En uno de los mercados gastronómicos más emblemáticos de Berlín, la Markthalle Neun, dos argentinos reinventan un clásico nacional: la empanada. Sebastián Denegris y Andrés Cavallero, fundadores de Aúpa Che, lograron convertir un plato cotidiano de la cocina argentina en un negocio exitoso en el corazón de Europa.
Con harina orgánica, carne argentina desmechada y una producción cuidada al detalle, sus empanadas conquistaron tanto a la comunidad latinoamericana como al público alemán. A la propuesta se suma el locro, un guiso tradicional del norte argentino, adaptado a los inviernos berlineses y hoy ya convertido en plato de culto.
La historia de Aúpa Che es también la de emprender en Alemania: burocracia exigente, controles de calidad estrictos y una apuesta constante por la trazabilidad y los proveedores regionales. Desde un puesto callejero hasta un lugar fijo en la Markthalle, el proyecto demuestra que con pasión, perseverancia y calidad, incluso una empanada puede abrirse camino en uno de los mercados más competitivos de Europa.
