La solidaridad virtual
11 de diciembre de 2003
Muchos de los jefes de Estado africanos han acudido a la cita de la CMSI; los occidentales brillan por su ausencia. Alemania ha enviado al secretario de Estado, Rezzo Schlauch, aunque en principio se había confirmado la visita del canciller Schröder. Después del primer día de la cumbre destaca algo positivo: Es la primera vez que una cumbre de tal maginitud trata el tema de la riqueza tecnológica y su aprovechamiento, y no de amenazas a la humanidad.
Existe potencial
El objetivo principal de Koffi Annan en la cumbre es cerrar la “brecha tecnológica” que existe entre los países industrializados y los menos desarrollados. En Nueva York, por ejemplo, hay más conexiones de internet que en todo África. Para suplir estas diferencias monumentales se ha propuesto un plan, para que haya conexión virtual en colegios, hospitales, universidades, industrias hasta 2015.
Otra meta es la mayor participación femenina en el mundo virtual. Es decir, hay una desigualdad de sexos en el manejo de internet que existe en todos los países, independientemente del desarrollo económico. También Annan aboga por más diversidad de idiomas en internet, ya que el inglés acapara el 70 % de la red.
¿Poco interés?
Kofi Annan está seguro de la existencia de potencial para suplir las carencias virtuales. La respuesta está sobre todo en manos de los jefes de Estado de países industrializados. Y éstos no han asistido, sino que han enviado a ministros de segundo rango, lo que muchos interpretan como desinterés y carencia de solidaridad.
Ralf Bendrath, coodinador de ingenieros de la CMSI, mostró su desilusión por la ausencia del canciller Schröder, y la del ministro de Economía, Wolfgang Clement. “El Gobierno alemán no ha comprendido el valor global del tema”, aclara Bendrath.
¿Fondo de Solidaridad?
Alemania y EEUU están de acuerdo en un punto: No debe haber Fondo de Solidaridad de telecomunicaciones para los países en vías de desarrollo. Esta posición ya la habían respaldado en los preparativos de la cumbre.
De hecho, los países industrializados se han decantado por un apoyo verbal: No habrá ayuda económica. Los países que lo deseen, podrán hacerlo. Por ahora ningún país tiene la obligación a ello.
Lo positivo de la cumbre es la posibilidad de poder discutir a tal magnitud sobre internet y cómo mejorar la red para todos. Aunque con respecto a lo segundo, sólo han sido decisiones virtuales.