María Magdalena: pecadora, santa e ícono artístico
17 de septiembre de 2026
Fue apóstol, prostituta, penitente y confidente de Jesús: así se ha descrito a María Magdalena desde los inicios del cristianismo. Artistas desde el Renacimiento hasta el Barroco—entre ellos, Tiziano, El Greco y Georges de La Tour— la retrataron en los siglos XVI y XVII como penitente arrepentida; Rembrandt, como testigo de la Resurrección de Cristo; y Max Beckmann, representante de la Nueva Objetividad, la plasmó en 1917 como pecadora. Casi un siglo después, Lady Gaga la encarnó en un video musical.
"María Magdalena es probablemente la figura más polifacética y fascinante de la Biblia, y también una de las más cautivadoras de la historia cultural europea", dice a DW Bastian Eclercy, curador de la exposición 'Maria Magdalena. SIn. Pray. Love' en el Museo Städel de Fráncfort. "Aparece innumerables veces en la historia del arte".
¿Qué sabemos sobre María Magdalena?
En la Biblia hay pocas referencias sobre María Magdalena, pero juega un papel importante en el Nuevo Testamento. Los Evangelios relatan que Jesús la liberó de siete demonios, que acompañó a Jesús y fue testigo de su crucifixión y sepultura.
El Domingo de Gloria, acudió al sepulcro y descubrió la tumba vacía. Ella se convirtió en la primera testigo de la Resurrección de Jesús de Nazaret. Posteriormente, anunció a los discípulos el mensaje de Cristo resucitado. "Es entonces cuando se la denomina Apostula Apostulorum, es decir, apóstol de los apóstoles", señala Bastian Eclercy. "Esto le confiere un papel fundamental en la historia de la salvación".
Pero eso no quedó ahí. Hacia el año 600 d. C., el papa Gregorio Magno perjudicó gravemente la imagen de María Magdalena al fusionarla con otras dos mujeres mencionadas en la Biblia: una mujer anónima (la pecadora citada en el Evangelio de Lucas que lava los pies a Cristo), y María de Betania (quien también le lava los pies). El Papa sostuvo que los siete demonios de los que Jesús la liberó representaban los siete pecados capitales. De este modo, marcó decisivamente la reputación de María Magdalena como prostituta arrepentida, algo que la Biblia no respalda en absoluto.
Los restos de María Magdalena yacen supuestamente en Francia
En la Alta Edad Media surgió además la leyenda de que María Magdalena fue abandonada en una barca en el Mediterráneo junto con Lázaro y otros compañeros, y que con ayuda divina llegó a la Provenza francesa. Allí se dedicó a la evangelización y luego vivió unos treinta años en una cueva haciendo penitencia. Hoy, dos localidades francesas aseguran custodiar sus restos: Vézelay, en Borgoña, y Saint-Maximin-la-Sainte-Baume, en la Provenza.
En el siglo XVI, la Reforma y el Humanismo produjeron un cambio de mentalidad y el rechazo a la fusión de las tres mujeres en una sola. Pero no fue sino hasta después del Concilio Vaticano II (1962-1965) cuando se anuló oficialmente la identificación de María Magdalena con la pecadora anónima.
"Este amplísimo abanico de roles que se le han atribuido en el transcurso de su historia, y que conviven entre sí en una relación de cierta tensión, ha atraído y desafiado visiblemente, una y otra vez y de manera especial, a artistas de todas las épocas y disciplinas", explica Bastian Eclercy.
Cambio de imagen en el Evangelio de María Magdalena
Con el redescubrimiento del Evangelio de María Magdalena en la época moderna, su imagen volvió a transformarse. Este escrito apócrifo, que figura en el canon bíblico, la presenta como una confidente especialmente cercana a Jesús y suscitó un nuevo debate.
Hoy en día se la considera una de las mujeres más influyentes del cristianismo primitivo y una figura clave de la teología feminista. "Precisamente en las últimas décadas se ha convertido en un referente de identificación para las mujeres —tanto para las espectadoras como, muy especialmente, para las artistas contemporáneas—, que ven en ella la faceta de una mujer dueña de su propio destino", afirma Eclercy.
Lady Gaga personificó a María Magdalena en 2011 en su video "Judas": "El momento más emocionante de mi carrera", escribió entonces en Twitter.
La obra más reciente de la exposición de Fráncfort —que reúne más de 100 representaciones de María Magdalena— es de la artista española Nieves González y se terminó en 2025: 'La sfida' ('El desafío') deconstruye prácticamente todos los atributos tradicionales que los artistas de siglos anteriores asignaron a María Magdalena.
Mientras que antes era representada mirando al cielo en actitud penitente, el cuadro muestra a la apóstol observando al espectador desde arriba con una mirada segura de sí misma. El cabello ya no cae suelto en alusión a un pasado pecaminoso, sino que envuelve el cuello a modo de bufanda.
Donde antes se exhibía mucha piel, ahora un grueso abrigo de plumón rojo envuelve su cuerpo. La discípula sostiene en sus manos una calavera de un rojo sangre intenso —símbolo de la fugacidad de la vida durante siglos—, convirtiendo este gesto en una clara manifestación de su poder.
María Magdalena ha alcanzado también la igualdad de rango dentro de la Iglesia católica: en 2016, el papa Francisco elevó su memoria litúrgica (el 22 de julio) a la categoría de fiesta, equiparándola así, jurídica y ritualmente, a los apóstoles varones en el seno de la Iglesia. Es probable que este no sea el último capítulo de su ilustre biografía.
La exposición 'Maria Magdalena: Sin. Pray. Love.' puede visitarse en el Museo Städel de Fráncfort hasta el 17 de enero de 2027.
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