La oferta de asilo político al exmandatario panameño Ricardo Martinelli refuerza la imagen de Nicaragua como una "guarida de fugitivos", afirman analistas.
El presidente nicaragüense, Daniel Ortega, y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, en una imagen de archivo.Imagen: Alfredo Zuniga/AP Photo/picture alliance
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El expresidente panameño Ricardo Martinelli (2009-2014) cumplió este sábado cuatro días refugiado en la embajada de Nicaragua en Ciudad de Panamá, huyendo de una condena de casi 11 años de cárcel por lavado de dinero. El mandatario sandinista Daniel Ortega le concedió asilo político, generando fuertes críticas entre sus detractores.
Aunque aún es incierto el destino de Martinelli, pues la Cancillería panameña le negó el viernes salvoconducto para viajar a Managua, la oferta de asilo es vista como "perjudicial" para la imagen de Nicaragua, donde están refugiados otros dos expresidentes centroamericanos acusados de corrupción: los salvadoreños Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén.
"Nicaragua está siendo percibida como un refugio para personajes vinculados con actos de corrupción y otros delitos", comentó a DW la analista política nicaragüense Elvira Cuadra, directora del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (CETCAM), con sede en Costa Rica.
Ricardo Martinelli fue presidente de Panamá de 2009 a 2014. (Archivo: 04.06.2023)Imagen: Arnulfo Franco/AP Photo/picture alliance
Asilo, empleo y ciudadanía
Funes se asiló en Nicaragua en 2016 y Salvador Sánchez Cerén en 2021, recibiendo protección también para sus hijos, nietos y bisnietos. Los salvadoreños obtuvieron además la nacionalidad nicaragüense y fueron contratados junto con sus familiares en altos cargos públicos.
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Sánchez Cerén enfrenta una orden de captura, después de que la Fiscalía salvadoreña lo acusara de cometer un fraude al Estado por más de 350 millones de dólares cuando ocupaba el cargo de vicepresidente durante el gobierno de Funes (2009-2014).
Tras conocer la negativa del gobierno panameño al salvoconducto para Martinelli, el el gobierno de Nicaragua emitió una declaración exigiendo "respeto" al asilo político "como un derecho humanitario", bajo el argumento de que "el asilo al señor Martinelli ha sido concedido por considerarse perseguido por razones políticas y encontrarse en riesgo inminente su vida, integridad física y seguridad".
Elvira Cuadra recordó que bajo el gobierno de Ortega, reelegido tres veces desde 2007, también han obtenido asilo personas involucradas con la guerrilla colombiana y exfuncionarios de alto nivel de Honduras, que escaparon de la Justicia de su país.
Política de "doble moral"
Esta misma semana, Marvin Ponce, exasesor del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022), preso y en espera de juicio por narcotráfico en Estados Unidos, reveló que el exmandatario recibió hace dos años una oferta de asilo en Nicaragua, la cual rechazó pues prefirió entregarse y ser extraditado.
"El Estado de Nicaragua está siendo visto con sospecha. Pese a que (Ejército y Policía) afirman ser un 'muro de contención' del crimen organizado, el gobierno protege a extranjeros evasores de la justicia y facilita el tráfico ilegal de personas migrantes hacia Estados Unidos, modificando las condiciones de seguridad para Nicaragua", aseguró Cuadra.
La oferta de asilo a Martinelli se conoció justamente al cumplirse un año del destierro de 222 presos políticos nicaragüenses que el 9 de febrero de 2023 fueron excarcelados y enviados en un avión a Estados Unidos, para posteriormente ser despojados de su nacionalidad y expropiados de todos sus bienes en Nicaragua.
"En Nicaragua la justicia se tuerce bajo el peso de la doble moral de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo: expulsa a los justos y acoge a los injustos, trazando una línea difusa entre lo que es un legítimo refugio y lo que es una guarida de fugitivos de la justicia", declaró a DW Félix Maradiaga, politólogo y exaspirante a la presidencia encarcelado por Ortega en 2021 y también expulsado del país en ese avión.
Félix Maradiaga, ex preso político del gobierno de Ortega, desterrado en 2022. Esta foto fue tomada minutos antes de su arresto el 8 de junio de 2021.Imagen: Carlos Herrera/REUTERS
Asilo no protege delitos de corrupción
Maradiaga, exdirector del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), una de las más de 3.500 ONG clausuradas por Ortega, señaló que los tres personajes han sido implicados en actos de corrupción y por lo tanto no aplican al beneficio del asilo político, una figura jurídica internacional que da protección a personas perseguidas por motivos políticos, de raza, género, religión o nacionalidad.
A su juicio, la acción de Ortega, además, perjudica la imagen de Nicaragua, porque "convierte al país en un Estado paria, al perpetuar un ciclo de impunidad que daña el tejido de la justicia y la igualdad ante la ley".
"Mientras la obligación de los Estados es cooperar internacionalmente con las investigaciones sobre enriquecimiento ilícito y corrupción, Ortega burla el principio jurídico de refugio y asilo político, reconocido en varios instrumentos internacionales como la Declaración Universal de Derechos Humanos (Artículo 14) y la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, junto con su Protocolo de 1967", indicó.
Para Félix Maradiaga, la llegada a Nicaragua de personas perseguidas por delitos de lavado de dinero "dibuja un retrato de la degradación ética y moral del régimen de Ortega".
