La panacea electoral
12 de julio de 2002
Los políticos en campaña electoral suelen sucumbir a la tentación de sacarle provecho político al tema del desempleo. La Unión Social Cristiana reacciona con la presentación de sus propuesta urgente, a la alternativa elaborada por encargo del canciller socialdemócrata Gerhard Schröder, por el responsable de personal de Volkswagen, Peter Hartz. Una parte de la propuesta de Hartz se dio a conocer a principio de julio, pero el paquete total se presentará el próximo 16 de agosto. Los socialcristianos acusaron a Hartz de haber retomado varias de las propuestas que ellos han publicado ya en su programa electoral. Original o plagio, la iniciativa Hartz hizo que el canciller Schröder recobrara un poco del apoyo electoral, según lo demuestran las más recientes encuestas electorales.
Sin promesas espectaculares
Puesto que las elecciones del próximo 22 de septiembre se acercan, los aspirantes a la Cancillería ni tontos ni perezosos, presentaron ahora su programa urgente para la creación de empleo, que a decir de los expertos en realidad no propone nada nuevo, o casi nada nuevo. A diferencia de la propuesta de Hartz, que promete una espectacular reducción de ni más ni menos que 2 millones de desempleados, Stoiber y su designado ministro de economía y trabajo, Lothar Späth, no hacen promesas concretas sobre el número de nuevos empleos a crear, ni tampoco proponen un parámetro de tiempo, alertados por las consecuencias negativas que hacerlo puede traer consigo.
El canciller Schröder, indicó en marzo del 2001 que lograría reducir el nivel del desempleo a 3 millones de personas hacia el fin de la presente legislatura. El nivel del desempleo se encuentra sin embargo, rondando los 4 millones, lo que sirve ahora de base a duras críticas de la oposición, en la fase final de la campaña electoral.
Ofensiva 2002
La "Ofensiva 2002", socialcristiana, cuenta entre sus iniciativas básicas la anulación del impuesto ecológico a partir del primero de enero del 2003. Propone además la simplificación del sistema de jubilaciones, el fomento del trabajo independiente, introducción de mejoras fiscales para la pequeña y mediana empresa, activación de empleos de baja remuneración. También propone el aumento de la presión a los desempleados y una creación de centros de colocación. Para cumplir estas medidas se destinarán 10.000 millones de euros. Un monto que hace