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Mujeres saudíes: la difícil conquista de la vida pública

Wulf Wilde/ Cristina Papaleo20 de agosto de 2012

Con su plan de crear una urbe solo para mujeres, el Gobierno saudí pretende mejorar sus oportunidades profesionales en el mercado laboral. Pero los críticos alegan que así se conserva y promueve la segregación de género.

Imagen: AP


En la provincia de Hofuf, en el este de Arabia Saudí, se construirá la primera ciudad exclusivamente para mujeres trabajadoras, un proyecto piloto que comprende un área industrial con capacidad para hasta 5.000 puestos de trabajo.

Actualmente, las mujeres conforman solo un 15 por ciento de la población activa en ese país, pero desde hace cerca de cuatro años cada vez más profesionales con una excelente formación y especialización puja por conquistar el mercado laboral. Y representan más de un 60 por ciento de los graduados universitarios. Muchas mujeres estudian en el exterior y están altamente motivadas, pero raramente hallan un empleo. Según expertos, es dudoso que las ciudades exclusivas para personas del sexo femenino sean la respuesta al subempleo y al desempleo.

La segregación de género impide el acceso al mercado laboral

“Se supone que sería más eficaz desmontar el aparato que obstaculiza que las mujeres puedan desempeñarse en el mercado de trabajo”, dice Christoph Wilcke, de Human Rights Watch, en conversación con Deutsche Welle. Y entre esas barreras estructurales se encuentra el sistema tutelar tradicional, según el cual las mujeres necesitan la aprobación de uno de los hombres de la familia para trabajar. Otro de los obstáculos es la prohibición de conducir que rige para la mujer, así como la falta de una red de transporte público. Y, last but not least, la estricta separación de ambos sexos, también en el ámbito laboral.

Las mujeres saudíes necesitan permiso de un hombre de la familia para conducir.Imagen: AP

También Ulrike Freitag, experta en sociología islámica y directora del Centro para el Oriente Moderno, observa los planes de una ciudad solo para mujeres trabajadoras con escepticismo: “Considero que es un intento de poner en práctica la segregación de género que ya existe –y que se aplica en bancos, universidades y escuelas- y llevarla a cabo, ahora en gran estilo, también a otro tipo de puestos de trabajo, para así ahogar todo tipo de iniciativa que impulse la igualdad de condiciones en la esfera pública”, dijo Freitag a Deutsche Welle. Al mismo tiempo, esas ciudades podrían abrir, en cierto modo, una nueva oportunidad a las mujeres saudíes que no están de acuerdo con la convivencia de género en la vida pública.

No solo los hombres promueven la segregación de género

“A menudo son las mismas mujeres las que exigen la segregación, ya que no se sienten bien trabajando codo a codo con los hombres y prefieren desempeñarse entre personas de su mismo sexo." Así lo explicó la experta Stephanie Doetzer en entrevista con Deutsche Welle, relatando sus experiencias como periodista en la emisora árabe Al Jazeera, en Qatar. Según Stephanie Doetzer, en Arabia Saudí la mayoría de las mujeres aún tiene una visión conservadora acerca del tema. Desde su lógica, una ciudad para mujeres que trabajan sería algo absolutamente sensato.

Casi un 30 por ciento de las mujeres saudíes es desempleada.Imagen: picture alliance/dpa

Aunque en Arabia Saudí y en su país vecino, Qatar, entretanto una gran cantidad de mujeres se desempeña junto a sus colegas masculinos, el tema sigue provocando polémica. “No todas las mujeres están de acuerdo con eso. A medida que aumenta el número de mujeres que trabajan en Qatar, un número mayor de ellas se decide a usar el niqab, el velo que cubre el rostro. La segregación se expresa a través de la vestimenta”, opina Doetzer.

"La mayoría de las mujeres saudíes es aún muy conservadora"

Para entender mejor por qué una mujer puede pensar que es positivo “contar con días especiales para mujeres en el supermercado, o un cine exclusivo para mujeres, una entrada particular para el sexo femenino en hospitales y oficinas administrativas, e incluso una fila propia para comer en McDonalds”, explica Doetzer, es necesario conocer su visión del mundo.

En las universidades saudíes también rige la segregación de género.Imagen: picture-alliance/dpa

“Definitivamente, la mayoría de las mujeres saudíes todavía es muy consevadora”, confirma la experta Ulrike Freitag, experta en Arabia Saudí. “Pero, al mismo tiempo, aumentan las voces contrarias a esa mentalidad: las de mujeres que cuentan con los recursos económicos y poseen influencia a nivel social.” Recientemente, la vicepresidenta de la Cámara de Industria y Comercio de la ciudad saudí de Jeddah, Olfat Kabbani, criticó abiertamente los planes de construcción de una urbe para mujeres, según informa el blog “Saudiwomans's Weblog”. Mucho más importante sería crear más posibilidades para que las mujeres obtengan una formación adecuada, además de desterrar los obstáculos legales y animar a los inversores a crear puestos de empleo para el sexo femenino, dijo Kabbani al periódico “Okaz”.

Pero no solo las mujeres más poderosas exigen claramente su lugar en la vida pública, dice Ulrike Freitag. “Y no en última instancia porque la juventud árabe y los saudíes más capacitados siguen al dedillo lo que está pasando a su alrededor en el contexto de la primavera árabe”.

Autor: Wulf Wilde/ Cristina Papaleo

Editora: Emilia Rojas-Sasse

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