Mercado del arte: ¿un Rembrandt asequible para todos?
10 de octubre de 2025
El coleccionista de arte estadounidense Thomas Kaplan, propietario de la Colección Leiden, la compilación privada de arte holandés del siglo XVII más grande del mundo, planea vender participaciones virtuales de su obra, pero no las pinturas. En el caso de Rembrandt, será una gran cantidad, tantas que incluso las personas con presupuestos más ajustados podrían permitírselo.
"Creo que la mejor manera de despertar el entusiasmo por Rembrandt es dar a millones, quizás incluso a decenas de millones de personas, la oportunidad de poseer un Rembrandt", declaró Kaplan sobre sus planes en una entrevista con The Art Newspaper.
Una inversión con valor narrativo
Muchas de las personas que participan en el mercado del arte están interesados en interactuar con las obras que compran, ya sea viéndolas, colgándolas en sus espacios, o exponiéndolas. Otras, en cambio, invierten en obras de arte para monetizarlas mediante la reventa.
Con el desarrollo de las tecnologías blockchain, surgió la posibilidad de digitalizar obras de arte y dividirlas en fracciones virtuales que luego pueden comercializarse individualmente. Todo este proceso se conoce como "propiedad fraccionada", y de eso precisamente se trata la Colección Leiden. No es la obra de arte lo que se divide, sino la propiedad. A una persona sola no le pertenece una parte específica, sino que todos poseen la totalidad. Thomas Kaplan anunció que conservará la participación mayoritaria para poder seguir prestando la colección a museos.
¿Democratización del mercado del arte?
Por espectacular que parezca esta iniciativa, el experto en mercado del arte Dirk Boll, de la casa de subastas Christie's, no considera que el concepto de "propiedad fraccionada" sea una revolución en el mercado del arte; de hecho, ya existen varias plataformas que ofrecen inversiones de este tipo. El asunto es muy complejo, afirma. Invertir en obras de arte no suele ser fácil, debido, en parte, a los altos costos que conllevan los seguros, las condiciones especiales de almacenamiento, los cuidados de conservación, entre otros aspectos.
Con una estructura de propiedad compartida, los inversores naturalmente buscan rentabilidad, que generalmente se consigue de dos maneras. "O hay que revender las obras con beneficios, o habrá una negociación secundaria de las acciones en algún momento. Y esas son dos cuestiones muy complejas", dijo Boll a Deutsche Welle. La negociación secundaria, es decir, la reventa, ha fracasado hasta ahora a menudo, porque hay más acciones que demanda.
También se muestra bastante escéptico sobre la tan cacareada "democratización del mercado del arte". "Es un buen lema", concluye Boll. Pero el mercado del arte es, en esencia, tan democrático como el mercado automovilístico: "Usted puede comprar cualquier coche que se pueda permitir. Y, dependiendo de su presupuesto, puede ser un VW Polo o un Mercedes-Benz Clase S. Es simplemente un sistema económico comercial".
Sin embargo, Boll argumenta que esta propiedad compartida hace que los objetos que se comercializan a precios más altos sean accesibles a más personas, como es el caso de Rembrandt: "Lo sabemos por otros ámbitos de la propiedad compartida”, afirma Boll, señalando el uso compartido de coches o de viviendas vacacionales.
Nuevas posibilidades en caso de herencia
Para Thomas Kaplan, dividir su colección de más de 200 obras es una solución para la supervivencia futura de la Colección Leiden. Tiene tres hijos que no tienen ni idea de qué harán con ella algún día, relató el coleccionista a The Art Newspaper. Ellos le pidieron que encontrara una solución para el futuro.
Y la iniciativa de Kaplan es una buena idea. En el mercado del arte, a menudo se venden partes de colecciones para cubrir gastos, por ejemplo, en casos de herencia. "Por supuesto, una de las funciones del mercado del arte es que los patrimonios se liquiden parcialmente para generar los fondos necesarios para pagar los impuestos". Sin embargo, la figura de la "propiedad fraccionada" podría evitar esto, ya que los fondos podrían generarse mediante la venta de acciones.
Las acciones de la Colección Leiden aún no están a la vente en el mercado. Aún queda por ver si tendrán buena acogida.
(rmr/cp)