Más de 1.000 granjas clausuradas
19 de julio de 2002
Los agricultores están desesperados. Una granja clausurada significa no poder vender ni la leche producida por sus vacas, ni matar reses, ni porcinos y tampoco transportarlos. En el caso de muchas granjas los tanques contenedores de leche están casi llenos. La ley no permite el almacenamiento de leche por más de dos días, por lo que muchos campesinos se verán obligados a deshacerse de ella, si no se determina pronto si fueron abastecidos con el pienso contaminado con MPA(acetato de metrodixil-progesterona). Miles de granjeros esperan desesperados la visita de los representantes de las oficinas veterinarias regionales, para que hagan las investigaciones correspondientes. Desgraciadamente escasean los equipos necesarios para investigar si los piensos están contaminados o no, lo que alarga aún más la espera.
No habrá ayuda del estado
Los granjeros no pueden contar con la ayuda del estado para equilibrar las pérdidas que el cierre les ocasiona. Según explicó la ministra de agricultura de Renania del Norte Westfalia, Bärbel Höhn, los ganaderos no pueden contar con el apoyo del estado y deberán demandar a las empresas que los abastecieron con el pienso contaminado y exigir que éstas les restituyan las pérdidas.
En este caso concreto los ganaderos deben demandar a la empresa belga Bioland, que mientras tanto se ha declarado en quiebra, y a la farmacéutica irlandesa que declaró falsamente sus desechos y los vendió a Bioland haciéndolos pasar por agua azucarada. El estado de Renania del Norte, según las declaraciones de Höhn, delibera únicamente sobre la posibilidad de financiar la demanda conjunta de las granjas afectadas. Además planea intermediar con los bancos para que éstos ofrezcan créditos baratos a los granjeros.
Inseguridad entre los consumidores
Pero no sólo el enojo entre los ganaderos crece. Los consumidores alemanes están cada vez más inseguros. Según una encuesta muchos alemanes planean cambiar sus hábitos alimenticios. El 19% de los encuestados se ha propuesto reducir su consumo de carne y un 3% incluso ha decidido prescindir por completo de ella. Los perdedores vuelven a ser los ganaderos que ven reducirse su mercado.
Energía criminal
Los especialistas prevén que aumente el número de ganaderías clausuradas, pues fueron cerca de 400 las toneladas de materia prima que en el mes de junio y principios de julio fueron suministradas por un intermediario hamburgués a las dos empresas alemanas productoras de pienso. Estas empresas elaboraron la materia prima contaminada y abastecieron a otras empresas tanto nacionales como europeas.
Además de las miles de ganaderías en Alemania han tenido que cerrar 18 en Bélgica, 5 en Luxemburgo y 3 en Holanda.
El causante del escándalo es una empresa farmacéutica irlandesa, que declaró falsamente desechos con la hormona de crecimiento MPA y los vendió a Bélgica como agua azucarada. En Bélgica a su vez, la empresa Bioland mezcló los desechos farmacéuticos con la melaza y jarabe de glucosa que producía para piensos animales y para refrescos.