El pontífice visita Bulgaria y Macedonia del Norte. El viaje podría resultar un asunto delicado, ya que la Iglesia Ortodoxa búlgara no tiene buenas relaciones con Roma. Sin embargo, el Papa es popular en ambos países.
El Papa Francisco, con el hoy primer ministro Boiko Borisov, en el Vaticano, en 2015 .Imagen: picture-alliance/E. Vandeville
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Este domingo, el Papa Francisco emprendió su 28º viaje al extranjero. Una vez más viaja a los Balcanes. Esta vez, visita Bulgaria y Macedonia del Norte.
El teólogo ortodoxo Bojidar Andonov dice que Bulgaria es "un país pobre, aunque esté en la UE; la gente aquí vive pobre y humilde". El Estado balcánico, con sus 7 millones de habitantes, es el más pobre de todo el bloque. Según la oficina de estadísticas de la UE, el producto interior bruto de Bulgaria ni siquiera representa una cuarta parte de la media de la UE.
Es el undécimo viaje del pontífice por Europa. Por ahora el Papa Francisco ha centrado la mayor parte de su atención en los países más pobres del continente. Visitó Albania en 2014 y Sarajevo en 2015. Viajará a Rumanía, que es el segundo miembro más pobre de la UE, en junio.
Bulgaria espera mayor atención
"Hay esperanzas de que la visita del Papa atraerá mayor atención a nuestro país", dijo Andonov a DW. Añadiendo que sus compatriotas búlgaros admiran la compasión del Papa por los miembros más débiles de la sociedad. El Papa es un modelo para muchas personas en Bulgaria, en términos de "su liderazgo y servicio a la iglesia", agrega.
En cuanto al ecumenismo - el esfuerzo para fomentar la cooperación entre las diferentes iglesias -, el viaje del Papa a Bulgaria y Macedonia del Norte es una cuestión delicada, ya que la mayoría de la población de ambos países es cristiana ortodoxa. De hecho, los medios de comunicación estadounidenses citaron al vicedirector del Comité Episcopal para Asuntos Ecuménicos e Interreligiosos de Estados Unidos diciendo que el Papa podría necesitar ser particularmente cuidadoso y que quizá tenga que atravesar muchos "campos minados".
La iglesia ortodoxa domina el panorma areligiosa búlgaro.Imagen: picture-alliance/dpa/J. Kalaene
Optimismo entre la gente
Varias semanas antes de la visita del pontífice, la Iglesia Ortodoxa Búlgara anunció que no participará en los servicios y oraciones con el Papa. Los líderes ortodoxos del país han dicho que se reunirá con el Papa, aunque sin usar vestimentas clásicas.
A Andonov no le preocupa esto. Dice que viajó por Bulgaria durante las celebraciones de la Pascua Ortodoxa y descubrió que los búlgaros están de buen humor. Cree que "verán toda la visita del Papa por televisión" y argumenta que, a diferencia de los búlgaros comunes, los obispos metropolitanos a la cabeza de la Iglesia Ortodoxa todavía tienen que acostumbrarse a la idea del diálogo interreligioso en el contexto de la democracia.
La visita del Papa Francisco al país incluye un discurso en una plaza pública y un viaje a un campo de refugiados en la capital, Sofía. También acompañará a niños de la ciudad mayoritariamente católica de Rakovski para celebrar su primera comunión.
En memoria de la Madre Teresa
El Papa pasará el martes, la última etapa de su viaje a los Balcanes, en Macedonia del Norte. Aquí visitará la Casa Conmemorativa de la Madre Teresa en la capital, Skopje.
La Madre Teresa nació en 1910 en Skopje, que entonces pertenecía al Imperio Otomano. Se dio a conocer en todo el mundo por su activismo humanitario en favor de los pobres en Calcuta, India, y por fundar la congregación de las Misioneras de la Caridad. En 1979 recibió el Premio Nobel de la Paz. Murió en 1997. En 2016, el Papa Francisco la declaró santa.
