La distensión anhelada
11 de noviembre de 2002
El periódico inglés Financial Times escribe sobre la relación germano estadounidense que: "El ministro de defensa Struck logró en esta visita a Washington más de lo que se esperaba. Rumsfeld no sólo se presentó con él frente a la prensa, sino que alabó la amistad con Alemania y subrayó que cada país debe decidir respondiendo a su capacidad y circunstancias políticas sobre su participación en la problemática de Irak. Se puede decir que se logró un borrón y cuenta nueva en las relaciones germano estadounidenses."
Estados Unidos piensa distinto
El diario suizo Neue Züricher Zeitung pone en duda el fin del periodo glacial entre Berlín y Washington. Escribe: "Con el acuerdo del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la resolución iraquí de trasfondo, se ha logrado un acercamiento entre Estados Unidos y Alemania. La parte alemana presenta el acercamiento entre las naciones como prueba de una normalización exitosa de las relaciones bilaterales. Struck afirma incluso que entre Berlín y Washington todo ha quedado aclarado. Sin embargo de parte estadounidense las declaraciones son mucho más precavidas. Aún no se escuchan palabras amistosas sobre el gobierno de Berlín. Aún está por verse si el proceso de 'descontaminación' ha terminado. Como sea, las relaciones entre los dos mayores socios de la OTAN, no pueden calificarse de amistosas."
Aún no se puede hablar de normlización
También la prensa alemana ve con cierta desconfianza el llamado 'éxito de reconciliación'. El periódico berlinés 'Saarbrücker Zeitung' indica que : " No hay motivo para cantar victoria sólo porque los gobiernos de Berlín y Washington han decido volver a hablarse. El hecho de que el mando de dos países aliados se comuniquen es todo menos notorio. Aquellos que quieren vender el acercamiento como un gran éxito político, se dan por satisfecho con muy poco."
Motivos tácticos
El periódico 'Neue Osnabrücker Zeitung' indica que : ' No hay que equivocarse. La nueva amabilidad del gobierno estadounidense se basa en motivos puramente tácticos, pues Washington sabe que no le conviene que empeore aún más la relación con Alemania. Sólo por eso se recibió con el mínimo de amabilidad protocolaria al ministro Struck y sólo por eso Schröder pudo hablar por teléfono durante 10 minutos con el jefe de la Casa Blanca, hechos que en verdaderos tiempos de amistad ni siquiera se habrían registrado públicamente. "