La peor crisis desde 1945
24 de septiembre de 2002
En Alemania, el periódico muniqués Süddeutsche Zeitung comenta: "El nuevo gobierno alemán se enfrenta a los viejos problemas... Al país no le va tan mal como sostiene Stoiber. Pero lo suficiente como para que Schröder tenga que realizar reformas de una vez por todas. Por otra parte, Schröder y Fischer tendrán que resolver pronto la crisis en las relaciones germano-estadounidenses. Si medio gabinete de Bush y casi la totalidad de la prensa de Estados Unidos critica a Berlín, Schröder puede asegurar cien veces que no existe tal crisis, pero corresponde ir a pedir perdón".
Trato diplomático
El Berliner Zeitung, de la capital alemana, considera que la dimisión de la ministra de Justicia, a la que se atribuye haber comparado a Bush con el dictador nazi, no bastará para aplacar los ánimos de Washington. "Destacados colaboradores de Bush (Rumsfeld y Rice) califican las relaciones de "envenenadas", debido a la comparación con Hitler. En la conferencia de la OTAN, que se inicia en Varsovia, esto se hará patente. Estados Unidos quiere explicar a sus aliados su política con respecto a Irak. También tras las elecciones, Schröder y Bush rechazan una intervención militar. Claro que nadie les pedirá permiso. Alemania se ha privado a sí misma de influencia. Estados Unidos colabora con británicos, franceses, italianos, españoles y rusos. Tampoco ellos están entusiasmados con la guerra, pero tienen un mejor trato diplomático con Washington".
Alemania adulta
En París, el rotativo Libération apunta que se ha producido un quiebre radical con el comportamiento de Alemania desde 1945, que estaba definido por la constante de una fidelidad incondicional hacia Washington. "¿Constituye un motivo de preocupación esta evolución de la diplomacia alemana, dirigida por el indiscutido europeísta Joscka Fischer? No necesariamente. Porque el espectacular ejemplo de una Alemania adulta puede representar una oportunidad para Europa, que tiene tantas dificultades para hacer oír su voz en materias de política mundial. Naturalmente, con la condición de que los socios de Berlín -comenzando por Francia- no se indignen sino, por el contrario, aprovechen la ocasión y recuperen el tiempo perdido".
Los ases de Schröder
El Corriere della Sera, de Milán, subraya también que ésta es la peor crisis germano-estadounidense desde hace medio siglo y apunta: "Bush no perdona a Schröder ni a su gobierno; da la impresión de que demanda una disculpa pública y personal, así como probablemente también un cambio de política. La restauración de las relaciones con Bush amenaza con convertirse en una tarea fatigosa e interminable para el canciller alemán. Pero éste tiene todavía algunas cartas en la manga. Una de ella sería asumir el comando de las tropas de paz en Afganistán, lo que dejaría a estadounidenses y británicos mano libre para combatir en Irak".