Multas para lograr más orden
28 de abril de 2005
Cuando un alemán expresa su máxima satisfacción con un asunto o situación dice: “Alles in Ordnung”, todo en orden. También cuando se trata de una persona; si ésta es amable, le cae bien, es interesante e incluso divertida también está “in Ordnung”. Ordnung, el mayor de los mandamientos. ¿Y el que no esté de acuerdo? Muy fácil, ése paga. Y mientras menos de acuerdo esté, más desembolsará.
Orden, Ordnung, Ordnungsamt
En la ciudad de Colonia, el Ordnungsamt, la oficina municipal encargada del orden público, no sólo ha hecho más severo su reglamento –incluyendo nuevos ítems entre los delitos contra el orden público- sino que ha subido las tarifas de las multas.
Por tirar una colilla de cigarrillo o una goma de mascar, los cdel orden público pueden endilgarle al pecador una multa entre 15 y 20 euros. Además de obligar al fumador a retirarla y echarla a un bote de basura. Escupir en la calle puede costar entre 15 y 35 euros, y el deshonor de tener que tomar un pañuelo y limpiar el esputo.
El temor de los vagabundos
Las comunidades de penner, vagabundos alcoholizados más o menos inofensivos que viven de la ayuda social estatal, están alarmadas. El nuevo reglamento prohibe ingerir bebidas alcohólicas en las zonas de juego infantil, de las cuales suele haber varias en los numerosos parques de Colonia, y la multa oscila entre los 10 y 35 euros. Pero también prohíbe “comportamientos perturbadores en grupos grandes”. Un ejemplo de cómo se maneja el reglamento lo publica el diario colonés Stadtanzeiger: un penner le cortaba el pelo a su amiga a la entrada de una estación de metro, la cuidadora del orden público los amonestó. Y ellos tuvieron que retirarse. , de otra manera, habrían tenido que pagar.
Conviene entonces enterarse de todo lo que está prohibido: lavar el auto en la calle ((35 euros), aparcar en zona verde (entre 15 y 50), pegar carteles sin autorización expresa (entre 20 y 35 euros; si son muchos hasta 500 euros), vaciar los ceniceros del auto en la calle (25 euros), tocar música por más de 20 minutos en un mismo sitio, mendigar insistentemente, volar cometas cerca de un poste de electricidad… Además, orinar en público también está prohibido y gravado con una multa entre 15 y 35 euros. Lo que establece la diferencia en el monto es el grado de publicidad con que se haga: si lo hace en una esquina y discretamente 15, pero si lo hace “salvajemente” en una zona verde, la tarifa máxima.
Recaudar, pero con límites
Claro queda que el ayuntamiento necesita recaudar fondos y ha puesto manos a la obra. Sin embargo, hasta los dogmáticos del orden tienen su límite: aunque los escupitajos en un partido de fútbol llenarían fácilmente las arcas municipales, los cancerberos del orden prometen no meterse con la hinchada, menos con la mundialista. ¿Serán los estadios alemanes una zona libre del Ordnung alemán?