Los responsables del sector turístico se esfuerzan por crear una oferta sostenible. Klaus-Günther Wiesler, por ejemplo, regenta un hotel que ofrece cocina regional y compra los ingredientes a los productores locales. Otro ejemplo atractivo es la granja Ospelehof, en la que Martin Braun elabora queso. A la mayoría de turistas les encanta descubrir la Selva Negra haciendo senderismo. Uno de los puntos más visitados es Feldberg, el pico más alto del macizo. La gran afluencia de visitantes fue un problema en el pasado debido a que los turistas no respetaban las sendas marcadas y a menudo se destruían plantas difíciles de encontrar. Ahora, las rutas están perfectamente delimitadas y señalizadas, y los visitantes pueden disfrutar activamente del paisaje sin causar daños en el hábitat.