"Hoy Nicaragua es el espejo roto de la justicia en América Latina, donde no hay ni siquiera un intento de simular legalidad", subrayó.
(lgc)
"Miradas en resistencia": la crisis de Nicaragua en fotos
En medio de la crisis sociopolítica que vive Nicaragua surge un movimiento compuesto por artistas nicaragüenses que dan testimonios impresionantes y dolorosos de los eventos que han marcado a toda una nación.
Imagen: Álvaro Cantillano
"Las calles que resisten"
La exposición fotográfica "Miradas en resistencia" es una muestra interdisciplinaria de arte que surge durante las protestas y la resistencia en Nicaragua. Miles de nicaragüenses, sobre todo estudiantes, se sumaron a las protestas desde el 18 de abril. En la foto, un mortero, proyectil casero que usan los manifestantes para defenderse de la represión por parte de la Policía antidisturbios.
Imagen: La Fritanga Nic
"Represión UNI"
Alvaro Cantillano captó el momento en que universitarios de la UNI se protegen ante un enfrentamiento con las fuerzas especiales paramilitares. Las zonas aledañas a las universidades fueron puntos de confrontación entre manifestantes y las fuerzas antidisturbios. Se dieron muchas muertes, en su mayoría estudiantes desarmados, víctimas del armamento empleado por el gobierno de Daniel Ortega.
Imagen: Álvaro Cantillano
"Tala Chayo"
Los "Árboles de la Vida", conocidos popularmente entre los nicaragüenses como los chayo palos, son construcciones metálicas que se encuentran por toda Managua, y que son un símbolo del gobierno Ortega-Murillo. Los manifestantes han derribado muchos de ellos, como muestra del rechazo a la represión que ejerce el gobierno en el país. La muestra puede verse en varias ciudades de Alemania.
Imagen: Álvaro Cantillano
"Gritamos por Nicaragua"
Después de las primeras muertes, los nicaragüenses se volcaron a las calles exigiendo justicia y la salida del presidente Ortega. Mich Sequeira muestra a manifestantes que piden por el cese de la represión y la reconstitución de la democracia. Esto generó una fuerte ola de violencia por parte del gobierno, el cual utiliza “fuerzas de choque” para impedir que la se gente siga con las protestas.
Imagen: Mich Sequeira
"Universidad Nacional Autónoma"
Las barricadas formadas con adoquines son un símbolo de resistencia física en las protestas. Estas han sido utilizadas por los mismos ciudadanos, en su mayoría estudiantes. Las barricadas sirven para proteger a los manifestantes cuando la Policía y las fuerzas paramilitares entran a los recintos estudiantiles a realizar los llamados "Operativos limpieza". Está es la entrada de la UNAN.
Imagen: Álvaro Cantillano
"Gritamos por Nicaragua" (2)
La Iniciativa Nicaragüense de Defensores de Derechos Humanos registró al menos 182 denuncias de agresiones, incluyendo detenciones arbitrarias, tratos crueles, torturas y violaciones a los derechos humanos por parte de policías, paramilitares y funcionarios del régimen. Al gobierno de Ortega se lo acusa de criminalizar las protestas y realizar presecusiones.
Imagen: Mich Sequeira
"La Pedrada"
Cientos de fallecidos, presos políticos y miles de nicaragüenses refugiados en Costa Rica: ese es el resultado de la violencia y la represión paramilitar ejecutadas por el gobierno. Muchos perdieron a sus familiares durante las protestas. Aquí, ciudadanos rinden homenaje a los caídos durante las manifestaciones.
Imagen: Álvaro Cantillano
"Nicaragua Libre"
Ese es el anhelo de muchos nicaragüenses desde el pasado 19 de Abril, cuando se iniciaron las protestas. Una Nicaragua libre, donde haya un cese a la represión, liberación de los presos políticos y justicia por los muertos en las protestas. En su último informe, la Comision Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reportó mas de 400 personas asesinadas, así como de 1.800 detenciones arbitrarias.
Imagen: Mich Sequeira
"Masaya libre"
Conocida como la "ciudad de las flores", está ubicada a 27 km de Managua. Masaya se mantuvo durante semanas consecutivas en paro total contra el régimen de Ortega. Las murallas de adoquines se encontraban por toda la ciudad y fueron la principal defensa de sus habitantes contra las fuerzas represoras. Muchos perdieron sus vidas al pie de estos puestos, luchando por una "Masaya libre de dictador".
Imagen: La Fritanga Nic
"El pueblo perdió el miedo"
Y Ortega perdió al pueblo. Cientos de miles de nicaragüenses salen a las calles a protestar por la reconstitución de la democracia. En las protestas se puede ver a los manifestantes ondeando sus banderas azul y blanco. Muchos afirman que no dejarán de protestar hasta que salga el régimen Ortega-Murillo. Esta ha sido la crisis sociopolítica mas violenta en los últimos 40 años.
Imagen: Mich Sequeira
"Una nueva Nicaragua"
El anhelo de muchos nicaragüenses: la salida de un régimen autoritario. La historia pareciera repetirse como hace 40 años, cuando los nicaragüenses lucharon contra una de las dictaduras más despiadadas, la de Somoza. La gran diferencia es que el actual presidente Ortega no se está enfrentando a guerrilleros armados, sino a ciudadanos, quienes cuentan con solo la bandera azul y blanco como defensa.