Merz, Trump y Venezuela: no hay que echar leña al fuego
5 de enero de 2026
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania, Kathrin Deschauer, y el portavoz del Gobierno alemán Sebastian Hille, respondieron en Berlín durante casi 40 minutos a las preguntas de los periodistas este lunes (5.01.2026), en la conferencia de prensa gubernamental, sobre los acontecimientos en Venezuela.
El tema central fue: ¿por qué el canciller alemán, Friedrich Merz, y el ministro de Relaciones Exteriores, Johann Wadephul (ambos de la conservadora Unión Demócrata Cristiana, CDU), no describieron la acción militar estadounidense del sábado pasado como lo hicieron muchos expertos, que la consideran una violación del derecho internacional? El 3 de enero de 2026, soldados estadounidenses capturaron al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores, en un dramático operativo en la capital, Caracas, y los trasladaron a Estados Unidos.
Gobierno alemán evita acusar a EE. UU. de violar el derecho internacional
Poco antes del comienzo de la rueda de prensa, Deschauer y Hille hablaron durante minutos en voz baja, presumiblemente para acordar una línea de comunicación unificada. Hille leyó un comunicado que al inicio criticaba duramente a Maduro: ”En los últimos años, Maduro ha llevado a su país a una situación desesperada". Su presidencia se basó en elecciones fraudulentas, señaló, uno de los motivos por los que Alemania nunca reconoció a Maduro como presidente. Este gobernó de forma dictatorial y empobreció al país, sigue el comunicado.
Luego, el portavoz del Gobierno de Berlín declaró: ”El canciller ha enfatizado que todos, incluido Estados Unidos, deben respetar el derecho internacional. Esto se aplica explícitamente a la soberanía nacional y la integridad territorial". Al elegir esas palabras, evitó cuidadosamente acusar explícitamente a Estados Unidos de violar el derecho internacional.
Merz: "La clasificación jurídica es compleja"
Durante el fin de semana, Alemania contribuyó a formular una evaluación y una respuesta europeas ante la detención de Maduro por parte del Gobierno estadounidense. El resultado fue una declaración publicada el domingo, firmada por 26 Estados miembros de la Unión Europea, excepto Hungría. Allí, la alta representante de la UE, Kaja Kallas, insta a respetar el derecho internacional. Respetar la voluntad del pueblo venezolano sigue siendo el único camino para Venezuela para restablecer la democracia. La UE explicó repetidamente que Maduro no posee la legitimación de un presidente electo de forma democrática.
El canciller alemán Merz, evitó ya el fin de semana posicionarse claramente. El sábado declaró: "La clasificación jurídica de la intervención estadounidense es compleja. Nos estamos tomando nuestro tiempo". Y subrayó que, básicamente, los principios del derecho internacional se deben aplicar en las relaciones entre los Estados. "Ahora bien, no se debe permitir que surja inestabilidad política en Venezuela. Es esencial asegurar una transición ordenada hacia un gobierno legitimado mediante elecciones", enfatizó.
Los Verdes critican al canciller alemán Merz
Numerosos políticos alemanes de oposición consideraron esto demasiado blando. Describieron la operación militar que condujo a la captura de Maduro y su posterior traslado a Nueva York como una clara violación del derecho internacional. Por ejemplo, Katharina Dröge, líder del grupo parlamentario del Partido Verde en el Bundestag, declaró el fin de semana: "La intervención estadounidense es ilegal según el derecho internacional. ¿Qué impide al canciller dejar esto claro?". Y continuó: "Ocultarse en esta situación es una estrategia fatal, señor Merz”.
Vicecanciller alemán: "No hay justificación para ignorar el derecho internacional"
En las primeras horas de este lunes (5.01.2026), el ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, salió una vez más a apoyar al canciller. En declaraciones a la emisora Deutschlandfunk antes de un viaje a Lituania, declaró: "Maduro lideró un régimen injusto; ocho millones de personas han abandonado el país. Hay presos políticos.
Además, la ONU calificó la situación de los derechos humanos en Venezuela como muy crítica, y existen procedimientos en curso contra Venezuela ante la Corte Penal Internacional. Maduro tampoco es el presidente legítimamente electo de ese país. Todo esto debe tenerse en cuenta", declaró Wadephul. Los intereses geopolíticos de Estados Unidos también influyeron en el ataque, dijo.
La reacción del vicecanciller y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil (del Partido Socialdemócrata Alemán, SPD), fue algo más clara: "Los acontecimientos en Venezuela son muy preocupantes", declaró explícitamente en su calidad de líder del SPD: "El líder venezolano Maduro ha liderado un régimen autoritario que se ha aferrado al poder mediante la violencia y la opresión. Sin embargo, esto no puede justificar el incumplimiento del derecho internacional".
Europa necesita a Estados Unidos en el conflicto de Ucrania
El hecho de que Merz y Wadephul no hablen con más contundencia da lugar a especulaciones en círculos políticos de Berlín. El martes Merz se reunirá en París con el presidente francés, Emmanuel Macron, y otros jefes de Estado y de Gobierno de la UE. Estarán también presentes representantes de Ucrania y Estados Unidos. Allí se hablará, entre otros temas, sobre la paz en Ucrania, para la cual serían cruciales las garantías de seguridad por parte de EE. UU.
¿Es Alemania reacia, por tanto, a confrontar a Trump sobre el asunto de Venezuela? Armin Laschet (CDU), presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Bundestag, lo expuso así: "La política exterior es compleja. Hay que tener en cuenta las realidades del mundo”, advirtió en la emisora RBB. "¿Sería prudente que los europeos decidieran ahora acusar unilateralmente al presidente estadounidense Donald Trump?", preguntó Laschet. El resultado probable, según el político conservador, sería una pérdida de influencia en la política hacia Ucrania.
No hay que echar leña al fuego ahora, hay que conseguir primero el mejor resultado posible con respecto a Ucrania: esa parece ser la estrategia del Gobierno alemán en este momento con respecto a Estados Unidos y Venezuela.
(cp/chp)