posterior. El portaaviones Charles de Gaulle ya han enfilado rumbo al Golfo. En esta etapa de la atomización de los intereses europeos se diluyen las energías para buscar una alternativa política, una vía intermedia entre la guerra y su rechazo. La presidencia griega de la Unión Europea no podrá desplegar la fuerza necesaria para ello, aun cuando llegue a realizarse una cumbre extraordinaria. Y Alemania, otrora honesto intermediario, mantiene su papel especial, aunque el ministro de Relaciones Exteriores quisiera otra cosa. En la presidencia del Consejo de Seguridad en Nueva York, sólo podrá soñar con sus viejas visiones".