En medio de un pequeño bosque, cerca de la ciudad de Kevelaer en la región de Renania del Norte-Westfalia, se construyó en los años 80 un depósito militar de municiones con 325 búnkeres. Los búnkeres son de una planta y están ligeramente curvados como dunas. A partir de 1994 muchos de los búnkeres fueron transformados en viviendas.