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Las provocaciones chinas frente a Taiwán son una señal

Alexander Görlach.
Alexander Görlach
28 de febrero de 2024

Un grupo de pequeñas islas pertenecientes a Taiwán, frente a la costa de China, son escenario de incidentes: con sus provocaciones, China quiere enviar una señal, opina Alexander Görlach.

Autoridades taiwanesas inspeccionan un barco en la costa del archipiélago de Kinmen, en aguas de Taiwán, no reconocidas por China.Imagen: Taiwan Coast Guard Administration via AP/picture alliance

Solo tres kilómetros separan al grupo de islas Kinmen del continente. Pero Kinmen no es parte de la totalitaria República Popular China, sino que pertenece a un grupo de islas del democrático Taiwán. El gobernante chino, Xi Jinping, quiere conquistar el pequeño Estado, y las islas Kinmen podrían ser el primer paso en el camino hacia la isla principal de Taiwán. Justamente debido a la posición estratégica de Kinmen y a la importancia que podrían cobrar esas pequeñas islas en la estrategia mayor de Pekín, fueron importantes dos noticias la semana pasada.

Por un lado, un barco chino camuflado como barco pesquero, que viajaba sin número de matrícula ni licencia, entró en aguas taiwanesas. Xi Jinping dice que Taiwán no es un Estado, y por tanto no tiene aguas ni espacio aéreo propios. En ese mundo imaginario no puede existir, claro está, la intrusión de barcos chinos en territorio taiwanés. La guardia costera taiwanesa ahuyentó al barco. Dos chinos murieron en la maniobra de fuga.

Pánico en un barco de turistas

Por el otro lado, la guardia costera china detuvo a un barco de pasajeros taiwanés que quería mostrar a los turistas a bordo las imponentes siluetas de ciudades en la costa china desde el mar. Agentes de la Policía estatal china abordaron el barco, provocando pánico entre los pasajeros, según un informe de la agencia de noticias taiwanesa CNA. Después de media hora, la guardia costera permitió que el barco taiwanés continuara su viaje.

Esas provocaciones de la cúpula de Pekín están dirigidas directamente al gobierno recientemente electo de Taipéi. En mayo, Lai Ching-te jurará como nuevo presidente de Taiwán. Tanto él como su antecesora, Tsai Ing-wen, pertenecen al Partido Progresista Democrático. Ambos dicen, en consonancia con la gran mayoría de la gente en la isla, que Taiwán es un Estado independiente, y no parte de la República Popular China, como afirma Xi. Es cierto que el Partido Comunista Chino nunca ha gobernado el archipiélago. Sin embargo, al gobernante de Pekín no le interesa eso.

No solo Taiwán está amenazado

El objetivo principal de Xi es que toda la parte occidental del Océano Pacífico quede bajo el control de China. Por lo tanto, en cualquier momento podría estallar una guerra, no sólo contra Taiwán, sino también contra Filipinas. Los mercenarios chinos están allí desde hace algún tiempo en partes de las islas Spratly, que pertenecen a Manila. Pekín también está ignorando un fallo del máximo tribunal marítimo que confirmó la soberanía de Manila sobre las islas. La República Popular también invade aguas coreanas. Las flotas pesqueras están saqueando las poblaciones de peces de Corea a instancias de Pekín.

(cp/ers)

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