La ruta hacia la paz
30 de abril de 2003
La presentación de la iniciativa para poner fin a muchos años de violencia en el Medio Oriente y crear un nuevo estado palestino para el 2005 aguardaba desde hace tiempo el momento justo. Este momento ha llegado con la investidura del nuevo primer ministro palestino, Mahmoud Abbas, pues Estados Unidos había vinculado la presentación del plan a la existencia de un nuevo gobierno palestino. No es mucho lo que ha trascendido sobre el llamado Plan de Paz, pero el destino de la ruta es conocido.
¿Será aceptado por palestinos e israelíes?
El elemento central del plan es la fundación de un estado palestino independiente hasta el 2005, al que precederá un estado provisorio que será creado hasta finales del 2003. De ser reconocido oficialmente tanto por israelíes como palestinos, el plan podría desembocar en la tan ansiada independencia para los palestinos y en mayor seguridad para los israelíes. Sin embargo el camino no será fácil. Sólo para empezar, Israel deberá finalizar definitivamente la construcción de nuevos asentamientos en los territorios ocupados y los palestinos deberán poner fin definitivo al uso de violencia.
Elecciones al final del túnel
A medida que vayan creciendo la seguridad y la estabilidad, Israel deberá ir disolviendo los asentamientos construidos desde el 2001 y también acabar con prácticas como la destrucción de viviendas palestinas, las deportaciones y los ataques en contra de la población civil.
Por su parte, los palestinos deberán mejorar sus mecanismos de seguridad, disolver los grupos terroristas y comenzar con la elaboración de una constitución. Deberán preparar elecciones que allanarán el camino a una reforma del sistema de derecho. Al final del camino habrá elecciones, con lo que quedará inaugurada la segunda fase del proceso de paz.
Jerusalén hasta el final
La segunda etapa prevé entre otras cosas una Conferencia para el Cercano Oriente, cuyo principal tema será la reconstrucción económica de Palestina. En esta fase se tendrán que resolver cuestiones tan trascendentales como el suministro de agua. Y hacia el final del camino poco antes de llegar el 2005 se discutirá sobre el tema más difícil de este largo proceso, el estatus de Jerusalén y el futuro de los miles de refugiados palestinos. El plan es una luz de esperanza, pero un luz muy débil, pues los obstáculos a ser superados son muchos y no son pocos los grupos que harán todo lo que está en su poder por torpedear cualquier esfuerzo.
No ha transcurrido ni un día y los temores de que grupos terroristas pongan fin a este plan que ni siquiera ha comenzado a funcionar. Pocas horas después de la investidura oficial de Abbas, se registró un ataque suicida en Tel Aviv en el que un palestino mató a tres personas en un centro nocturno. Por su parte el grupo militante Hamas no tardó en decir oficialmente que rechazan el plan presentado y prometió que seguirá atacando sin descanso a Israel.