La provocación de Rumsfeld
7 de febrero de 2003
El periódico alemán Neue Osnabrücker Zeitung se muestra indignado con las declaraciones del secretario de Defensa estadounidense y comenta: "Ya basta. Las expresiones de Donald Rumsfeld sobre Alemania son intolerables. Quien pone a un estrecho aliado en un mismo plano con dictaduras como Cuba o Libia, se propone provocar al extremo de la ofensa. Semejantes deslices quizá se le podrían perdonar una persona privada, pero no al ministro de Defensa de Estados Unidos. Quien se vale de tan alto cargo para lanzar dardos políticos al estilo del lejano oeste, perjudica los intereses de su país y de la alianza. Ciertamente, el canciller alemán, Gerhard Schröder, cometió un grave error al declararse prematuramente en contra de la posibilidad de dar su consentimiento en el Consejo de Seguridad a una guerra contra Irak. Pero Rumsfeld lo empeora todo aún más, metiendo una burda cuña en la brecha abierta".
El Rambo del Pentágono
El matutino hamburgués Hamburger Morgenpost comenta que Rumsfeld ya había causado irritación semanas atrás, al calificar a Alemania y Francia como representantes de la "vieja Europa", por su rechazo a la guerra contra Irak. "Ahora, el Rambo del Pentágono demuestra que puede llegar aún más lejos con sus golpes bajos. Poner a Alemania, un aliado de la OTAN, debido a la consecuente política pacifista de Schröder, en un mismo nivel con los regímenes totalitarios de Castro y Gaddafi, ya no es sólo increíble – ¡es una frescura!... Rumsfeld apunta, a todas luces premeditadamente, contra la amistad que se ha ido forjando por 50 años entre dos naciones. Y olvida, de paso, que también miles de soldados alemanes arriesgan sus vidas por la paz mundial. Averigüe, Sr. Ministro: en Afganistán, en Kosovo, en Bosnia y Kuwait".
¿Llamado a la reflexión?
El rotativo Westdeutsche Allgemeine Zeitung, de Essen, opina que pudo tratarse de una provocación bien intencionada y apunta: "Cabe suponer que Rumsfeld sabe lo que dice. Colgó al cuello de Berlín la conexión Cuba-Libia para provocar. Quizá quiso hacer notar que el gobierno alemán está en vías de aislarse internacionalmente, y decir: ¡Recapaciten y miren al lado de quién se encuentran y que es lo que están consiguiendo! En tal caso, sería un bien intencionado llamado a la reflexión. El servicio que presta la política a la paz se mide por los resultados de dicha política y no por lo bien que suenen sus declaraciones".
Problemas en la OTAN
El Financial Times, en su edición alemana, critica duramente la política de Berlín y sus consecuencias para la Alianza del Atlántico Norte: "Lo que comenzó como una estrategia electoralista y se convirtió en una verdadera crisis germano-estadounidense, sacude ahora también a la OTAN. Con la negativa germana a decidir en este momento sobre si respaldar a Turquía con aviones de reconocimiento Awacs, Alemania -esta vez en conjunto con Francia y Bélgica- no sólo se coloca fuera de juego en el plano internacional, sino que socava la alianza... Berlín desperdicia así la oportunidad de presionar a Irak y posibilitar una prolongación de las inspecciones. Pero aún peor es el daño para la OTAN. Tras el término de la guerra fría, la alianza estaba de por sí buscando su papel. Si en un caso de crisis, como el que sin duda existe, los miembros ya no pueden fiarse de que sus aliados les apoyen tempranamente, se pone en duda el sentido de la institución".