Aunque menos del 1% de la población de Macedonia del Norte es católica, la Madre Teresa sigue siendo la compatriota más famosa del país.
(dg/rml)
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El papa y el rey: Francisco visita el Reino de Marruecos
Cuando el papa viaja, a menudo moviliza a miles de creyentes. En otras ocasiones, menos: por ejemplo, cuando visita un país musulmán. Las imágenes serán menos monumentales, pero definitivamente más inusuales.
Imagen: picture-alliance/dpa/M. Elshamy
Cielo gris, ropa colorida
El rey de Marruecos Mohamed VI recibe al papa Francisco en el aeropuerto Rabat-Salé. Las brillantes túnicas y sombrillas contrastan con el gris del día lluvioso. El otro contraste es el religioso: el jefe de la Iglesia Católica Romana visita Marruecos, un país en el que casi el 99 por ciento de la población es musulmana.
Imagen: AFP/F. Senna
Mucha lluvia, pocos espectadores
Esta es la segunda visita del papa Francisco a un país musulmán en un plazo de dos meses. En febrero, estuvo en los Emiratos Árabes Unidos, firmando un documento sobre el diálogo interreligioso. En Rabat, el clima impidió que se tomaran hermosas fotos al aire libre. Para la mayoría de los marroquíes, la visita del papa no fue muy importante.
Imagen: Getty Images/AFP/F. Senna
El jefe de los fieles
El diálogo interreligioso es central para el papa Francisco, al igual que para el rey Mohamed VI, quien se llama a sí mismo el jefe de los fieles. El rey no solo se considera el jefe de los aproximadamente 35 millones de musulmanes en Marruecos, sino también de los aproximadamente 23.000 católicos y los pocos judíos del país.
Imagen: AFP/F. Senna
Visita al mausoleo
Durante su estancia de dos días, el papa Francisco también visitó el mausoleo del Rey Mohamed V, quien fue el primer rey de Marruecos (1957-1961) después de que el país se independizara de Francia. El actual rey Mohammed VI es su nieto. El papa Francisco escribió en el libro de visitas del mausoleo.
Imagen: Getty Images/AFP/C. Fusco
Encuentro con los jóvenes…
Francisco se mostró visiblemente complacido en un encuentro con niños en la catedral de Rabat. En su discurso, el papa advirtió contra el proselitismo ofensivo, ya que esto "siempre lleva a un callejón sin salida". En Marruecos, la transmisión del mensaje cristiano a los musulmanes está prohibida.
Imagen: Getty Images/AFP/A. Pizzoli
…y los viejos
Gran homenaje le rindió Francisco a Jean-Pierre Schumacher, el último sobreviviente de la masacre de Tibhirine en Argelia. Durante la guerra civil de 1996, siete monjes del monasterio local fueron secuestrados y posteriormente asesinados. Un grupo terrorista había tratado de liberar a su líder.
Imagen: Getty Images/AFP/A. Pizzoli
Estar cerca al pontífice
Como es habitual durante sus visitas, muchos creyentes buscan acercarse al papa para poderlo tocar, si no de la mano, al menos la manga. Las monjas no pudieron ocultar la alegría de estar cerca de Francisco en el momento en que este abandona la catedral católica de San Pedro en la capital marroquí de Rabat.
Imagen: Getty Images/AFP/A. Pizzoli
"En el corazón de la Iglesia"
Del mismo modo, Francisco mostró estar satisfecho con la visita a la organización católica Cáritas, donde se reunió con unos 60 inmigrantes. El destino de los migrantes en África fue tema central de su viaje. "Ustedes no están marginados. Todo lo contrario: están en el corazón de la Iglesia", dijo.
Imagen: Getty Images/AFP/A. Pizzoli
Gran cierre
Aunque el papa Francisco está acostumbrado a reuniones más grandes, la misa final de su visita ha sido la misa católica más grande que se haya celebrado en Marruecos. Según los organizadores, 10.000 personas de 60 países estuvieron en la ceremonia. Durante la misa, el papa advirtió contra "mentalidades sesgadas y divisivas" y condenó la exclusión de las minorías.