La UE busca alejar a la India de Rusia con un pacto "madre"
26 de enero de 2026
En el mercado Khan de Nueva Delhi, Atul Mehra se mostraba optimista ante la posibilidad de que un acuerdo entre la Unión Europea y la India―el mayor mercado único del mundo, por un lado, y la gran economía de más rápido crecimiento, por el otro― reactive su negocio de gemas y joyería. El año pasado, perdió una cuarta parte de sus ingresos después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impusiera aranceles del 50 % a su país.
"Hemos sufrido pérdidas enormes desde la imposición de los aranceles; la gente en Estados Unidos era nuestro principal grupo de clientes", dijo a DW. "Y esperamos que un acuerdo con los europeos nos ayude a nosotros y a todos".
Vishnu Gupta, propietario de una tienda de ropa en la misma calle y con negocios en toda India, afirmó que el acuerdo le permitiría ampliar su comercio y encontrar nuevos mercados.
Mientras que Estados Unidos ha dicho que los elevados aranceles buscan disuadir a la India de comprar petróleo crudo ruso, parece que la UE ha adoptado un enfoque distinto para alejar a la India de la órbita de Moscú: más comercio y vínculos más sólidos en materia de defensa.
En una cumbre de alto nivel celebrada esta semana en Nueva Delhi, se espera que la UE e India alisten un acuerdo de libre comercio y firmen una nueva asociación en seguridad y defensa, la tercera de este tipo entre la UE y un país asiático, después de Japón y Corea del Sur.
"A pesar de los argumentos de larga data a favor de una asociación más estrecha ―incluida la competencia compartida con China y los incentivos comerciales para ambas partes―, han sido la invasión rusa de Ucrania y los aranceles punitivos de Trump los que ha dado impulso a la relación", afirmó Praveen Donthi, analista sénior del International Crisis Group con sede en Nueva Delhi.
La UE e India trazan un camino ambicioso
Antes de la cumbre, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, fueron los invitados de honor en las celebraciones del Día de la República en la India, este lunes (26.01.2026). Son los primeros altos funcionarios de la UE invitados a participar en el evento.
El martes, se espera que los funcionarios concluyan las conversaciones sobre el acuerdo comercial, que crearía un mercado de casi 2.000 millones de personas y que representa una cuarta parte del PIB mundial. Von der Leyen y el primer ministro indio, Narendra Modi, también asistirán al primer Foro Empresarial UE-India, junto a más de dos docenas de grandes industriales de ambas partes.
Además, la UE y la India tienen previsto lanzar un nuevo marco de cooperación sobre movilidad laboral, con el que la UE espera atraer a trabajadores indios altamente cualificados y a trabajadores temporales. "Por supuesto, en línea con las necesidades del mercado laboral de la Unión Europea", aclaró un funcionario de la UE bajo condición de anonimato para poder expresarse con libertad.
Además, la UE espera explorar un posible papel de India en su programa emblemático de investigación e innovación, Horizon.
"Los líderes también abordarán la conectividad", añadió el funcionario. "Estamos especialmente centrados en el Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa, IMEC, que crearía nuevas conexiones de transporte, digitales y energéticas entre India y Europa", a través de países árabes e Israel. En el Foro Económico Mundial de Davos, Von der Leyen calificó este pacto comercial con la India como "la madre de todos los acuerdos".
¿Cuáles son los principales escollos?
Aunque hay mucho sobre la mesa, se espera que las negociaciones se prolonguen hasta el último momento, ya que persisten varios puntos conflictivos.
Al igual que en el reciente acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, la agricultura ha surgido como una de las principales preocupaciones. Casi la mitad de la fuerza laboral de la India trabaja en el sector agrícola, y el país teme que los productos agrícolas europeos sustituyan a los nacionales y amenacen el sustento de millones de personas. Esto ha llevado a Nueva Delhi a mostrarse reticente a conceder a la UE el acceso al mercado que esta reclama.
El tema es además políticamente muy sensible para el Gobierno indio. En 2021, cuando las protestas masivas de agricultores obligaron al primer ministro Modi a retirar una serie de reformas agrícolas, aquello fue visto como una retirada política poco habitual y pública para un líder considerado poderoso.
Pero la UE, golpeada también por protestas de sus propios agricultores contra el acuerdo con Mercosur, está sometida a una enorme presión para encontrar nuevos mercados para los productos agrícolas europeos.
Bruselas se muestra igualmente reticente a conceder a determinadas exportaciones agrícolas indias un acceso sin trabas a los mercados europeos. El mes pasado, según informes, el bloque decidió limitar las importaciones de arroz procedentes de la India y otros países asiáticos para proteger a los productores y molineros locales.
El acero es otro gran punto de fricción, sobre todo después de que la UE duplicara en octubre los aranceles al acero extranjero y redujera a la mitad la cuota de importaciones libres de aranceles. El aumento de los gravámenes se sumó a un nuevo impuesto al carbono que hará menos competitivas las exportaciones de acero indio.
La UE sostiene que su impuesto al carbono busca reducir su huella global de carbono, pero fuentes diplomáticas indias afirman que ambas medidas son proteccionistas.
Aun así, ambas partes coinciden en que no hay alternativa al avance. "No vemos todo de la misma manera, pero sí compartimos un conjunto de intereses fundamentales", dijo el funcionario de la UE. Y ejemplificó con "un orden internacional estable, la reducción de dependencias [comerciales] y cadenas de suministro diversificadas".
(gg/rml)