La industria química alemana, en crisis, busca reactivarse
18 de mayo de 2026
El sector químico es un pilar fundamental de la economía de Alemania, el tercero más importante luego del automotor y el de la maquinaria. Genera cientos de miles de millones anuales y da empleo directo a cerca de medio millón de personas.
Pero, en los últimos años, se ha visto afectado por los elevados costos energéticos, las crecientes cargas regulatorias, una economía persistentemente débil y una intensa competencia del exterior.
Este tipo de industria requiere de grandes cantidades de energía, no solo electricidad, sino también calor, vapor y presión. Por tanto, cuando suben los precios de la energía, se reduce la competitividad y la rentabilidad global de las empresas.
Desde la invasión de Ucrania por parte de Rusia, y la consiguiente pérdida del gas ruso barato, las empresas químicas alemanas se han enfrentado a algunos de los precios de la energía más altos del mundo.
La guerra entre EE. UU. e Israel contra Irán, este año, ha agravado estos problemas, con aumentos en los precios de la energía e interrupción en las cadenas de suministro, lo que causó escasez de materias primas clave.
"Los precios de la energía, especialmente los del gas natural, se han duplicado desde que comenzó la guerra en Ucrania", comenta a DW Christof Günther, director de InfraLeuna, una empresa alemana de infraestructura y servicios que opera el Parque Químico de Leuna, el complejo químico integrado más grande del país. "Y los precios de la energía se han duplicado temporalmente debido a la guerra en Irán. Por lo tanto, estamos lidiando con costos energéticos extremadamente altos", prosigue Günther.
Sin señales de recuperación este año
Según la Asociación de la Industria Química Alemana (VCI), los ingresos totales generados por empresas químicas han caído alrededor de un 22 por ciento desde 2022, hasta los 220.000 millones de euros (256.000 millones de dólares) en 2025.
VCI señala que el gas natural es una materia prima fundamental que no se puede reemplazar de la noche a la mañana, lo que deja a las compañías muy expuestas a los aumentos en los precios.
"Las alternativas como el biometano pueden respaldar la transformación, pero aún se encuentran en la fase de desarrollo y actualmente solo están disponibles de forma limitada", escribe la asociación a DW en un comunicado.
¿Cómo recuperar la competitividad de Alemania?
Anna Wolf, experta en la industria química del Instituto ifo, destaca que el sector ha hecho todo lo posible para superar los desafíos energéticos, invirtiendo en producción eficiente y reciclaje.
Ahora, recalca, son los políticos los responsables de garantizar que la energía esté disponible "en cantidades suficientes, a precios competitivos a nivel internacional y a través de una infraestructura en la que la industria química pueda confiar realmente para sus horizontes de inversión a largo plazo".
La crisis se ve agravada por un prolongado estancamiento económico en Alemania y un crecimiento moderado en toda Europa, lo que se traduce en una escasa demanda de productos químicos en la región.
"Las condiciones del mercado han cambiado en detrimento de la industria química alemana en los últimos años", dice a DW Martin Gornig, director de investigación de política industrial del Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW Berlín).
Además de los problemas energéticos, explica, esto se debe principalmente a la débil demanda económica de productos químicos en Europa. "Si la economía interna europea se recupera, las perspectivas para la industria química alemana también mejorarán".
El débil clima empresarial ya ha llevado a muchas empresas a retrasar inversiones, reducir la producción y recortar empleos en Alemania. La compañía alemana BASF, por ejemplo, ha emprendido una importante campaña de recorte de costos en su mercado nacional, al tiempo que invierte agresivamente en el extranjero, sobre todo en China.
También planea trasladar ciertos puestos administrativos de apoyo (back-office) a países asiáticos como la India y Malasia. En su conjunto, la industria ha perdido más de 13.000 puestos de trabajo desde 2022, según chemeurope.com, un portal especializado en el sector químico.
A pesar de las difíciles condiciones, una reubicación a gran escala en el extranjero resulta improbable -según los expertos-, dada la naturaleza compleja e interconectada de los procesos industriales y los vínculos con otras empresas del país.
Sin embargo, de no producirse mejoras en el entorno operativo, los negocios probablemente expandan su producción hacia otros países.
Producción en el extranjero también es riesgo para el suministro
Anna Wolf subraya que ni Alemania ni Europa pueden seguir confiando solo en las fuerzas del mercado y aceptar que sectores estratégicos como el químico se muden al extranjero cuando pierden competitividad.
"Esa lógica funcionó en una economía mundial abierta, con socios confiables, pero estos se han vuelto escasos", explica, resaltando la importancia de distintos sectores de la industria sistémicamente relevantes para la seguridad y el suministro de Europa.
Para impulsar el sector, junto con otras industrias de alto consumo energético, el Gobierno alemán pretende subvencionar los costos de la electricidad, y está promoviendo reformas en el sistema de fijación de precios del carbono de la Unión Europea, que algunas empresas denuncian como una carga injusta.
La VCI insta a poner en marcha incentivos en los impuestos, garantizar el suministro de gas a largo plazo y fomentar un uso mayor del biometano. También recomienda abordar obstáculos regulatorios que están frenando las inversiones y la producción.
(cp/ms)