UE declara a Colombia "país seguro" y crece el temor
11 de febrero de 2026
"Un país donde los líderes y defensores de derechos humanos no pueden expresarse, donde se viola, se desaparece y se asesina a niños, mujeres y jóvenes, no es un país seguro", comenta a DW Claudia Álvarez, portavoz de Guardianas de la Memoria, una organización que acompaña los procesos de integración de mujeres migrantes de América Latina en España.
"El año pasado en Cauca, Valle del Cauca, Chocó, Antioquia y Nariño fueron reclutados 194 niños. Hay grupos armados que no le apuestan a la paz. Y no, uno como mujer, no quiere estar pariendo hijos para esa guerra", añade la activista colombiana.
Claudia Álvarez volvió a Colombia después de un exilio en Chile para volver a ser perseguida. Ahora, después de cuatro años de espera, ha conseguido el asilo para ella y su familia en Barcelona.
La historia de Claudia Álvarez no es poco común. Por eso, organizaciones de la sociedad civil tocan la campana de alarma en esta semana en la que el Parlamento Europeo ha aprobado una lista de países seguros que incluye a Colombia. Se trata de agilizar los procesos de asilo: los solicitantes ya no tendrían que esperar a veces años hasta saber la respuesta. A la vez, esa lista permite a las autoridades rechazar en un máximo de tres meses las solicitudes. El retorno al lugar de origen también se aceleraría.
Cabría recordar que la categoría de "país seguro" implica que, por defecto, las personas solicitantes provienen de un lugar donde no existe riesgo sistemático para la vida o la libertad.
El porqué de la voz de alarma
¿Por qué la alerta de las organizaciones defensoras de derechos humanos? Primero, en general, "considerar ciertos países como seguros implica, de facto, negar a muchas personas la posibilidad real de solicitar protección internacional. La Unión Europea corre el riesgo de cerrar sus puertas a quienes huyen de contextos de violencia y persecución", afirma Vincent Vallies, portavoz de la Oficina Internacional de Derechos Humanos - Acción Colombia (OIDHACO).
Es más, etiquetando a estos países como seguros -de donde provienen muchas peticiones de asilo-, las autoridades europeas pertinentes pueden rechazar de plano la solicitud de asilo. Solo en los casos donde cada individuo pueda presentar pruebas, el caso se admitiría. Sin embargo, las condiciones de salida de esos países muchas veces no permiten llevar las pruebas en la maleta.
Por otra parte, esta nueva regulación europea va en contra de la Convención de Ginebra (1951), donde se estipula claramente el principio de no discriminación (por país de origen) y el principio de no devolución a un país de origen inseguro.
¿Colombia un país seguro con conflictos internos?
Apenas en diciembre de 2025, la Agencia de la Unión Europea para el Asilo (EUAA) publicó un informe sobre Colombia, en donde detecta ocho conflictos armados internos, a pesar de los esfuerzos del Gobierno y sus políticas de "Paz Total". Actores armados no estatales han expandido su presencia territorial, imponen control social -con confinamientos, desplazamientos, extorsión y violencia selectiva- y compiten por el control de las economías ilícitas.
Otros datos que no permiten afirmar que Colombia sea segura: "En 2025 se registró un asesinato cada dos días de una persona defensora de derechos humanos o con liderazgo social, 78 masacres (13 en lo que va del 2026), 73 por ciento del territorio nacional con algún grupo armado no estatal ejerciendo control", afirma el portavoz de OIDHACO con datos de la ONU y la Defensoría del Pueblo.
¿Un "no" a los que más requieren de asilo?
¿Por qué entonces la Comisión Europea opta por incluir a Colombia en esa lista? "Tenemos la clara sensación de que no responde a un análisis genuino de la situación de cada país, sino que es un cálculo 'matemático', que se basa en la cantidad de peticiones de asilo provenientes de ese país y en un alto nivel de rechazo a nivel global", responde a DW Vincent Vallies.
Efectivamente, cuatro latinoamericanos se encuentran en la lista de los 20 países con más peticiones de asilo: a la cabeza Venezuela, le sigue Colombia; bastante más atrás está Perú y luego Haití. No obstante, mientras las peticiones venezolanas y haitianas van al alza, las de los dos países andinos van a la baja. En España, donde se recibe la mayor parte de solicitudes latinoamericanas, mientras que las venezolanas han incrementado en un 31 por ciento, las colombianas han bajado un 61 por ciento.
"No es que haya menos personas que necesitan protección, lo que hay es más barreras para acceder a ella", se afirma en un comunicado de la Comisión Española para Ayuda al Refugiado (CEAR). Se hace alusión a nuevos acuerdos para externalizar fronteras (tercer país seguro) y también, entre otros factores, la lentitud en la resolución de sus peticiones. Además, un nuevo reglamento de Extranjería, según el cual el tiempo de espera no contabiliza para regularizar el permiso de estadía en el país.
Acelerar la respuesta, acelerar el retorno
Cabe indicar que, sobre los países latinoamericanos, la Comisión Europea había expresado su preocupación por el alto número de peticiones de asilo provenientes de países que no requieren de visado para entrar a territorio europeo para estancias cortas. Según EUAA, se estima (desde el 2015) en un 18 por ciento el monto de solicitudes infundadas.
Como fuere, CEAR da fe de una creciente automatización de respuestas negativas, por ejemplo, para venezolanos, peruanos y colombianos. Mientras tanto, paradójicamente, la Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea reconoce las crisis humanitarias complejas que atraviesa la región y sus cerca de 21 millones de desplazados con limitado acceso a la salud o la educación. Haití, América Central, Venezuela y Colombia se consideran especialmente.
¿Cómo se entiende que se etiquete como seguro a un país con millones de desplazados propios y del país vecino? ¿Es falta de coordinación entre instituciones? "Lo que está claro es que muestra que la Comisión Europea está consciente de la situación en Colombia", responde Vincent Vallies. "Pero también está claro que la lista de países seguros responde a una voluntad comunitaria de limitar acceso a territorio europeo, de dar una respuesta con flexibilidad geopolítica, aunque esta sea errónea", afirma el portavoz de OIDHACO.
En cualquier caso, "entre colombianos y peruanos hay mucho temor. No quieren ya pedir asilo por temor a ser devueltos. Tampoco se sabe aún si los que han solicitado asilo antes de lo de 'país seguro' van a poder optar por la regularización", afirma Claudia Álvarez. "Pero lo que sí tenemos claro desde ya es que, si antes era difícil conseguir el estatus de refugiado, ahora va a ser casi imposible", concluye la activista colombiana.
(ms)