Adrian Kriesch y Jan-Philipp Scholz (VT/ELM)24 de noviembre de 2015
En entrevista con DW, Amadou Thiam, vicepresidente del Parlamento de Mali, explica por qué el atentado en Bamako iba dirigido contra Occidente. Asimismo, insiste en que Europa debe ampliar su misión en el país africano.
Amadou ThiamImagen: DW/Kriesch/Scholz
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DW: Señor Thiam, ¿existen nuevas informaciones sobre los autores del atentado terrorista del viernes pasado contra el hotel Radisson Blu?
Amadou Thiam: Las investigaciones siguen en curso. Al Mourabitoun, el grupo dirigido por Mokthar Belmokthar (un terrorista y contrabandista argelino), ha reivindicado los ataques. Ya hace meses, el grupo había perpetrado un atentado en Bamako. No obstante, de momento está sobre todo en la mira Amadou Kouffa, líder del llamado Ejército de Liberación Macinas, del centro de Mali. Hace algunas semanas el Ejército malí arrestó a uno de los líderes más importantes de este movimiento yihadista. Por ello no se descarta que el atentado haya sido un acto de venganza.
¿Qué tan poderoso es este grupo?
No se debe subestimar a este grupo. Ha cometido muchos atentados. Ha secuestrado a varios líderes locales del centro de Mali y provocado caos. También ha atacado cuarteles militares y matado a muchos soldados. Ataca todo lo que tiene que ver con el orden estatal.
¿Cree que el atentado pueda estar relacionado con el llamado Estado Islámico?
Es demasiado temprano para establecer relaciones directas con el Estado Islámico. No obstante, el Estado Islámico, Al Qaeda del Magreb Islámico, Al Mourabitoun y otros grupos tienen una ideología muy parecida. Los une ante todo el rechazo a Occidente y su lucha contra los yihadistas. Los atentados de París seguramente desencadenaron una nueva dinámica. Vivimos en la era de la información, las noticias se difunden rápidamente en todo el mundo. Lo que pasó es París es una suerte de victoria global de grupos yihadistas.
¿Debe Occidente luchar unido contra el terror?
Desde luego que sí. París demostró que no nos enfrentamos a idiotas. Actúan de forma consciente y en base a informaciones – y son extremadamente móviles. Hoy están en Nigeria, mañana en Siria o en Turquía y pasado mañana en Bélgica y Francia. Necesitamos un mejor intercambio de informaciones y cooperación transfronteriza entre los servicios secretos. Es una suerte de criminalidad organizada que solo puede ser combatida por una organización internacional.
De momento se debate en Alemania si el país debe ampliar su misión en Mali. ¿Qué opina usted?
Alemania debe intervenir más en Mali. El mundo es hoy un pueblo global. Cuando atacaron el hotel Radisson Blue en Bamako pretendían atacar sobre todo a extranjeros. El norte de Mali se está convirtiendo en caldo de cultivo para el tráfico humano, la migración, el tráfico de armas y drogas, así como para el extremismo. Alemania debe ampliar su misión. No hay que olvidar que Mali solo está a dos fronteras de Europa. Después de Argelia y Marruecos viene el espacio Schengen.
¿Acaso el Ejército malí no puede controlar la situación?
Honestamente, no. Ningún Ejército del mundo puede superar solo un reto de este tipo. El norte de Mali es un territorio más o menos incontrolado. Para los contrabandistas y extremistas es una suerte de campamento base. Necesitamos una coalición internacional, porque la inseguridad que parte de esta región tiene un impacto sobre muchas otras regiones.
Amadou Thiam es vicepresidente del Parlamento malí. A sus 31 años pasó a ser el diputado electo más joven de la historia de Mali.
Los años sangrientos de Mali
Pese a la misión de la ONU y los acuerdos de paz, la violencia en Mali no cesa. Desde 2012, tuareg e islamistas luchan contra el Gobierno en Bamako. En varias ocasiones también extranjeros se han convertido en blanco.
Imagen: picture-alliance/AP Photo/H. Traore
Ataque en el corazón de la capital
Los grupos terroristas Al Qaeda del Magreb Islámico y Al Murabitun reivindicaron el atentado contra el hotel Radisson Blu en Bamako, en el que los islamistas tomaron como rehenes a 170 personas. Decenas de huéspedes y empleados del hotel lograron escapar. 18 personas podrían haber muerto. El hotel alberga a muchos diplomáticos y periodistas de todo el mundo.
Imagen: picture-alliance/AP Photo/H. Traore
Islamistas en el norte
En el país existen muchos grupos armados. Por ejemplo, las milicias islamistas Ansar Dine, que se autodenominan “Defensores de la Fe” y que están bajo el mando de Iyad Ag Ghaly. Desde 2012, luchan por un Estado islámico en el norte de Mali.
Imagen: Romaric Hien/AFP/GettyImages
Terror y destrucción del patrimonio cultural
En 2012, Ansar Dine se hizo en poco tiempo con el control de amplias regiones del norte de Mali. Allí las milicias establecieron un régimen de terror, por ejemplo, cortaban las manos a presuntos ladrones y lapidaban a presuntos adúlteros. Ansar Dine llamó la atención mundial por la destrucción sistemática del valioso patrimonio cultural del país, como esta mezquita del siglo XV en Tombuctú.
Imagen: Getty Images
Bombas sobre Trípoli, con réplicas en Mali
También la guerra en Libia atizó el conflicto en Mali. Como consecuencia del caos y de los enfrentamientos armados tras el derrocamiento del dictador Gadafi, a partir de 2011 grandes cantidades de armas y numerosos combatientes cruzaron la frontera de Mali.
Imagen: picture alliance / dpa
¿Azawad o Estado islámico?
Después de haber luchado conjuntamente durante cierto tiempo, las milicias islamistas desplazaron también a los rebeldes tuareg más moderados. Por ejemplo al Movimiento Nacional para la Liberación del Azawad (MNLA), que lucha por un territorio independiente de la tribu tuareg en el norte de Mali.
Imagen: picture-alliance/dpa/Bindra
Operación Serval
A principios de 2013, los islamistas amenazaban con entrar en la capital, Bamako, ante lo cual el presidente francés, François Hollande, ordenó una operación militar contra los rebeldes. Hasta el verano de ese año, los franceses lograron reconquistar, con el apoyo de tropas malíes y de África Occidental, las ciudades más importantes del norte de Mali, en el marco de la llamada Operación Serval.
Imagen: dapd
MINUSMA deberá garantizar estabilidad
Alrededor de 10.000 soldados de la ONU deberán preservar la frágil paz en Mali. También el Ejército alemán ha enviado a 200 soldados al sur del país. Además, en la capital de Bamako están estacionados otros 50 soldados germanos, en el marco de una misión europea de entrenamiento para el ejército local. En la imagen se puede ver a la ministra de Defensa alemana visitando a las tropas en Mali.
Imagen: Reuters
Un poco de paz
No obstante, rebeldes y delincuentes no dejan que el país recobre la tranquilidad. Las noticias sobre atentados y secuestros están a la orden del día. En años recientes, cientos de miles de malíes se han visto obligados a abandonar su país. Los niños en la imagen viven en un campamento de refugiados en el país vecino, Burkina Faso.